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La Catedral de Santiago de Bilbao, viaje al centro del gótico vasco

La Catedral de Santiago, la iglesia gótica más monumental de Vizcaya, se encuentra inscrita en el mismísimo corazón del Casco Viejo, el barrio más antiguo de Bilbao. Levantada hace más de 600 años en la Plazuela de Santiago, desde aquí se despliega, como si de un abanico se tratara, el entramado originario de callejuelas conocido popularmente como las Siete Calles. Este conjunto, en origen concebido como una humilde iglesia parroquial, obtuvo su consagración como catedral en 1955 tras establecerse en ella la sede de la recién creada Diócesis de Bilbao. A esta dignidad adquirida se le suma su reconocimiento como lugar de paso emblemático en el ramal costero del Camino de Santiago, siendo este apóstol, no por casualidad, el patrón principal de la ciudad. Testigo mudo de prácticamente la totalidad de la historia bilbaína, en los anales quedan importantes acontecimientos vividos en su interior, unos de índole religiosa como la visita y predicación de San Vicente Ferrer allá por 1408, y otros de índole civil como la aprobación de las Ordenanzas de la Villa en 1483. Declarada Patrimonio Histórico y Artístico de España en 1931, hoy la Catedral abre sus puertas a los turistas que, guiados por su torre de aguja, se acercan con curiosidad como antaño lo hicieran los peregrinos.

La Catedral de Santiago de Bilbao y su antecesora

Por medio de la Carta Puebla que el Señor Diego López V de Haro otorgara en 1300 a la Villa de Bilbao, hoy se sabe que la Catedral de Santiago tuvo antes una antecesora. En el mismo punto en el que hoy se erige, a finales del siglo XII se encontraba una pequeña iglesia, rodeada de una necrópolis, en honor a Santiago, el Mayor. Por desgracia, su ruina a causa de las llamas en 1374 hizo que el Papa Gregorio XI recaudara fondos a cambio de indulgencias a fin de sufragar la construcción de un nuevo templo, siendo este el verdadero origen de lo que hoy conocemos.

La construcción de la Catedral de Bilbao duró un siglo largo, que, sin embargo, no conoció interrupciones en su hacer. Esto permitió tal unidad de estilo en su acabado que hoy el templo es considerado, ni más ni menos, como la mejor manifestación gótica conservada en el País Vasco. Aunque en 1404 la planta de cruz latina ya había sido levantada, los esfuerzos continuaron a lo largo del siglo XV, e incluso en el siglo XVI, con la construcción del claustro, la Puerta del Ángel, la sacristía y el pórtico.

Catedral Santiago Bilbao

Catedral Santiago Bilbao

Un tesoro arquitectónico en el corazón del Casco Viejo

La Calle Carnicería Vieja, una de las siete primigenias, llamada así en honor al gremio que acogía en época medieval, desemboca en la Plazuela de Santiago. Allí, una fuente ornamental de tiempos de Carlos III enfrenta discretamente la monumentalidad de la Catedral de Bilbao, que exhibe ante el recién llegado una fachada neogótica, reformada a finales del siglo XIX por el famoso arquitecto Severino de Achúcarro. La portada, el rosetón típicamente catedralicio o la torre de 64 metros de altura con su puntiagudo chapitel, son sólo algunos de los elementos que estos trabajos de restauración incluyeron, en respuesta al deteriorado estado que soportaba el edificio.

Si rodeamos el perímetro de la Catedral, rápidamente comprobaremos que son tres las puertas de acceso al interior del edifico. La Puerta del Ángel -o Puerta de los Peregrinos, por ser esta la utilizada tradicionalmente por los santiaguistas- con una hermosa portada gótica florida datada del siglo XVI, nos aguarda a un costado de la Calle del Correo. Es la más elaborada de las tres y a través de la misma, podemos acceder al Claustro ajardinado. El espacio exterior lo completa un imponente Pórtico, incorporado a finales del siglo XVI no sólo como lugar de reunión a cubierto, sino también como contrafuerte de toda la nave restante que venía acusando problemas de cimentación por el terreno marismeño de la zona.

Visita por el interior de la Catedral

Al entrar, la nave mayor de la Catedral se yergue ante nosotros con una altura de veintidós metros. Dos hileras de robustos pilares de sección circular custodian el camino hasta la Capilla Mayor, un espacio ligeramente alzado que acoge al Obispo y a sus canónigos cada liturgia.  Alrededor de la misma destaca un elemento típicamente francés, la Girola, que a modo de corredor proporcionaba la necesaria fluidez de circulación en contextos de masiva peregrinación, y que hoy nos sirve de acceso a la escalinata que desciende a la impresionante Cripta oculta. Allí se preservan testimonios arqueológicos de la iglesia primigenia que mencionábamos al inicio, además de un espacio dispuesto para la oración.

De nuevo a nivel de calle, destacar las quince capillas funerarias abiertas en las naves laterales desde fines del siglo XV, muchas de ellas aún portadoras de los casi 250 sepulcros pertenecientes a miembros de destacadas familias bilbaínas que un día obtuvieron el derecho a descansar allí.

Órgano de la Catedral de Santiago de BIlbao

Órgano de la Catedral de Santiago de BIlbao

Algunas curiosidades

A pesar del aire contemplativo que envuelve a la Catedral, existe un incesante esfuerzo por renovar la institución a los tiempos actuales. La Capilla de la Música, por ejemplo, es el conjunto vocal e instrumental más antiguo de Vizcaya. Experimentados tanto “a capella” como instrumentalmente, atienden el culto de la Catedral para deleite de los asistentes.

Otros datos curiosos que merecen ser conocidos son las misas bilingües (español-euskera) que tienen lugar los domingos, la versión celiaca de la Sagrada Comunión que la Catedral ofrece, o la presentación libre de danzas vascas que todos los sábados últimos de cada mes se celebra en la plaza.

Información de interés

Cómo llegar

  • En metro, parada Casco Viejo, salida Unamuno.
  • En tranvía, parada Arriaga o Ribera.

Precios

  • General: 5€
  • Jubilados: 3,50€
  • Grupos: 3,50€
  • Reducida: 3€
  • Niños y personas con discapacidad: Entrada gratuita

 

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