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Cuenca minera

La Cuenca Minera está situada al este de la provincia de Huelva, lindando con las comarcas de El Condado, El Andévalo y la Sierra de Huelva, así como con la provincia de Sevilla. A poco más de una hora en coche de la capital onubense, vale la pena dirigirse hasta las Minas de Riotinto para descubrir paisajes increíbles que parecen sacados de una película de ciencia ficción ambientada en Marte y, al mismo tiempo, para conocer la historia de la explotación de cobre y pirita más importante del continente.

Es innegable que este escenario natural resulta enormemente atractivo, pues sus paisajes rojizos, esculpidos por la mano del hombre, nos trasladan directamente a un entorno que por su condición de raro despierta una gran fascinación en el viajero y en los científicos. Prueba de ello es el hecho de que la mismísima NASA haya trabajado en la zona para probar equipamientos de cara a sus expediciones a Marte y para analizar cómo es posible la existencia de microorganismos en entornos tan hostiles.

Aunque fenicios, tartesios y romanos repararon en su riqueza, no fue hasta 1873, fecha en la que un consorcio inglés adquirió las minas y fundó la empresa Rio Tinto Company Limited, que se llevó a cabo una explotación sistemática. Legado de la presencia británica en la región son el victoriano barrio de Bella Vista (en Minas de Riotinto) y otras costumbres recreativas como el criquet, el golf o el fútbol, que fueron importadas desde Reino Unido, obteniendo algunas —como el balompié— mayor fortuna que otras. La Casa 21 del citado barrio, que ha sido rehabilitada y puede visitarse, es un buen testimonio para entender la posición acomodada de la que disfrutaron, entre finales del siglo XIX e inicios del XX, los directivos de la compañía; muy alejada, como puede sospecharse, de las condiciones de vida de los mineros.

De todo el conjunto, el núcleo más importante es la explotación de Corta Ayala, que está situada junto a la localidad de Minas de Riotinto y se presenta como un monumental cráter de 350 metros de profundidad. Lamentablemente, Corta Ayala se encuentra cerrada al público, por lo que la mejor alternativa para profundizar en la historia minera de la comarca es visitar el museo emplazado en el antiguo hospital de Minas de Riotinto, donde podréis contemplar una reconstrucción de una antigua mina romana y asomaros al mítico Vagón de Maharajá, que fue construido a finales del siglo XIX para que la reina Victoria viajara entre Inglaterra y la India. Esta joya de la historia del ferrocarril está considerada, además, el vagón de vía estrecha más lujoso del planeta.

El colofón a esta experiencia es recorrer en tren uno de los tramos recuperados de la antigua línea de ferrocarril que conectaba las minas con el puerto de Huelva, trazada por los ingleses para trasladar los minerales después de su extracción. La ruta avanza junto al río Tinto, cuyo peculiar color rojizo se debe a la meteorización de los minerales que contienen sulfuros pesados en los yacimientos del río, y concluye en la mina de la Peña del Hierro, en la que podréis recorrer un antiguo túnel minero de 200 metros de longitud, y finalmente asomaros a una explotación a cielo abierto en la que se ha formado un lago artificial de aguas rojizas.

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