×
Otros destinos ×

Alrededores de San Sebastián

A una ciudad de tan bella factura como San Sebastián, con la preciosa bahía de la Concha, sus elegantes barrios y una gastronomía de fama internacional, poco más se le puede pedir. Sin embargo, si creías que paseando por la Parte Vieja, el Centro, las calles de Gros o el monte Igueldo habías visto todo, estás muy equivocado. El entorno de San Sebastián aún presenta muchas más sorpresas para el viajero interesado en naturaleza, cultura y turismo de playa.

Ya en sus inmediaciones encontramos el Eureka! Zientzia Museoa (antiguo Kutxa Espacio), un centro de divulgación científica que emplea recursos interactivos para hacer más accesible la ciencia y la técnica a todo tipo de públicos, y el Chillida Leku, institución que reúne la colección de obras más completa del célebre escultor vasco distribuidas entre el interior de un caserío vasco del siglo XVI y sus bellos jardines. Por su parte, los interesados en el mundo de la moda no deben perderse la increíble colección del Museo Balenciaga, situado en la población costera de Guetaria, donde nació el famoso diseñador de moda español.

Y ya desde Guetaria, vale la pena conocer los pueblos costeros de Zarautz, villa turística en la que la reina Isabel II estableció su residencia de verano, y la cinematográfica Zumaia (Zumaya), donde se han rodado secuencias tanto de la película Ocho apellidos vascos como de la séptima temporada de Juego de Tronos. Todo ello en la pequeña playa de Itzurun, dominada en un extremo por la ermita de San Telmo, donde tiene lugar la boda de la comedia española, y, en el otro, por el flysch, unas curiosísimas formaciones geológicas compuestas por la alternancia de capas de rocas duras y blandas.

Dejando la Costa Vasca y dirigiéndonos hacia el interior, encontramos dos santuarios de obligada visita. Por un lado, el santuario de Loyola (Azpetia) presenta un monumental conjunto arquitectónico erigido por el arquitecto italiano Carlo Fontana en torno a la casa natal de Ignacio de Loyola, el fundador de la Compañía de Jesús. Por el otro, el santuario de Nuestra Señora de Aránzazu se levanta donde, según la leyenda, se le apareció la virgen al pastor Rodrigo de Baltzategui. Después de tres incendios y tres reconstrucciones, en 1951 se construyó una nueva basílica en la que dejaron su sello artistas vascos tan relevantes como Jorge Oteiza, Chillida y Néstor Basterretxea.

Y si cambiamos de tercio y ponemos rumbo al este, en dirección a la frontera francesa, escapadas tampoco faltan. Para empezar, allí se encuentran los bellos acantilados de Jaizkibel, cuyas rocas han sido esculpidas por la erosión continuada del viento y el agua del Cantábrico; el importante núcleo comercial de Irún, que es la segunda ciudad más poblada de Guipúzcoa; y Fuenterrabía, considerado uno de los pueblos más bonitos de la Costa Vasca y que, además, posee una interesantísima oferta gastronómica.

La cosa no acaba aquí. Cruzando el río Bidasoa, ya en territorio francés, esperan las interesantes localidades costeras de Hendaya, San Juan de Luz y Biarritz; y la encantadora ciudad de Bayona, situada en la confluencia de los ríos Nive y Errobi, con sus preciosas casas adornadas con contraventanas de madera.

Como ves, la oferta de escapadas en los alrededores de Donostia puede satisfacer a todo tipo de viajeros.

Planes relacionados