×
Otros destinos ×

Igueldo

El barrio de Igueldo (Igeldo, en euskera) se alza al oeste de San Sebastián sobre un macizo montañoso que observa la ciudad y, al mismo tiempo, parece guardar una premeditada distancia respecto a ella. Y es que, aunque este núcleo ya existía como aldea en el momento de la fundación de Donostia (en 1180), cuando quedó inscrito en su jurisdicción, una parte de sus habitantes reclamaban constituirse como municipio independiente. Esta demanda fue atendida en 2013, lo que lo convirtió en el municipio número 89 de la provincia de Guipúzcoa, aunque tres años más tarde el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco la revocó. De este modo, Igueldo es en la actualidad un barrio más de la población vasca.

Su emplazamiento privilegiado, su tranquilidad (apenas supera los 1.000 habitantes) y su bellísimo entorno rural con vistas al Cantábrico quizás influyeron en la decisión de dos donostiarras ilustres, Eduardo Chillida y Cristóbal Balenciaga, de establecer aquí sus residencias.

En caso de viajar a Donostia con niños, visitad el parque de atracciones Monte Igueldo, un complejo recreativo que conserva la magia y el encanto de los parques de antaño. Desde algunos de sus columpios se observan preciosas panorámicas del núcleo urbano de San Sebastián y de la bahía de la Concha. El recinto se fundó en la época en que la reina María Cristina fijó en Donostia su lugar de veraneo, hecho que convirtió a la población vasca en el destino turístico de referencia del momento para la burguesía. Por aquel entonces, entre las instalaciones del parque se incluían un casino, un restaurante y un salón de baile. Pero lo más significativo de dicho complejo es que muchas de las atracciones que ya existían en el primer tercio del siglo XX siguen funcionando en la actualidad.

El parque se encuentra en lo alto del monte Igueldo, pudiéndose llegar hasta él en autobús y en coche. Ahora bien, la mejor manera de hacerlo es a bordo de su mítico funicular, lo que os permitirá rememorar cómo subían antiguamente los donostiarras que querían pasar un rato de diversión en sus atracciones, en el casino o en la sala de baile. Inaugurado el 25 de agosto de 1912, al igual que el parque de atracciones, está considerado el funicular más antiguo del País Vasco y el tercero de España, solo por detrás de los barceloneses del Tibidabo (que comenzó a utilizarse en 1901) y Vallvidriera (de 1906). Así pues, merece la pena subir en la plaza del Funicular, situada a pocos metros del Peine del viento, y disfrutar del paisaje que va surgiendo bajo sus emblemáticos vagones durante los tres minutos que dura el trayecto.

En el barrio de Igueldo aún esperan otros reclamos, como el famoso restaurante Akelarre del chef guipuzcoano Pedro Subijana, uno de los grandes pioneros de la nueva cocina vasca, que ha sido galardonado, nada más y nada menos, que con 3 estrellas Michelin.

Planes cercanos

Planes relacionados