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El Convento de las Comendadoras de Santiago, acogedor comienzo del Camino Mozárabe

Tras la conquista de Granada, en 1492, la reina Isabel La Católica prometió levantar un convento que honrara al patrón de España, el apóstol Santiago, y que de paso recompensara a los nobles y caballeros de la Orden de Santiago que tanto habían ayudado a la Corona en la guerra contra los árabes. Así, en 1501, sobre unos terrenos y casas del barrio del Realejo que habían pertenecido a la madre de Boabdil, el último sultán nazarí, se construyó el Convento de las Comendadoras de Santiago, el primero para religiosas de la ciudad. Desde entonces, la puerta del monasterio ha sido el kilómetro 0 del llamado Camino Mozárabe, la vertiente andaluza del Camino de Santiago que recorre 1000 kilómetros hasta llegar a la Ciudad Santa, y a día de hoy sus monjas de clausura se ocupan de atender a los peregrinos en la Hospedería del convento. Además, las religiosas se han hecho muy populares en los últimos años en la ciudad porque regentan un restaurante de comida casera que es ya un clásico granadino.

Reliquias de hace 500 años en la iglesia del convento

Se sabe que la reina Isabel I se encargó personalmente de asignar una dotación económica para la construcción del Convento de las Comendadoras de Santiago, y que fue su confesor y primer arzobispo de Granada, fray Hernando de Talavera, quien cedió su casa y unos terrenos anexos que habían pertenecido a la familia real nazarí para su ubicación. No es casualidad, por tanto, que fueran las sobrinas del arzobispo quienes profesaron primero esta Orden en la ciudad, ni que a su muerte se las enterrara en la antigua iglesia que, junto a un hospital de peregrinos, supuso el origen del convento.

Tras tres siglos de esplendor, el progresivo deterioro del edificio hizo que el monasterio primigenio fuera derribado en el siglo XVIII, para ser reemplazado por un edificio neoclásico diseñado por el arquitecto real Francisco Sabatini. De esta época data la actual ornamentación barroca de la iglesia, en la que sobresale la cúpula de la capilla mayor con sus motivos decorativos de rocalla, una técnica llegada a España a través del Rococó francés. El impresionante retablo mayor, que es también típico dieciochesco, fue construido a principios de ese siglo gracias a la dote que entregó al monasterio una comendadora y alberga en su camarín central la imagen de la Virgen titular del convento, Santa María Madre de Dios, que es obra de un autor anónimo de finales del XVII.

En los pasillos y capillas laterales del templo están expuestas diversas obras de arte religiosas de los siglos XVI, XVII y XVIII, que realizaron importantes artistas de la Escuela Granadina, como Pablo de Rojas, Alonso de Mena, Bernabé de Gaviria o José de Mora. Destacan, sin embargo, dos reliquias con más de 500 años de antigüedad: una imagen de Santiago Peregrino anterior incluso a la conquista de Granada y un crucificado gótico, realizado en talleres de Castilla en el siglo XV, que fue propiedad de Hernando de Talavera y es historia viva de Granada. Ante esta imagen de Cristo, probablemente la más antigua de la ciudad, se ofició de forma improvisada, en un recodo de la Puerta de la Justicia de la Alhambra, la primera misa tras la conquista cristiana de Granada.

Este convento es uno de los tres de las Comendadoras de Santiago que existen en toda España junto al de Madrid y el de Toledo. Es la sede de la Cofradía del Huerto de Granada.

Reponiendo fuerzas para el Camino Mozárabe

Cuando en la Edad Media empezaron a correr las noticias del hallazgo en Galicia de la tumba del apóstol Santiago, numerosos ciudadanos cristianos de Al-Andalus, conocidos como mozárabes, partieron de sus ciudades para peregrinar durante 1000 kilómetros hasta el sepulcro. Sus pasos acabarían formando la vertiente andaluza del Camino de Santiago, que en Granada parte desde el Convento de las Comendadoras de Santiago. En la actualidad, el llamado Camino Mozárabe se ha vuelto a poner de moda entre los viajeros…y las religiosas del monasterio han sabido aprovecharlo.

Los donativos no alcanzaban para cubrir los gastos de las continuas reformas que requiere un convento tan antiguo, así que las monjas de clausura se lanzaron hace unos años a abrir una hospedería para peregrinos y un restaurante que atienden ellas mismas. La hospedería sustituyó a una antigua residencia de estudiantes que regentaban, y ahora acoge a cientos de peregrinos que reciben cama y desayuno por alrededor de 20 euros.

Pero quizá lo más popular en Granada sea el restaurante del convento, un lugar que, sin embargo, suele pasar desapercibido para los turistas. Desde 10 euros, las religiosas ofrecen un delicioso menú del día que incluye platos como el tradicional arroz caldoso, pollo asado, conejo, sopa de picadillo, paella, albóndigas, bacalao y postres caseros. Una buena manera, sin duda, de empezar con fuerzas el Camino Mozárabe.

Información de interés

  • Cómo llegar: Ubicado en la calle Santiago, 20, en el barrio del Realejo, el convento está a 10 minutos andando desde el centro urbano. En bus, puedes coger la línea C3 en la Plaza de Isabel la Católica (parada calle Santiago).

 

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