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Los mejores sitios para comer en el Albaicín

El Albaicín es sin duda uno de los barrios con más personalidad de toda Granada, esta fue una de las razones para que, en 1984, fuera declarado Patrimonio de la Humanidad. Esta zona de la ciudad conserva intacta su esencia árabe: sus construcciones, sus callejuelas, las plazas… Es el lugar idóneo para sentir el contraste que tanto caracteriza a Granada.

Por el barrio del Albaicín tienes que perderte durante un día para conocerlo realmente y sentir su tradición árabe. Los bares y restaurantes de la zona tienen muy presente sus influencias moriscas, por lo que comer aquí supone un viaje de cultura y tradición que te transporta directamente al pasado musulmán de Granada.

Puedes conocer aquí todas las actividades y la actualidad que ofrece el barrio de Albaicín.

Por eso, si vas a pasar todo el día en el Albaicín, es recomendable que tengas en cuenta una serie de paradas para cuando llegue el momento de comer. Vas a disfrutar de una experiencia totalmente diferente.

Restaurantes en Albaicín

Si tu visita al Albaicín comienza por la mañana temprano, la primera parada debe ser para desayunar. Las cafeterías de la zona son el lugar perfecto para empezar bien el día. Por la calle Panaderos, seguro que encuentras lo que estás buscando. puedes ir a la Cafetería Aixa, un lugar con mucho encanto con un aire nazarí muy auténtico.

Girando a la derecha, en la calle Agua del Albaicín, está Lleva Té Café. Un pequeño local donde poder pedir una gran variedad de tés, tradición típica de la cultura árabe.

Si todavía no lo has hecho, tienes que probar sus famosas tostadas con tomate, las mejores se hacen con el mollete de Antequera. Para esto puedes ir a la terraza del Café la Hacienda, que lo vas a encontrar en la Plaza Nueva.

Después del desayuno y un primer paseo por la Carrera del Darro, una foto en la casa de las Agredas y una pausa para admirar el Convento de Santa Inés, puede que haya llegado el momento de sentarse en una terraza para tomar unas tapas.

Una buena opción es el Bar Lara en la Placeta de San Miguel Bajo. Tiene unas raciones bastante generosas por si tienes hambre. Además puedes sentarte en su terraza donde disfrutar de platos variados.

Una vez te hayas repuesto, es el momento de proseguir con tu visita, ¡todavía te queda mucho por ver en el Albaicín! Puedes subir a Sacromonte y ver todas sus cuevas, visitar el museo…

Y una vez bajes puedes ir buscando restaurante para comer. Si te diriges al Carril de San Agustín vas a toparte con el restaurante Las Tomasas, un lugar privilegiado que cuenta con un jardín como terraza. En un principio solo ser servían cenas frías y aperitivos pero poco a poco ampliaron su oferta gastronómica y sus instalaciones interiores. En la carta puedes encontrar productos típicos de la cocina andaluza y granadina, como salmorejo con huevo duro y jamón, remojón granadino completo…

Con vistas a la Alhambra está el Mirador de Morayma. Se trata de un restaurante situado en un Carmen morisco del Albaicín, donde puedes saborear la cocina típica granadina y degustar los mejores vinos de la provincia. Es el lugar idóneo para recuperarse después de una caminata con platos como las habitas con jamón y huevo o la morcilla con piñones y cebolla caramelizada. Se trata de un rincón lleno de historia, la leyenda cuenta que la princesa Morayma residió donde ahora esta este restaurante durante el cautiverio de su esposo Boabdil, el último rey.

Una vez repuesto, puedes continuar con tu visita. Pero si quieres cenar también en el Albaicín, aquí te esperan lugares como los Jardines de Zoraya, en la Calle Panaderos. Un restaurante con terraza donde puedes degustar la cocina granadina más auténtica. Como plato fuerte, tienen un tablao flamenco donde disfrutar de un buen espectáculo de este arte. Sin duda el broche de oro a un día completo por el barrio de Albaicín.

B-Heaven del Barceló Carmen Granada, el  ‘2º mejor Rooftop bar de España’ 

Cuando hay restaurantes que nos brindan la oportunidad de admirar un barrio o una población desde las alturas, hay que aprovecharla porque nos permite hacernos una idea de su trazado. En el caso del Albaicín, debería ser obligatorio porque su pequeño caos urbanístico dice mucho de su historia.

Un mirador que os recomendamos para ello es B-Heaven, que es la privilegiada terraza del Hotel Barceló Carmen Granada, elegido como el segundo mejor Rooftop Bar de España –por The Rooftop Guide–. Desde su posición se puede ver la Alhambra, la Catedral, el Generalife, el Sacromonte y, también, el Albaicín. Te sugerimos, una vez en su terraza, optar por el menú degustación que ofrece platos inspirados en los monumentos que se admiran desde esa ubicación. Es una experiencia que no olvidarás.

Tapas en el Albaicín

Granada es a cuna del tapeo y todo el territorio granadino está lleno de bares donde hacerlo. El barrio tradicional del albaicín también cuenta con sus rincones especiales para ir de tapas.

El Bar León, en la Calle Pan, es un lugar de ambientación muy nazarí con azulejos por sus paredes. Aquí puedes hacer un stop en tu ruta y disfrutar de una caña acompañada de buenas tapas de la zona.

El lugar más famoso de tapeo en el Albaicín es el Bar Minotauro, en la Calle Imprenta. Es el lugar perfecto para tomar una caña acompañada de unas tapas, que se sirven con cada consumición. Sus platos son sencillos pero muy sabrosos, pueden ser patatas, una rosca, algo de embutido…

Comida típica

En todos los restaurantes del Albaicín vas a poder probar la cocina tradicional andaluza: el salmorejo y gazpacho, las patatas a lo pobre, los flamenquines o el cazón adobado. Pero ya que estamos en Granada, vamos a centrarnos en su gastronomía más típica.

Las berenjenas fritas con miel son el plato estrella de todos los restaurantes. Puedes pedirlas como tapa o en ración acompañados de unas cañas para picar a media mañana.

Un primer plato muy común en la cocina granadina son la habitas con jamón. Además del remojón granadino, la clásica ensalada con aceite de oliva o la sopa de almendras.

Como platos únicos la cocina granadina ofrece la Olla de San Antón, plato típico de la festividad con el mismo nombre, o el plato Alpujarreño, una comida contundente con morcilla, lomo de orza, huevo y patatas a lo pobre.

El Sacromonte también cuenta con su propio plato típico: la tortilla del Sacromonte. Una tortilla de patata, con mucho más, a la mezcla de patatas y huevo se le añade también casquería.

El barrio del Albaicín es un lugar que conocer con los cinco sentidos. Pero sobre todo con la vista, para poder disfrutar de toda su herencia árabe; y con el gusto, para poder saborear bien todos los matices de la cocina tradicional de este barrio granadino.

Experiencias fuera del Albaicín: paellas de autor y tapeo creativo

Si habéis pasado todo el día callejeando y tapeando por el Albaicín y os apetece disfrutar de restaurantes más tranquilos, os recomendamos dos que no os defraudarán: Arrozante y  Jamar.

El restaurante Arrozante nació bajo un innovador concepto gastronómico en el que todo gira en torno al arroz. En su carta encontrarás paellas, por supuesto, pero no serán corrientes sino de autor, ya que cuenta con los mejores asesores del panorama gastronómico. En este espacio para amantes de los arroces, situado en el Barceló Granada Congress, también se puede degustar desde un arroz caldoso de bogavante a un rabo de toro o una ensaladilla de gambas.

En el barrio de Figares os espera otra sugerente propuesta: el gastro bar Jamar, donde el chef Silverio Ramos nos sorprende con rica comida casera y productos de temporada. Es el lugar perfecto para hacer una parada al mediodía y disfrutar de sus creativas combinaciones. ¿Qué os parece un tataki de atún rojo de almadraba para empezar? ¿O unas habitas con jamón de Trevelez?

Además, os va a encantar su moderna decoración, ya que se encuentra en la planta baja del hotel Occidental Granada.

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