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Las playas de Lanzarote son de una belleza sublime y salvaje

La belleza volcánica de Lanzarote se encuentra enmarcada por un océano tranquilo, de aguas azules y transparentes, un fondo marino lleno de vida y una invitación constante a la práctica de deportes acuáticos. Que la temperatura media del agua se encuentre alrededor de los 20ºC también ayuda a que las playas lanzaroteñas sean un complemento esencial al resto de sus atractivos paisajísticos, culturales y gastronómicos todo el año.

La variedad de playas y piscinas naturales de Lanzarote ofrece al visitante múltiples posibilidades de diversión en función de los gustos particulares de cada uno. Las encontraréis solitarias y vírgenes, familiares con todos los servicios que los niños puedan requerir y urbanas con numerosos bares, restaurantes y terrazas chill-out desde donde ver los más bellos atardeceres.

En el amplio abanico de playas que configuran el litoral hay algunas ensenadas que se pueden considerar imprescindibles en un viaje a Lanzarote. Las playas en las que suelen coincidir autóctonos y visitantes son: Papagayo, Famara y Caletón Blanco, aunque también la isla de La Graciosa es una opción muy a tener en cuenta.

Playas Papagayo

La playa El Papagayo, la primera mencionada, es de una belleza abrumadora a pesar de su reducido tamaño. Su forma de concha, la arena blanca y el agua de color esmeralda son su mejor carta de presentación. Su mar tranquilo es uno de los alicientes que atrae a las familias con niños, ya que así los padres se pueden relajar ante la escasa profundidad del agua y las poco frecuentes olas. Es un buen lugar para observar el fondo marino practicando snorkel, una actividad que gusta tanto a pequeños como a mayores. Próximas a esta cala también se pueden recorrer otras playas como Mujeres, la Caleta del Congrio y Puerto Muelas. En conjunto se conocen como Playas Papagayo y lucen un envidiable color turquesa.

Playa de Famara

Ubicada en el Parque Natural de Archipiélago de Chinijo, entre la localidad de La Caleta de Famara y el risco de Famara, se extiende una ensenada de cinco kilómetros de arena dorada que recibe el nombre de Famara. Su estampa más inmortalizada es la del espejo de agua creado al bajar la marea que refleja, como si de otra realidad se tratara, el acantilado. Si Papagayo era un lugar tranquilo, Famara es todo lo contrario, su fuerte oleaje y el viento constante permiten que los aficionados a deportes acuáticos como surf, bodyboard, windsurf y kitesurf disfruten de lo lindo. En la población cercana de La Caleta de Famara se concentran numerosos restaurantes que ayudarán a reponer la energía gastada durante el día. Para terminar una jornada playera en Famara, esperad a que el sol se ponga y disfrutad de la tonalidad del cielo y de la silueta recortada en el horizonte de la Isla de la Graciosa.

Playas de los Caletones

Por su particular encanto, y también entre las preferidas de Lanzarote, destaca el Caletón Blanco que, como su nombre indica, es una cala enmarcada por una línea de arena blanca y aguas tranquilas que la asemejan a una piscina natural. Dispone de zonas muy seguras, ideales para los niños, y de otras más profundas donde nadar con libertad. Como está salpicado de lava volcánica petrificada es aconsejable aprovechar las mareas altas para el baño, aunque estéticamente la estampa sea también impresionante con la roca al descubierto. Para localizarla en la zona norte de Lanzarote, solo debéis poner en el GPS: Órzola, que es el pueblo pesquero más próximo. Dispone de aparcamiento, así que el acceso es más sencillo que en otras playas. Si os quedáis con ganas de más hay otras 2 ensenadas – la Caleta de Mojón Blanco y la Charca de la Laja, perfecta para familias por su poca profundidad­– que, conjuntamente con la anterior, reciben el nombre de los Caletones de Órzola

Playas de La Graciosa

Si preguntas a algunos lanzaroteños, muchos te dirán que las mejores playas de Canarias se encuentran en La Graciosa, y puede que lleven razón porque dispone de extensas ensenadas vírgenes adornadas con dunas de arena blanca que son una maravilla. Entre ellas, la espectacular Playa de las Conchas, con aguas transparentes e impresionantes vistas a los islotes de Montaña Clara, Roque del Este y Alegranza.

Playas turísticas: Bastián, Blanca, Dorada, Matagorda y Grande

Las principales zonas turísticas de Lanzarote –Teguise, Playa Blanca y Puerto del Carmen– concentran la mayor parte de las playas urbanas y numerosos servicios para el turista. En Teguise, algunas playas que debes tomar en consideración son El Jablillo, Las Cucharas y Playa Bastián, con arena clara, muros de piedra y zonas ajardinadas. En Playa Blanca, merece la pena conocer las playas Flamingo, Blanca y Dorada, cerca de los hoteles y con arena dorada. La tercera franja es Puerto del Carmen, con playas tan conocidas como la de los Pocillos, la Chica, la de Matagorda y la Grande, situadas en entornos urbanos que prestan todos los servicios al turismo.

Otras playas singulares de norte a sur: Playa Bajo el Risco y Playa de la Garita

La Playa Bajo el Risco está ubicada cerca del pueblo de Yé y del Mirador del Río, al abrigo del acantilado de Famara, y es una de las más tranquilas de la isla, ya que solo se puede acceder por mar o siguiendo el sendero conocido como el Camino de los Gracioseros. Por esta particularidad, sus 500 metros de ensenada rara vez se masifican. Merece la pena el esfuerzo de caminar (lleva un buen calzado) una media hora para admirar el color turquesa de sus aguas y tumbarse en su arena blanca. También en la zona norte de Lanzarote se encuentra la Playa de la Garita, por lo que si visitas la Cueva de los Verdes, los Jameos del Agua, el Jardín de Cactus o el Mirador del Río, es un buen complemento. Esta ensenada es muy frecuentada por los vecinos de Arrieta, la población donde se ubica. Cuenta con bares y restaurantes cercanos donde degustar la rica cocina canaria, además de duchas, vestuarios, zona de juegos infantil y aparcamiento.

Playa del Pozo y Playa Quemada

Con un acceso un poco complicado encontraréis la Playa del Pozo, ya que solo se puede llegar caminando o en vehículo todoterreno. El punto más cercano para dejar el coche, si conducís un turismo, es Playa Quemada y desde allí se debe seguir un sendero que transcurre por parte de un espacio protegido, el Monumento Natural de Los Ajaches. En una media hora de paseo, en la que disfrutaréis de bonitas panorámicas, habréis llegado a una ensenada de arena oscura y muchos guijarros. Para bañaros es mejor que uséis escarpines u otro calzado que se pueda mojar. Procurad llevar agua porque allí no encontraréis ningún tipo de servicio.

Al regresar de la playa, aprovechad para conocer Playa Quemada, también con arena oscura y aguas muy tranquilas. Los fines de semana suele estar muy concurrida por familias, a pesar de que no tiene servicio de tumbonas ni sombrillas, pero entre semana es más solitaria.

Playa del Janubio

En el municipio de Yaiza se puede destacar la Playa de Janubio. A pesar de la innegable belleza de esta franja negra de arena bañada por el mar, debéis guardar precaución en el baño ya que se suelen generar corrientes peligrosas. Quizás por ello, suele lucir bandera roja y no hay mucha presencia de bañistas, lo que puede suponer una buena oportunidad para disfrutar de relax o de una buena lectura en soledad.

Playa del Ancla

Una de las favoritas en la zona de Teguise es la Playa del Ancla, que no suele estar muy masificada a pesar de tener solo 40 metros de largo. Se encuentra resguardada del viento y sus aguas van cambiando de color a lo largo del día, desde azules intensos a toda la gama de tonos caribeños. El contraste con la roca negra regala preciosas estampas al amanecer. Su situación, junto al paseo de Bastián, permite hacer paréntesis playeros en los bares, restaurantes y tiendas cercanas. Y ya que estáis en Costa Teguise, aprovechad para dar un paseo por los alrededores.

Playa Honda

A solo cinco kilómetros de Arrecife, la capital de Lanzarote, se encuentra Playa Honda, un espacio muy particular ya que el aeropuerto se encuentra muy cerca y se pueden ver los aviones volar muy bajo. Puede ser un buen lugar donde entretenerse si tenéis retrasos largos en los vuelos. Es una ensenada grande, poco concurrida y con un paseo marítimo donde comer o tomar algo. Por último, aquellos que practiquen nudismo pueden disfrutar con total tranquilidad del entorno de la población Charco del Palo, ubicada muy cerca de los Jameos del Agua.

Entre todo este surtido de playas seguro que encontrarás aquella que copará tu perfil de Instagram. ¿Nos apostamos algo?

Información de interés

Recuerde que para el acceso a algunas playas es necesario llevar calzado apropiado para caminatas (evitar chanclas o similar) y que es aconsejable usar sombrero y protección para el sol, además de llevar agua.

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