×
Otros destinos ×

Qué ver en Teguise, donde vive la tradición de Lanzarote

Son muchos los secretos pintorescos que hay por descubrir en Lanzarote. Teguise es sin duda una de las visitas obligadas si estás de vacaciones por la isla. Enmarcado en un paraje volcánico y con los caseríos blancos salpicando su casco antiguo, sus bellas playas completan una lista de lugares imprescindibles que conocer si te acercas hasta Teguise. Vamos a darte una pequeña guía para que no te pierdas ninguno de sus atractivos.

La Villa de Teguise y su casco histórico

Con una situación geográfica central en Lanzarote, Teguise fue hasta el siglo XIX la capital de la isla, antes que Arrecife. Estaba a un mayor recaudo de los ataques piratas, a pesar de que asaltaron la población en diversas ocasiones.

A pesar de que ya no es la capital insular, su personalidad sigue siendo muy palpable sobre todo en el casco histórico, conocido como la Villa de Teguise. El pasado señorial y noble se deja ver en su arquitectura tradicional de casas blancas o en sus calles empedradas.

Dinastías como los Bethencourt o los Herrera han dado a la villa sus períodos de máximo esplendor. Está declarada conjunto arquitectónico histórico-artístico y es una de las más antiguas de toda Lanzarote. Dar un agradable paseo entre sus rincones será una estupenda manera de tener un primer contacto.

La Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe

Esta construcción es el edificio religioso más destacado de toda la Villa de Teguise. Se levantó en el siglo XV como una iglesia sencilla, pero numerosos saqueos e incendios han marcado su historia.

Durante el siglo XVIII se amplió hasta tener tres naves y tras uno de sus incendios más graves en 1909, se reconstruyó gracias a las donaciones del pueblo. En la actualidad, sus paredes blancas contrastan fuertemente con la alta torre de piedra roja.

No te pierdas su interior, pues aquí se guarda el patrimonio eclesiástico más notable de todo Lanzarote, como por ejemplo una de los cuadros más hermosos del Cristo de La Laguna.

Teguise de noche

Teguise de noche

El Palacio Spínola

Otro de los monumentos más sobresalientes de la Villa de Teguise es esta casa señorial fechada en el siglo XVIII, que se encuentra en la Plaza de la Constitución, junto a la oficina de turismo.

Aunque en un principio se construyó como Casa de las Inquisidoras, posteriormente las grandes familias de Teguise la han habitado. Destaca su gran fachada monumental y su patio central. Además, en la década de 1970 el reputado artista lanzaroteño César Manrique restauró y decoró el palacio, convertido hoy en museo.

Entre las colecciones más relevantes cabe mencionar la exposición permanente del timple, instrumento musical de cuerda pulsada originario de Canarias. Puedes conocer su historia y contemplar estos objetos de cerca. Además, se organizan conciertos y otras propuestas para conservar este tradicional instrumento.

El Mercadillo de Teguise

¿Te apetece hacer un poco de shopping? La artesanía es una de las grandes joyas de Teguise, en especial la cerámica. Desde hace años, cada domingo se organiza un mercadillo en el corazón del casco histórico de la Villa de Teguise, entre las 9.00 y las 14.00.

Si puedes planear tu visita para que coincida con este colorido mercadillo, no te arrepentirás. Se ha convertido en uno de los más populares de toda Canarias debido a su ambiente alegre y a la variedad de sus productos. Tanto objetos artesanales hechos a mano, como productos ecológicos o souvenirs de toda clase llenan los puestos de este mercadillo.

Si quieres comprar una pieza realmente auténtica, decántate por las figuras conocidas como “los novios de El Mojón”. La cerámica de El Mojón, pueblo perteneciente a Teguise, es famosa en toda la isla y es una de las que conserva más la tradición alfarera. Estas peculiares figuritas simples y con rasgos sexuales remarcados son un recuerdo de lo más original.

Vista general de Teguise

Vista general de Teguise

El Castillo de Santa Bárbara y el Museo de la Piratería

Situado al borde del cráter del volcán Guanapay, a poco más de 1 kilómetro de distancia de la Villa de Teguise, el Castillo de Santa Bárbara es uno de los testigos privilegiados que sigue en pie tras sufrir los ataques piratas.

Convertido hoy en el Museo de la Piratería, acercarse a esta fortaleza levantada en el siglo XV para proteger a la población y avisar de posibles incursiones corsarias es una de las actividades más emocionantes que hacer en Teguise.

Si viajas en compañía de los más pequeños de la casa, aprender juntos sobre la historia de Teguise, con un recorrido plagado de armas piratas y mapas antiguos, para acabar disfrutando de las impresionantes panorámicas en la parte alta del castillo, será toda una aventura.

Castillo Santa Bárbara Lanzarote

Castillo Santa Bárbara Lanzarote

El Jardín de Cactus

Una de las mejores características de Teguise es que debido a su gran extensión, son muchos lo sitios atractivos que hay salpicados por todo el municipio. La figura del artista César Manrique es uno de los claros protagonistas del lugar. El cariño especial que le tenía a Teguise se vería reflejado en el alto número de obras que aquí se encuentran.

En este sentido, el Jardín de Cactus es otra parada obligatoria. Situado en Guatiza, una pequeña localidad de Teguise, es uno de los últimos trabajos que Manrique realizó en Lanzarote, en 1990.

César Manrique siempre quiso mostrar el equilibrio entre el arte y la naturaleza como su principal fuente de inspiración. Este Jardín de Cactus, que había sido una antigua cantera, es uno de los mejores ejemplos de su filosofía.

Los espacios están pensados con sumo detalle, en forma de anfiteatro, y acogen a más de 1.400 especies de cactus diferentes. Los pequeños estanques con nenúfares y peces completan este lugar tan especial que respira la esencia de Manrique y que puedes ser un fantástico plan para realizar con niños.

Para seguir con la ruta de César Manrique, podéis acercaros hasta la localidad de Tahíche, también en el municipio de Teguise, donde se halla la Fundación César Manrique. Se trata de la antigua casa del artista convertida hoy en museo, construida sobre una zona volcánica donde conocer la vida y la obra de esta singular personalidad.

Qué ver en Lanzarote, Jardín de Cactus

El Jardín de Cactus

Las mejores playas cerca de Teguise

No olvidemos que estamos en la paradisíaca isla de Lanzarote y al ser Teguise su municipio más grande, las playas son sin duda uno de sus mayores reclamos. Una de las más populares es Famara, al norte, entre Teguise y Haría. Está situada al pie del macizo montañoso homónimo, de origen volcánico, por lo que el paisaje es su punto fuerte. Los vientos alisios favorecen las temperaturas suaves y es una de las favoritas para los amantes del surf. Acércate a disfrutar de la terraza del restaurante El Risco, con impresionantes vistas al Archipiélago Chinijo. Prueba el sancocho, un guiso de pescado acompañado de gofio, el más típico de la isla.

Si buscas un lugar con encanto y piscinas naturales, el hermoso paraje que se forma en la playa nudista del Charco de Palo es una de tus mejores alternativas. Próxima al Jardín de Cactus hallamos esta curiosa playa, en una costa rocosa que forma lagunas cuando la marea crece. Es un lugar perfecto para un baño tranquilo e íntimo, ideal para parejas.

En la parte de la costa este se localiza una de las principales zonas turísticas de Lanzarote, Costa Teguise, donde además encontrarás un alojamiento de ensueño solo para adultos, Barceló Teguise Beach-Adults only. Cuatro son las playas más destacadas y todas tienen un origen natural. La Playa de las Cucharas es la más extensa y resalta por el color tostado de su arena, una de las más idóneas para practicar deportes acuáticos como el windsurf o el submarinismo. La Playa de los Charcos es casi la continuación a Las Cucharas, con multitud de servicios alrededor y con una brillante arena blanca. La tranquilidad se adueña de la Playa del Jablillo, de menor tamaño y con aguas apacibles, adecuada para los niños. Playa Bastián es la situada más al sur y su arena se mezcla con piedras volcánicas pequeñas, cerca del paseo marítimo de Costa Teguise, donde pasear y encontrar una estupenda oferta de restaurantes.

Qué ver en Lanzarote, Teguise

Costa Teguise

Dónde comer en Teguise

La gran amplitud de Teguise hace que las alternativas para probar las delicias de la isla sean muy variadas, en función de dónde te encuentres. Tanto los platos más típicos y clásicos de la cocina canaria, como una gastronomía de autor más novedosa, aquí tendrás opciones para todos los gustos y ocasiones.

En la villa de Teguise hay multitud de bares y restaurantes donde probar unas buenas tapas canarias, como El Chiringuito, La Tahona o La Bodeguita del Medio. Unas deliciosas papas arrugadas con mojo nunca pueden faltar.

En la zona de Teguise se produce un espectacular queso de leche de cabra. Si queréis tener una experiencia diferente, podéis acudir al Museo Agrícola El Patio, en el pueblo de Tiagua. Además de estar considerado como el museo etnográfico más completo de toda Canarias, en esta finca aprenderás a elaborar vino y queso de cabra de la isla, para degustarlo después en su cantina.

Si estás en Tahiche puedes comer rodeado de una de las mejores aportaciones de César Manrique a la arquitectura de la isla. Los Aljibes de Tahiche funciona hoy no solo como espacio cultural, sino también como restaurante especializado en carnes a la brasa, cocinadas en horno de barro tradicional. Además, tienen cerveza artesana de elaboración propia.

Si buscas restaurantes con una carta más creativa y un entorno romántico, lo mejor es que optes por alguno de los estupendos establecimientos de Costa Teguise. El restaurante Villa Toledo, con una terraza que da al mar, te brindará ese espacio íntimo con deliciosos platos como el tartar de atún.

No olvides que estás en una zona de excelente producción de vino, pues el Parque Natural de La Geria comprende el municipio de Teguise, entre otros. Su singularidad volcánica se aprovecha para plantaciones de vides, principalmente la variedad Malvasía. Puedes visitar diferentes bodegas, conocer la ingeniosa manera de cultivar las vides en unos profundos hoyos que se cubren con ceniza volcánica y probar sus exquisitos caldos.

Planes relacionados