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Qué ver en Marbella: lujo, playas, sol y encanto marinero

Marbella es, posiblemente, el destino turístico más internacional de la Costa del Sol. Sin embargo, conserva su encanto marinero y una identidad local a prueba de festivales, discotecas, restaurantes, idiomas imposibles y jet set llegada de todo el mundo. Su carácter auténtico se detecta en el encalado de las calles de su casco histórico, cuidado con mimo y festoneado con cientos de macetas de vivos colores que le otorgan un aroma que bien podría tener denominación de origen.

Hay que llegar a Marbella sin prejuicios. Hay que romper los tópicos que tanto han empañado su imagen. Sin embargo, nadie puede negar que es uno de los destinos más exclusivos de la costa andaluza, con sus mansiones al lado del mar y campos de golf que quitan el hipo. No en vano se la conoce como la Milla de Oro. Y ahí está, para corroborarlo, Puerto Banús, donde atracan las grandes fortunas del planeta.

Sin embargo, cualquier viajero, no importa cuál sea su condición social y económica, puede disfrutar de los grandes atractivos que ofrece la ciudad, con una oferta turística apta para todos los bolsillos. Porque, además de sus deliciosas playas y apetecibles chiringuitos, Marbella tiene también muchas posibilidades tierra adentro, pues está protegida por la espectacular Sierra Blanca, que le otorga un microclima singular.

Qué hacer en Marbella

Hay que partir de la avenida Ricardo Soriano, la arteria más transitada, para zambullirse en las recoletas calles del casco histórico de Marbella y descubrir los tesoros del pasado. El centro conserva su estructura medieval y se puede adivinar en algunos puntos su antiguo perímetro amurallado, de la época árabe. Por ejemplo, junto a la plaza de la Iglesia de la Encarnación se alza una de las torres, muy bien conservada, de la vieja fortaleza del siglo IX.

Plaza de los Naranjos

Plaza de los Naranjos, Marbella

En algún momento, desembocaremos en la plaza de los Naranjos, centro neurálgico de Marbella, que está salpicada por numerosas y animadas terrazas que invitan a disfrutar de un momento de relax y calma a la sombra de los naranjos. De ahí su nombre. En esta plaza, que data de 1504, se encuentra el Ayuntamiento y la ermita de Santiago. Y la Casa del Corregidor, construida durante los siglos XVI y XVII, con fachada de piedra, a la que se abre una vistosa balconada.

Y es que Marbella tiene una larga historia a sus espaldas, que ha dejado huella visible en numerosos restos romanos y árabes. Es el caso del castillo, o lo que queda de él, que se remonta al siglo X y cuya estructura original fue modificada y ampliada en la época nazarí. También podemos disfrutar de la villa romana de Río Verde o de las termas de Guadalmina.

¿Qué más se puede visitar en Marbella? Podemos dedicar un tiempo a la cultura dirigiendo nuestros pasos al interesante Museo del Grabado Español Contemporáneo, situado en el edificio del antiguo Hospital Bazán. El centro cultural Cortijo Miraflores atesora cinco siglos de patrimonio documental, junto al trapiche de azúcar y el molino de aceite, que revelan su época de explotación agrícola. Y el Museo Ralli posee una interesante colección de arte contemporáneo, con obras, entre otros, de Salvador Dalí y Joan Miró.

Hay que detenerse en la Iglesia de la Encarnación, construida en el siglo XVIII sobre un templo anterior, que tiene una portada de piedra rojiza espectacular y conserva pinturas interesantes y valiosas joyas de orfebrería. Y si el visitante es aficionado a los bonsáis, puede acercarse hasta un singular museo dedicado a estas miniaturas vegetales, situado en el Parque Arroyo de la Represa.

Paseo Marítimo de Marbella

La Avenida del Mar, situada junto al paseo del Parque de la Alameda, es la arteria que enlaza el casco histórico con el Paseo Marítimo de Marbella. Es un espacio muy animado que, además, acoge una colección de 10 esculturas de Salvador Dalí fundidas en bronce y otras dos esculturas del artista local Eduardo Soriano.

Playas de Marbella: de Cabopino a Guadalmina

¿Qué hacer en Marbella? Uno de sus grandes atractivos son sus amplias y hermosas playas. Desde Cabopino hasta Guadalmina, Marbella ofrece al visitante 26 kilómetros de un litoral hermoso, donde se suceden bonitas playas dotadas con todo tipo de servicios, con modernos hoteles, complejos residenciales, tiendas y restaurantes. Algunas de las más singulares son las siguientes:

  • Playa del Cable: Situada entre el puerto pesquero y la desembocadura del río Real, es una de las favoritas de los marbellíes, porque durante el verano se organizan muchas actividades, como torneos deportivos o concursos de castillos de arena.
  • Playa de la Bajadilla: Es una de las más turísticas debido a su ubicación en el centro mismo del casco de Marbella.
  • Playa de la Fontanilla: Con 1.000 metros de longitud aproximadamente, es una de las playas más famosas de la ciudad.

Pero Marbella cuenta con otras magníficas playas, como Torre del Duque, Guadalmina, Las Chapas o Cabopino.

Más de 800 restaurantes en Marbella

¿Y después de la playa, qué podemos hacer en Marbella? Por ejemplo, la ciudad es un paraíso para los amantes del golf y también un excelente enclave para comer y disfrutar de la cocina tradicional andaluza en alguno de los más de 800 restaurantes dispersos por el municipio, que atienden al turismo que llega a Marbella. También se puede practicar la vela, la hípica, el tenis y otros deportes en diferentes complejos y escuelas.

La fiesta más popular de Marbella

Y si, por casualidad, estás en Marbella durante la primera quincena del mes de junio, estás de suerte, porque podrás saborear la esencia festiva de la ciudad en la feria de San Bernabé, patrono de la ciudad.

Sin embargo, la historia más divulgada de Marbella es la que tiene que ver con la jet set y que dio comienzo en los años 40, cuando el príncipe Alfonso de Hohenlohe se enamoró de Marbella, que entonces era un pueblo de pescadores, y compró la Finca de Santa Margarita. Aquí levantó el mítico Hotel Marbella Club, donde se hospedaron visitantes tan famosos como Gina Lollobrigida, Omar Sharif, Ava Gardner o Grace Kelly.

Marbella: fiestas sin fin de ricos y famosos

El Marbella Club fue el primer alojamiento de lujo de la ciudad, pero enseguida llegaron otros, hasta acabar siendo, incluso hoy, el emblema de un estilo de vida exclusivo de la alta sociedad, que fue atrayendo a ministros, cantantes, políticos, actores, futbolistas, modelos, etc. ¿Os suena el nombre de Gunilla von Bismarck? Pues fue la mayor relaciones públicas de Marbella, la musa indiscutible de la época de la jet set y de la pasión por las fiestas sin fin.

Puerto Banús: yates y grandes fortunas

Una visita a Marbella tiene que conducir necesariamente a Puerto Banús, proyectado en los años 70 en torno a un gran puerto deportivo, donde recalan espectaculares yates y barcos y que se ha convertido en todo un paradigma del lujo internacional. Aquí también hay excelentes restaurantes para cenar y disfrutar de la alta gastronomía, tiendas de las mejores firmas del mundo, lujosos hoteles, discotecas, etc.

Así que no lo dudes. Date una escapada por Marbella y disfruta de sus playas, de sus puertos, de su casco histórico y de sus propuestas culturales, gastronómicas y festivas.

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