Dosis extra de aroma y sabor en el Día del Café
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Dosis extra de aroma y sabor en el Día del Café

Dosis extra de aroma y sabor en el Día del Café

Todos los días son buenos para tomarse una taza de café, pero hoy con más motivo. Viajamos hasta el centro de Colombia para recorrer el Eje Cafetero en una ruta del café, perdernos en sus haciendas y conocer un poco más sobre la cultura que rodea estos granos.

Ruta por el triángulo del café colombiano en el Día del Café

Agua, te y café. Por este orden, estas son las tres bebidas más consumidas en el mundo y según los últimos datos, los europeos capitaneamos el ranking, por detrás de los norteamericanos, brasileños, japoneses e indonesios. Pero si hay un país por encima del resto en cuanto a la cantidad de café que ingieren sus ciudadanos, ese es Finlandia: más de 10 kilos al año por habitante. En España, sin embargo, apenas superamos los 4 kilos. Pero si hablamos de países productores, quien encabeza el listado es Brasil, seguido de Vietnam, Colombia, Indonesia y Etiopía.

El próximo domingo 1 de octubre el mundo celebrará por tercer año consecutivo el Día Internacional del Café, después de que la Organización Internacional del Café (OIC) promoviera en 2015 esta fiesta gastronómica con eventos en más de 50 países.  Pero, ¿son todos los cafés iguales, independientemente de su lugar de origen? Por supuesto, no.

Los granos producidos en América poco tienen que ver con los asiáticos, y en la variedad está el gusto. Mientras que el café de Brasil es dulce y suave y gran parte de la producción se cultiva en llanuras, el de Colombia se caracteriza por tener mucho cuerpo y aroma y una acidez moderada con un toque amargo, por lo que se considera uno de los mejores del mundo. Afrutado y fuerte es el café de Etiopía, mientras que el de Vietnam es dulce y el de Yemen tiene cierto gusto a chocolate y es de gran calidad. Te guste el que te guste, hoy tienes vía libre para tomarte los que quieras, y de la manera que prefieras: solo, americano, cortado, con leche, con hielo o hasta con forma de tiramisú. Tú mandas.

Colombia, tierra de café

día del café

El café es a Colombia lo que el salmón a Noruega. Son expertos en lo suyo y el producto final es de los mejores; además, y en este caso en concreto, el país sudamericano es uno de los mayores productores mundiales. Según los últimos datos de la Federación de cafeteros colombianos, en el último año (de septiembre de 2016 a agosto de 2017), la producción de café de Colombia (arábigo suave lavado) creció un 3% respecto al año anterior.

Pero, ¿qué tiene el café colombiano que no tengan otros? Según la Federación, su ubicación, muy cerca de la línea ecuatorial, es clave, pues le confiere mucha  luminosidad durante todo el año. Además, las montañas y el impacto de los océanos y la Amazonía crean unas condiciones climáticas que permiten producir café fresco durante todo el año, una característica que no comparte con todos los países cafeteros. Por otra parte, el origen volcánico de los suelos y las alturas en las que se produce el café lo hacen suave, de taza limpia, con acidez y cuerpo alto y con un aroma potente y completo.

Vivir la experiencia del café no se trata solo de tomarlo y saborearlo con una onza de chocolate puro, que también. La mejor manera de hacerlo es sumergiéndose en la cultura colombiana y en las plantaciones de estos granos que nos dan la vida cada mañana.

El triángulo del café

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El Eje Cafetero (también conocido como el Paisaje Cultural Cafetero) es la zona centro del país alrededor de la cual se ha creado la cultura del café. Está formada por los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda, todos ellos unidos por carreteras en buen estado a través de las cuales el visitante puede llegar a todos sus pintorescos pueblos, pues las distancias no son muy grandes y el paisaje, además de único con sus haciendas, montañas y vegetación, es muy agradable.

En el centro del país comienza  esta ruta con aroma y de sabor suave. Estamos en el departamento de Quindío, cuya población vive de las plantaciones de café y donde además está el Parque Nacional del Café, un más que peculiar parque de atracciones (con montaña rusa, degustaciones de café y bailes folclóricos incluidos) que gira en torno al grano y está rodeado de fincas en las que poder alojarse.

Varias poblaciones atrapan al visitante: Calarcá, Armenia y Salento. Del primer pueblo destaca su jardín botánico y el mariposario; del segundo el Recorrido de la Cultura Cafetera (Recuca),  -una finca donde los curiosos conocerán de cerca la producción del café y podrán probar la bogadera, una bebida refrescante a base de panela, canela y limón- y la hacienda San Alberto, donde  además de catar sin prisas uno de los mejores cafés del mundo, disfrutarán de una panorámica increíble entre plantaciones de café. Por último Saleto, donde además de conocer la arquitectura típica de la zona, quienes lo visiten llegarán hasta el Parque Nacional Natural Los Nevados a través del Valle del Cocora, donde están los bosques de palma de cera, árbol nacional y único en su especie que crece en clima frío.

día del café

Manizales, en el departamento de Caldas, es otro de los emblemas cafeteros de Colombia. Fundada en 1849, destaca por su intensa vida cultural y por su entorno, pues se trata de una de las mejores zonas en las que avistar aves y además, está rodeado de fincas en las que acercarse a la cultura cafetera y a los granos de árabigo suave. Junto a la capital, otros 17 municipios forman parte del paisaje cultural cafetero, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 2011. Entre ellos destacan Neira y Salamina, donde los más aventureros deberían atreverse a hacer parapente, pues el entorno lo merece.

Pereira, la capital del departamento de Risaralda, está flanqueada por montañas de café y plátano y valles con caña de azúcar, por lo que la visita a esta zona es obligatoria por su belleza.  Además de saborear el café más suave del mundo, un buen plan es visitar las aguas termales de Santa Rosa de Cabal, la laguna del Otún o la Plaza de Bolívar. Cerca de Pereira está Marsella, con sus haciendas y fincas cafeteras.

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