Cómo hacer fotos a platos de comida para abrir boca en Instagram
LECTURA

4 tips para fotografiar comida: conviértete en ...

4 tips para fotografiar comida: conviértete en un auténtico foodiegrapher

Ni un rascacielos, ni una modelo caprichosa, ni un galgo en plena carrera: lo más complicado de fotografiar es… ¡un chuletón! Si no que se lo digan a cualquier fotógrafo de comida que se las ve y se las desea para sacarle el lado más sexy al trozo de carne. Y es que no es sencillo. Color, textura, brillos… Todo debe estar en su sitio para lograr un único objetivo en las fotos: que te digan CÓMEME.

Si eres de los que compartes en redes todo lo que te echas al buche, si fardas de los restaurantes que visitas y si lo que quieres es generar envidia (como Jaime Oliver con sus sui generis “paellas”), hazlo bien. Estos consejos de fotografía te ayudarán.

Trucos para hacer fotos a comida

TIPS PARA FOTOGRAFIAR ALIMENTOS Y PARECER UN FOTÓGRAFO PROFESIONAL

Iluminación:

Como en cualquier fotografía, la luz es el aspecto fundamental: lo que te hará convertir un plato de macarrones en obra de arte o lo que te arruinará una composición de estrella Michelin. Si la foto es en un interior, recuerda que la luz fluorescente no favorecerá al plato que tienes delante.

Evita mezclar distintas fuentes de luz, como la natural y bombillas, y presta atención a las sombras. Si es luz ambiente, te dará un toque más informal, más cercano. Si es artificial, opta por iluminación lateral o trasera para conseguir efectos más profesionales. Con los filtros de tu móvil podrás corregir algunos defectos, pero no te pases porque puede acabar pareciendo una comida de plástico.

Enfoque:

Si no eres un experto, seguramente el enfoque sea el punto que te dé más quebraderos de cabeza, tanto con el móvil como con una cámara. Los teléfonos de última generación tienen lentes más eficaces y un sistema que permite enfocar según la luminosidad y la distancia; mientras que con una cámara réflex podrás jugar con las profundidades de campo para destacar un elemento del plato sobre el resto o darle movimiento (ojo con esto porque si no se hace bien puede crear mucha confusión).

Mostrar los ingredientes:

Aunque no es el plano que mejor enfatiza los platos, uno de los estilos que más se lleva hoy en día es el de los planos cenitales. Platos de cereales, tartas y pizzas vistas desde arriba inundan revistas y blogs gatronómicos, instagrames y pinterests. Y es que la tendencia de los foodiegraphers  es como los pokemon. Está en todas partes.

Ha llegado incluso a los hoteles, como el Barceló Illetas Albatros, un ‘adults only’ de Mallorca que ha celebrado un encuentro con la comunidad Igers Spain con un taller sobre “cómo fotografiar alimentos”, una master class de expertos influencers para aprender todas las técnicas y sacarle el máximo partido a sus platos: podrás ayudarte de pequeñas técnicas, como vaporizar los alimentos con aceite o agua para que parezcan más frescos y apetecibles, usar glicerina para que el helado o las cremas mantengan su forma y apariencia más tiempo sin derretirse o dejar un poco abierta la hamburguesa para mostrar todos los ingredientes.

Minimalismo versus Atrezzo:

Dos “escuelas” conviven en el universo de la fotografía de comida: la que opta por la pureza de los platos y aboga por el “menos es más” o la que considera que la mesa, los cubiertos y la mantelería son también parte importante de la foto. Si tu caso es el segundo, no dejes al azar los complementos y cuida todos los detalles: elige un mantel o una cubertería idónea para el momento o la temática y evita que se aprecien imperfecciones, pliegues y brillos. O te tocará “tirar” de “lifting” en Photoshop.