Juegos Olímpicos de Barcelona: Aquel verano del 92
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Juegos Olímpicos de Barcelona: aquel verano del 92

El 25 de julio de 1992, la ciudad de Barcelona, y con ella el mundo, estalló en el momento en el que el pebetero se encendió con una flecha lanzada por un atleta. De esta manera nunca antes vista se daba el pistoletazo de salida a unos Juegos Olímpicos de Barcelona que se convirtieron en  históricos por su impacto, y que situaron España y la Ciudad Condal en el mapa.

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El verano de 1992, los deportistas españoles subieron al podio olímpico en 22 ocasiones. Se colgaron al cuello 13 oros, 7 platas y 2 bronces. Pero aquella hazaña fue más que eso, pues la ciudad entera había volcado en la celebración de los que Juan Antonio Samaranch, presidente del Comité Olímpico Internacional de 1980 a 2001, calificó como “los mejores Juegos Olímpicos de la historia”. El 25 de julio se cumplen 25 años de aquel hito, la ciudad está, otra vez, de fiesta.

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El 17 de octubre de 1986, Barcelona recibía una de las noticias más importantes y deseadas desde que cinco años antes comenzara con la promoción del proyecto. La Ciudad Condal iba a ser la encargada de acoger, seis años después, los siguientes Juegos Olímpicos. Pascual Maragall, entonces alcalde de la capital catalana, llamo al Rey para comunicarle la noticia mientras los catalanes se lanzaban a la calle para celebrarlo. A la quinta iba a la vencida, y de qué manera…

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La celebración de los Juegos Olímpicos de Barcelona fue mucho más allá del ámbito deportivo, en el que por cierto, España batió récords. La ciudad se transformó de todas las maneras posibles, pues mutó tanto su arquitectura como su mentalidad; los ciudadanos, especialmente los voluntarios, se echaron a las calles para convertir el evento en un acontecimiento histórico y tanto Barcelona como el país entero se abrieron al mundo tras muchos años a la sombra.

Aquel verano del 92 pasaron muchas cosas, la mayoría de las cuales no se han vuelto a repetir.

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  • Los tambores de la ceremonia inaugural de Pekín fueron increíbles y mostraron todo el poderío del país asiático, pero nosotros fuimos los pioneros con el ‘Hola’ gigante que formaron los bailarines para inaugurar los Juegos y que al unísono, repitió el estadio poniendo los pelos de punta a todos los que lo presenciaron allí mismo o desde sus casas.
  • Quienes también nos emocionaron, y mucho, fueron Freddie Mercury y Montserrat Caballé. ¿Qué país ha tenido un himno escrito y cantado por el líder de Queen? En octubre de 1988, el cantante y la diva catalana lo interpretaron al aire libre en el festival La Nit y dejaron al mundo con la boca abierta con unos fuegos artificiales de fondo que celebraban lo que estaba por llegar. Aunque el cantante de rock murió en 1991, los efectos especiales le acercaron a la ceremonia de inauguración. Fue la primera actuación con un holograma.
  • El ilustrador Javier Mariscal fue quien estuvo detrás de la mascota más vanguardista de todos los tiempos. Un perro en dos dimensiones, de raza autóctona como lo es el pastor catalán y de estilo cubista. Bautizado como Cobi, tuvieron que pasar muchos meses hasta que los españoles le cogieran cariño, ya que más que bonito y achuchable, a muchos les pareció un espanto. Por entonces poco sabíamos de marketing y diseño… porque el perro de Mariscal está considerado, según el Comité Olímpico Internacional, como la mascota más rentable de la historia. Ahí es nada.

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No te pierdas los Juegos Olímpicos de Barcelona dos veces

Si estabas a por uvas coleccionando pins para tu gorra, formas parte de la generación Z (los nativos digitales), o quieres revivir 25 años después aquel sentimiento que compartió todo el país en general y los catalanes en particular, toma nota de estas actividades conmemorativas que ha preparado la ciudad de Barcelona:

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Juega. Aquellos días de julio y agosto fueron muy importantes para Barcelona, y la exposición Aquell estiu del 92 (Aquel verano del 92) nos lo recuerda. En el Museo Olímpic i de L’Esport Joan Antoni Samaranch podrás interactuar con el contenido, compartirlo, inmortalizarlo… para comprender, aunque sea un cuarto de siglo después, qué pasó aquel verano de 1992.

Recuerda. Fue probablemente uno de los momentos más emocionantes y tensos de la inauguración de los Juegos. El último en recoger la antorcha, el atleta paralímpico Antonio Rebollo, fue quien, por medio de un lanzamiento con su arco encendió el pebetero para inaugurar los Juegos Olímpicos. Tal y como estaba programado (algo así no se podía dejar al azar), la llama se encendió, y el mundo cayó rendido a los pies de la Ciudad Condal. El próximo 25 de julio, la antorcha y la bandera olímpica volverán a recorrer la ciudad pero haciendo el camino inverso (6,5 km), del Montjuïc irá a la Plaza de Cataluña, de la mano de deportistas que participaron en aquellos Juegos  Olímpicos y en los de Río de Janeiro. Los voluntarios, tan importantes hace 25 años volverán a tener su protagonismo, y como no podía ser de otra manera, Rebollo recreará el encendido de manera simbólica.

Celebra. El mismo 25 de julio se cumplen 25 años de la ceremonia de inauguración de Juegos, y un aniversario así merece una fiesta por todo lo alto. Tras el recorrido de la antorcha con Antonio San Epifanio, Epi, y Teresa Perales como últimos relevistas, y el encendido de Rebollo, Los Manolos, el mítico grupo de los noventa, ataviado con pantalones de campana y patillas a lo Curro Jiménez,  pondrá música a la fiesta como hicieron entonces compartiendo escenario con Peret.  Más de uno recordará la mítica frase de Constantino Romero: “Atletas, bajen del escenario”. A partir de las 19h, en la Plaza de Cataluña.

Si te animas a pasar este fin de semana olímpico en Barcelona, en el hotel Barceló Sants tienen una habitación reservada para ti. A sólo 20 minutos del Montjuïc sentirás aquel sentimiento especial que recorrió la ciudad del 25 de julio al 9 de agosto de 1992.