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Cómo hacer torrijas mejor que tu abuela

Cómo hacer torrijas mejor que tu abuela

Con la llegada de la Semana Santa muchas pastelerías y bares empiezan a exhibir este postre tradicional. Son pocos los que comparten su receta para hacer torrijas y son muchos quienes quieren degustarla, incluso más allá de estas fechas tan señaladas. Hay quienes prefieren las torrijas de pan, otros prefieren las de vino y hay quienes se decantan por las torrijas con miel. Pero ¿sabes de dónde viene este postre y por qué se toma en estas fechas? Pues no sólo vamos a contarte el origen de las torrijas sino que además vamos a enseñarte a prepararlas. Aunque haya quien aproveche para viajar, Semana Santa es, sobre todo, una época para saborear. Toma nota.

De las torradas y sopes a las torrijas con miel: el origen de las torrijas de Semana Santa

Las torrijas son uno de los postres más antiguos de los que se tiene constancia, ya aparecen en un libro de recetas del siglo IV, entonces no usaban huevo y se trataba de torrijas de miel en las que a veces se sustituía la leche por el vino, a gusto del consumidor. Fue en 1496 cuando Juan del Encina habla por primera vez de las torrijas –o torrejas-, ese alimento que se daba a las madres recientes por su alto valor nutritivo. No en vano en Menorca se las llama sopes de partera y en algunos lugares de Galicia, torradas de parida.

Con el paso del tiempo y las mejoras de las condiciones alimentarias, las torrijas se fueron volviendo algo mucho menos excepcional. Precisamente por sus ingredientes (huevos, leche, pan y azúcar) eran completamente compatibles con la abstinencia que exigía la Cuaresma al igual que todos los postres típicos de esa época como los pestiños, típicos de Cádiz, los paparajotes, comunes en Murcia, los buñuelos o los bollos de Pascua. Además, en algunas regiones de España, las torrijas son típicas de otras épocas del año, como es el caso de la Navidad en Cantabria –donde las llaman tostadas- o el Carnaval en el País Vasco.

Torrijas de Semana Santa

Cómo hacer torrijas de pan: trucos de la abuela para hacer torrijas, receta tradicional de Semana Santa

Existen multitud de ejemplos de receta de torrijas porque, debido a su sencillez, han evolucionado añadiéndole cosas como café, miel, almendras, plátano y un largo etcétera. Sin embargo, nosotros vamos a darte los mejores trucos para la receta tradicional de las torrijas, las de –casi- toda la vida, que pueden hacerte quedar genial en cualquier momento y cuyo grado de dificultad las hacen aptas incluso para los más manazas. Te contamos cómo hacer torrijas de pan escapada de Semana Santa para que tu tenga un sabor auténtico, ¡apunta!

Lo primero es comprar el pan adecuado. Este es un producto que venden ya en la mayoría de supermercados y la clave es que la miga sea suficientemente compacta para que absorba debidamente la leche. Si no tienes un pan específico para torrijas de Semana Santa, lo más recomendable es que utilices pan del día anterior.

Una vez conseguido el pan, seguimos con las torrijas: ¿cómo hacerlas para todos los paladares? La leche debe ser entera. Existen recetas vegetarianas que utilizan leche de soja y sustituyen el huevo por harinas de garbanzo o soja. Sin embargo, si deseas preparar las típicas torrijas, receta tradicional donde las haya, la leche deber ser entera. Existen incluso recetas de torrijas que utilizan un poco de nata. Una vez has sumergido bien el pan en la mezcla de leche, azúcar y canela, es importante que las dejes reposar entre 5 y 10 minutos para que tomen todo el sabor de la leche.

Cómo hacer torrijas de pan

Un último consejo sobre cómo hacer torrijas: es importante también que el aceite no se enfríe porque quieras freír demasiadas a la vez. Lo mejor es hacerlas de dos en dos y, para evitar los puntos negros que a veces salen por la rebaba del huevo, lo mejor es colar el aceite cada 10-15 torrijas.

La guinda de la receta para hacer torrijas: ingredientes secretos para que las torrijas de pan tengan un sabor único

Tras freírlas, la receta tradicional dice que se deben pasar por el azúcar con canela aunque hay quien prefiere la miel. Si eres de estos últimos, lo mejor es que cuezas la miel con un poco de agua para que quede un sirope un poco más suave. Por ejemplo, para hacer torrijas en Granada usan miel de romero recolectada en la Sierra de Quéntar, que aporta un dulzor muy suave y un aroma inconfundible. Y a partir de ahí, ya solo queda comerlas. Se pueden tomar calientes o a temperatura ambiente; si puedes evitar que pasen por la nevera, mejor que mejor. Si ya sabes dónde viajar en Semana Santa, acompaña la experiencia con unas clásicas torrijas. ¡Que aproveche!