Mercadillos navideños: los mejores en Europa para una escapada en diciembre

Este diciembre, no dejes que el Grinch te ague la fiesta e imprégnate de la magia navideña en los mercadillos de estas ciudades europas. Todo un must para estas fechas


Una de las mejores cosas que tiene la Navidad para los viajeros es que las ciudades se engalanan y muestran su cara más hermosa con el alumbrado navideño y todo el ambiente que se crea a su alrededor. Para dejarse llevar por el espíritu de esta época y aprovechar para comprar los regalos más especiales, nada como hacer escapadas en diciembre y visitar los mejores mercadillos navideños de Europa.

1. Praga, varios de los mejores mercadillos de Navidad en Europa en un solo destino

La capital de la República Checa es una de las ciudades navideñas más bonitas de Europa, con varios mercadillos que harán las delicias de aquellos a los que les emocionen las luces, los villancicos y todo lo que huela a Navidad. Compuestos de casetas de madera, aquí pueden encontrarse alimentos y bebidas calientes para no perder la temperatura mientras se pasea buscando el regalo perfecto.

Praga cuenta con varios mercadilos de Navidad que se distribuyen por la ciudad formando la tradicional estrella de cinco puntas

Si quieres fundirte no solo con el espíritu navideño, sino también con el carácter local, apunta estas sugerencias gastronómicas. Para beber puedes tomar svařák, vino caliente con canela y clavo, o punč, una suerte de ponche hecho a base de agua, azúcar, alcohol, limón y condimento. Si lo que te apetece es comer, debes probar el aromático trdelník, un rollito de galleta, con azúcar y trocitos de almendra que se toma caliente, o jamón asado. De aquí no vas a salir ni con frío ni con hambre.

Una vez hemos comido, toca pasear por entre las casetas de los mercadillos navideños de Praga buscando la inspiración para los regalos, pero antes habrá que decidir qué mercadillo visitamos primero, ya que Praga cuenta con varios; todos vestidos con los colores típicos de la época –verde, blanco, rojo y oro–  y  se distribuyen formando la tradicional estrella de cinco puntas. El mayor mercado de Navidad de Praga es el de la Plaza de la Ciudad Vieja, vestido con un inmenso árbol de Navidad y en el que tienen lugar numerosos conciertos. A este se une el de la Plaza de Wenceslao así como el de la Plaza de la República, la Plaza Namesti Miru y, el más pequeño, de la Plaza Tylovo. En todos ellos puedes encontrar los típicos artículos de decoración en vidrio tan típicos de aquí,  así como juguetes de madera, cerámica, artesanía, velas o adornos para el árbol de Navidad y el Belén.

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Mercado navideño de Praga. ¿A quién no le gusta una Navidad como esta?

2. Roma en diciembre, una Navidad a lo grande

La ciudad italiana, tan acostumbrada a destacar entre todos los listados viajeros, no iba a ser menos en uno que recopilase los mejores mercadillos navideños europeos. El clásico es el de la Plaza Navona ,que bebe de la tradición que marcaba esta céntrica plaza como mercado al aire libre durante todo el año. Ahora, el mercado navideño es el lugar al que acuden todos los romanos que buscan hacerse con bellos adornos para sus casas y que no quieren pasar estas fiestas sin su befana. Esta bruja es la que se encarga de dejar a los niños los regalos y los dulces en sus calcetines el día 5 de enero así que aquí abunda su figura, protagonista indiscutible del mercado.

Otros mercadillos navideños menos tradicionales pero que bien merecen si piensas viajar a Roma en estas fechas y eres un enamorado/a de la Navidad son los de la plaza Mazzini o la Plaza Verdi. Y aunque no es un mercado, la indispensable visita a la Plaza de San Pedro se verá recompensada, si se hace en época navideña, con la visión del árbol más grande de Roma, con más de 20 metros de altura. A su lado, se erige también un pesebre –un presepi, como se conocen aquí a los tradicionales belenes– para completar la decoración navideña.

Siempre es un buen plan visitar Roma, más aún si es durante los días de Navidad

3. Hamburgo, uno de los mejores mercadillos navideños de Europa

Mientras el mercado navideño de Berlín se lleva la fama, Hamburgo esconde uno de los más vistosos de todo Europa. La ciudad con el puerto más importante de Alemania cuenta con innumerables mercadillos navideños repartidos entre sus calles, entre los que destaca el de la Plaza del Ayuntamiento, el histórico, donde se cuida la imagen al detalle. Aquí puede encontrarse comida típica y caliente –salchichas, salmón, jamón, panecillos, etc– y el famoso glühwein, vino dulce caliente que ayuda a mantener la temperatura.

En las casetas se ofrecen multitud de artículos artesanales: cerámica, artículos de madera, todo tipo de decoración navideña, prendas de piel o velas. Todo ello bajo la vigilante figura de un antiguo tiovivo y con la visita esporádica –y bajo un horario concreto– de Papá Noel, que sobrevuela el mercadillo tres veces al día.

Cerca de este se encuentra el mercadillo de Jungfernstieg, situado a orillas del río Alster. Esto tiene una ventaja y un inconveniente. Por un lado, las vistas que ofrece este emplazamiento son verdaderamente especiales, pero su ubicación hace que haga todavía más frío. Así que si visitas este mercadillo, abrígate bien y no te olvides de calentarte con los manjares locales. Muy cerca están los de Gerhard-Hauptmann-PlatzSpitalerstrasse y Mönkebergstrasse. Y si quieres alimentar tu lado más canalla, el mercadillo de Santa Pauli, el barrio rojo y más punk de Hamburgo, incluye conciertos y diversos espectáculos que lo convierten en uno de los favoritos de los más jóvenes.

¿En busca de hotel? Este vanguardista y céntrico hotel en Hamburgo te permitirán vivir la ciudad desde dentro y apuntarte a los numerosos planes que ofrece esta metrópolis.

Hamburgo iluminada por Navidad

4. Brno, una escapada de lujo a una ciudad de cuento

También en República Checa, concretament en la ciudad de Brno, en la región de Moravia del Sur, la Navidad se vive por todo lo alto. Sus bellas y moumentales plazas monumentales se visten de fiesta y se llenan de puestos dulces y artesanías. Además de los conciertos que inundan la ciudad estos días, los pequeños encuentrana quí dos grandes atracciones: el pesebre de madera y el «Zoo-rinconcito».

Brno cuenta con diversos mercadillos navideños que destacan por su belleza y ambiente festivo. Uno de los más importantes es el que se instala cada año en la plaza de la Catedral de San Pedro y San Pablo, así como el que acoge la Plaza de la Libertad, un tradicional lugar de encuentros musicales los días que se prolongan durante la feria de Adviento.

El de la Plaza del Mercadillo de Col recupera la tradición de antaño, cuando se celebraba en ella el mercado en la Edad Media. Bajo ella encontramos numerosos pasadizos que datan de esa época y que hoy puede ser recorrido con visitas comentadas en las que se narran un sinfín de historias y curiosidades sobre la ciudad. 

¿Dónde dormir en Brno? El Barceló Brno Palace es un hotel urbano de 5 estrellas que goza de una ubicación perfecta en el centro de la ciudad, cercano a puntos de interés turístico como la fortaleza Špilberk o la Catedral. Perfecto para marcarse una escapada de lujo a una de las más espectaculares ciudades checas.

El mercadillo navideño de la Plaza de la Catedral de Brno 

5. Budapest: luces, pista de patinaje y 'kolbasz'

En pleno centro de Budapest se encuentra el mercadillo de la plaza Vorosmarty, que envuelve a los visitantes con sus olores a vino caliente y canela. Aquí la oferta gastronómica es extensa; como plato fuerte tenemos kolbasz –unas salchichas cocinadas-, pecsenye –carne a la parrilla-, kenyérlangos –un pan al horno sazonado con tocino ahumado- o langos -pan con queso y salsas–. Si optas por el dulce y quieres degustar los productos como un verdadero local te recomendamos los kurtoskalacs, una masa horneada con azúcar canela, nueces o coco. Y todo ello bañado, como no, con el tradicional vino dulce con canela y especias.

El mercado de la plaza de la Basílica de San Esteban presenta cada año un espectáculo de luces en la fachada de la Basílica y cuenta con una pista de patinaje sobre hielo 

En cuanto a las compras, la artesanía local siempre es una buena opción, además podrás elegir entre artículos de vidrio, de cerámica, juguetes de madera y adornos navideños; todo lo que puedas imaginar en sus más de 100 casetas. Aunque una de las mejores cosas de este mercadillo es ver cómo avanza el calendario de adviento que proyectan en la fachada del café Gerbaud en el que cada día es una persiana.

El otro gran mercado de Navidad de la capital húngara es el que tiene lugar en la plaza de la Basílica de San Esteban en el que se realiza un espectáculo de luces en la fachada de la Basílica. Todo aderezado con un inmenso árbol de Navidad y una pista de patinaje sobre hielo que hace las delicias de los niños y de los no tan niños.

¿Dónde dormir en Budapest? El Barceló Budapest conecta al visitante con la vibrante capital húngara gracias a su inmejorable ubicación en el distrito VI, Terézváros, en pleno centro histórico de la ciudad. El hotel está, además, rodeado de museos, galerías de arte, cafés, restaurantes y próximo a la zona de ocio nocturna, por lo que se erige como una base ideal para hacer turismo.

Un tranvía preparado para la Navidad en Praga

6. Liubliana, un mercado a orillas del río Ljubljanica

En Eslovenia se toman la Navidad muy en serio, no hay más que darse una vuelta por su capital, Liubliana, y dejarse deleitar con el alumbrado navideño. Allí, cada puente lleva a un nuevo mundo de fantasía, con el castillo dominándolo todo. Precisamente en el casco antiguo de la ciudad, siguiendo el curso del río se celebra un mercado de Navidad que te enamorará de principio a fin y que te llenará la Navidad de auténtico sabor esloveno: desde galletas de canela y dulces típicos como la potica o el poprtnik o pan de Navidad.

Además de en la capital, Eslovenia tiene ciudades en las que la Navidad es la protagonista. Entre ellas está Maribor, al noreste que se viste de gala en diciembre para el Magical December, donde no faltan los eventos culturales, las opciones de patinar sobre hielo y una maravillosa fiesta de fin de año. Y en el lago de Bled tiene lugar el pesebre más grande de toda Eslovenia, un evento único que bien merece un viaje navideño.

Liubliana en Navidad a vista de pájaro

7. Varsovia, luces y pan de jengibre en una Navidad de película

En la capital de Polonia los mercadillos navideños son como setas, ¡los hay por todas partes!. Si bien en los alrededores de la barbacana se instalan numerosos puestos de comida y regalos, el más famoso es el de la Plaza del Mercado Viejo, rodeando a la emblemática escultura de la Sirenita. 

Allí, lo más típico es tomarse un vino caliente especiado –grzaniec–  y, si llama el hambre, pedir queso Oscypek a la parrilla o u pan de jengibre en algunos de los puestos, donde encontramos auténtica joyas de artesanía y objetos artesanales navideños, desde bolas para el árbol hasta los clásicos jerséys tan solicitados en estas fechas.

En la misma se ubica otro de las grandes atracciones de la Navidad varsoviana, sobre todo, para los más pequeños: la gran pista de hielo. Y como no podía ser de otra manera, también las luces cobran una especial relevancia en la ciudad durante estos días, con una iluminación propia de película que contribuye a esa atmósfera tan acogedora de los mercados polacos.

La bella Varsovia nevada en Navidad

8. Navidad en Viena, el otro clásico de estas fechas

Esta gran capital europea cuenta con numerosos mercadillos navideños y, por supuesto, los hay para todos los gustos. Uno de sus mercadillos más clásicos es el que tiene lugar en Spittelberg, en el distrito 7 de la ciudad. Es un poco diferente a los clásicos mercados de navidad europeos, ya que no se recoge en una gran plaza, sino que se dispersa entre diferentes calles, como ocurre como el Rastro de Madrid. Aquí podrás encontrar los productos gastronómicos más típicos de Viena y un sinfín de regalos y souvenirs típicos austriacos.

Si lo que te gusta es la artesanía, el mercado navideño de Karlsplatz es tu sitio. Situado en la bellísima plaza bajo la atenta mirada de la iglesia de San Carlos aquí podrás encontrar toda clase de productos hecho de forma artesanal; orfebrería, cerámica, vidrio y todo lo que te puedas imaginar. Y no puedes irte de Viena sin visitar el mercado navideño clásico de la ciudad, el de Rathausplatz, con más de un centenar de puestos, una inmensa pista de patinaje sobre hielo y todo un parque temático con tiovivos y espectáculos para los más pequeños.