¿Qué comen en el norte para conservarse tan bien?

¿Qué se come en el norte de España? Repasamos los platos más ricos de su carta.


San Sebastián, Oviedo y Bilbao. En estos templos de la cocina saben cómo cuidarse y cuidar al foráneo. Sin ningún tipo de ciencia hemos hecho esta lista de los diez platos que más nos gusta comer en el norte. La sidra y el txakolí que no falten.

Diez puntos para conocer, mejor, la gastronomía del norte de España

Si por algo se caracteriza el norte de España, además de por su tiempo, y en consecuencia de sus montes y prados (“La lluvia es el precio que tenemos que pagar por tanto verde”, dicen siempre con orgullo) es por su buen comer. Cocinan como dioses y comen como reyes. Y difícil es sentarse en una mesa o comer en una barra y salir escaldado de la experiencia. Los chicarrones (y chicarronas) del País Vasco y Asturias están así de bien porque saben de esto. Diez platos para ir abriendo hambre:Pocas escenas alegran tanto el alma, y el paladar, como entrar a cualquier bar de San Sebastián y ver en su barra una sucesión de pintxos perfectamente ordenados y listos para ser comidos. Aunque hay quien dice que se deben comer de un solo bocado, la inmensa mayoría superan el tamaño de una pieza de sushi, por lo que es IM-PO-SI-BLE. Fríos o calientes, escoger entre uno sencillo de rica tortilla de patata o una Gilda (con muchos seguidores) u otro más elaborado de los que hace honor a la alta cocina vasca es una tarea compleja.

Chuletón de buey

De acuerdo, chuletones hay prácticamente en toda la geografía española, pero los que sirven en el País Vasco merecen un puesto de honor en el pódium. De primera calidad y tamaño considerable, como mejor sabe es a la brasa o a la parrilla, poco hecho y con sal gorda. SI lo acompañan unas patatas a lo pobre vas a necesitar una siesta reparadora. Vegetarianos, abstenerse.

Tortilla de bacalao

Sí, pero como la que sirven con el menú sidrería en los típicos caseríos vascos en mitad del monte. La receta es muy sencilla, pero el sabor celestial. Con el pescado desmigado, poco cuajada, acompañada de pan bueno y como antesala de lo que viene después: bacalao con pimientos.

Alubias de Tolosa

Si eres de guisos de verdad, de platos contundentes de cuchara y de los que se cocinan a base de ‘chup-chup’, prepárate, pues este sea con toda  probabilidad tu nuevo plato preferido. Adorado por los vascos (de alguna manera tienen que hacer frente al invierno), está hecho, como su nombre indica, a base de alubia negra de Tolosa (Guipúzcoa), morcilla, chorizo y tocino. El plato, calórico y sabroso a partes iguales, se corona con unas guindillas.

Pimientos de Gernika

Pequeños, de un verde intenso y de sabor suave. Cultivados en Bizkaia y Guipúzcoa, son una delicia que se fríe en su punto justo y a la que simplemente se le añade sal gorda. Aunque muchas veces se sirven como guarnición, están tan ricos que merecen salir de la cocina como un plato con entidad propia. Son adictivos, y la mejor época para comerlos es a partir del mes de octubre.

Goxua

Dulce y rico son los dos significados en euskera de la palabra goxua, así que poco más hay que añadir para comprender el sabor de esta delicia típica vasca. Elaborado con nata, bizcocho y crema pastelera no lo calificaríamos de light precisamente, pero después de una buena comilona, ¿qué más dan las calorías? Date el gusto y di que lo haces como una inmersión en la cultura del País Vasco.

Cachopo

¡Ay, el cachopo… bendito pecado! Este trozo inmenso de carne que sí o sí hay que compartir no es un sanjacobo común aunque muchos se empeñen en ello. El montaje es el siguiente: filete de ternera, jamón, queso y otro filete de ternera para cerrar el círculo. Una vez montado, se empana y se fríe. Aunque esta elaboración es la más clásica, como todo en la cocina tiene sus versiones, como la de queso de cabra, cecina…

Fabada

Si las alubias de Tolosa te han gustado, la fabada asturiana te robará el corazón, si no lo ha hecho ya. Aunque en verano no es el mejor momento para tomarlo, anótalo como una tarea pendiente una vez bajen las temperaturas. Cremoso, meloso y contundente, el plato asturiano por excelencia está hecho con fabes frescas, panceta, chorizo, morcilla y jamón. Se recomienda no remover los ingredientes mientras se cocina, como mucho, mover la olla.

Pitu de Caleya

Los pitus, en Asturias, son unos pollos de raza autóctona de carne oscura y con poca grasa al haberse criado en libertad y sin pienso, solo a base de insectos y cereales. Con mucho sabor, este plato clásico del norte es perfecto para comer en familia. Entre sus ingredientes están el coñac, pimiento rojo y verde, zanahoria, perejil… Y como casi todos los buenos platos requiere mucho cariño y tiempo.

Carbayones

Es mejor que hayas dejado un hueco para el último plato, con forma de postre. Directamente desde Oviedo vienen los carballones, unos dulces de almendra, yema de huevo, hojaldre y azúcar, no aptos para diabéticos. Estas pequeñas delicias, aclamadas por todos los asturianos, son un buen souvenir para llevarse a casa tras haber recorrido el norte de España.¿Y después?Tras una buena comilona con su respectiva y necesaria sobremesa, toca reposar. Si la fabada ha formado parte de tu menú significa que estás en Asturias. Allí, en Oviedo, está Barceló Oviedo Cervantes, un hotel cinco estrellas a escasos cinco minutos de la catedral, el teatro Campoamor o la calle Uría. Vanguardista aun estando dentro de una antigua casona de principios del siglo pasado, tiene 72 habitaciones modernas donde además de disfrutar podrás echar una cabezada y sentirse como en casa. En el restaurante La Galatea sirven los platos tradicionales y típicos de Asturias sin salir del hotel.Si lo que más te ha llamado la atención del decálogo gastronómico han sido los pimientos de Gernika, tu lugar en el norte es Bilbao. Casi a los pies del museo Guggenheim y al lado del ayuntamiento de la ciudad te encontrarás con un hotel de diseño, urbano, moderno, sostenible y rodeado de los mejores bares. Es el Barceló Bilbao Nervión. Empieza aquí la ruta gastronómica y tómate un zurito (una caña pequeña) o un buen tinto en la vinoteca de su restaurante Ibaizabal.Y por último San Sebastián, la meca de los pintxos y de otras muchas cosas. Con playa, montaña y sí, mucha lluvia, la ciudad más elegante de España presume de saber dar de comer a sus miles de turistas. Si eres uno de ellos estás de enhorabuena, porque Donosti sabe muy bien. Entre barra y barra coge fuerzs en el hotel Barceló Costa Vasca, junto a la playa de Ondarreta. Su lobby-bar, con una curiosa y buena selección de productos locales, puede ser tu punto de partida. De ahí, a comerte la ciudad.