Cuba a bocados

Cuba, a bocados

Mezcla de culturas y sabores, la gastronomía de la isla de Celia Cruz poco o nada tiene de tímida. Sabrosa como su gente, gira en torno a unos pocos ingredientes que, cocinados de manera diferente, dan como resultado platos únicos de carácter marcado.

El auténtico sabor (dulzón) de Cuba

Fidel Castro. Andy García. Chucho Valdés. Alicia Alonso. Mayra Gómez Kempt… Y La Reina, La Guarachera del Mundo. En 1993, y dentro del disco Azúcar Negra (no podía haberse llamado de otra manera), la gran Celia Cruz regalaba al mundo una de las recetas más cantadas y bailadas de la historia, Sazón: “Todo el mundo me pregunta / Celia, ¿cuál es el secreto? / De estar unida tanto tiempo / Al hombre de tu corazón. / Y yo siempre le respondo / que yo tengo mi receta / aunque sea muy discreta / sé triunfar en el amor. / Una taza de cariño / un chinchín de pimentón / revolverlo con ternura / dar besitos un montón. / Una pizca de alegría / un costal de comprensión / con salero y santería / yo conquisté su corazón. / Y todas las noches se infarta… / Yo le pongo sazón, zon, zon  / yo le pongo sazón / yo le pongo sazón, zon, zon / a mi negrito pongo sazón”.

Así, y bajo el grito de guerra de “¡Azúcarrr!”, la cubana de risa fácil nos metió de lleno en su cocina; también en una filosofía de vida dulzona a pesar de los embargos  y las cartillas de razonamiento. Porque Cuba es sabor, y donde mejor se paladea es en sus calles y en su Habana vieja de paredes descorchadas, pues de sus casas salen olores seductores que embelesan a los más hambrientos. ¿Qué comen los cubanos?

Arroz, frijoles y carne de cerdo. De tubérculos malanga y boniato, y como frutas, piña y plátano. A partir de estos ingredientes base crece, y se cuece, la gastronomía de la isla del son y ron, del tabaco y los bailes callejeros. Una cocina que se caracteriza por la fusión de las culturas española, caribeña y africana con sabores por tanto intensos, y en ocasiones, que pueden resultar familiares (aunque sea de lejos), y raciones abundantes, aunque esto es otra historia…

Los bocados cubanos son contundentes del desayuno a la cena, pues pudiendo comer bien desde primera hora, qué sentido tiene esperar a más tarde. La ropa vieja (sí, en España también tenemos nuestro plato, hecho con las ricas sobras del cocido, e incluso transformado en croquetas) es uno de los principales platos de su gastronomía y bastante se parece al patrio. Con carne deshebrada (de ahí viene su nombre), se sirve acompañada de los ingredientes típicos de su cocina: frijoles, plátano frito y arroz blanco. A veces, según el cocinero, se acompaña también con batata o yuca, y entonces sí, habrás probado gran parte de la despensa de la isla.

Tan rico como éste está el congrí, de origen africano y cuyo nombre viene de la unión de dos palabras haitianas como congó, que significa frijoles negros, y riz, traducido como arroz. Especiado con comino, orégano, naranja agria o pimienta, entre otras cosas, es uno de los platos favoritos de los locales, pues es sabroso y como ya dijimos, contundente.

En el top 5 de los platos isleños (cuesta elegir y más todavía, establecer un orden) está el ajiaco. Este potaje, cuyo origen sigue sin estar demasiado claro, se cocina, como todo buen guiso, a fuego lento, en una olla grande y sin tapa. Aparentemente sencillo, se elabora con una considerable lista de ingredientes: gallina, ternera y cerdo; plátanos verdes y maduros, yuca, boniato, malanga, maíz, cebolla… Todos bien hechos y con sabor a Cuba.

Bocados rápidos

De los potajes, a bocados menos elaborados pero tan sabrosos como los anteriores. Seguro que has oído hablar más de una vez del sándwich cubano, ¿pero lo has probado? Como indica su nombre, el origen está en la isla, y fueron los propios cubanos quienes lo exportaron a Estados Unidos, a Florida concretamente, y de allí, al resto del mundo. Pero, ¿qué lleva?

Como cualquier plato, los ingredientes, por muy sencillos que sean, han de ser de calidad, por lo que toma nota: lonchas finas de jamón y de lechón asado, queso suizo y algún vegetal como pepinillo, todo ello bañado con mostaza. El pan no es menos importante, pues no todos valen, sólo los crujientes. Si el sándwich es a la plancha, lo untarán con un poco de mantequilla y le pondrán peso encima para que quede perfecto. Light, light, no es, pero rico, un rato.

En la misma escala calórica que en sándwich cubano, o incluso algún que otro peldaño más arriba, están los tostones, otro plato típico y que vuelve locos a propios y extraños. Su proceso de elaboración es sencillo, pues se prepara con plátano macho verde y aceite de maíz. La fruta se pela en trozos gruesos y se fríe hasta que queda dorado. ¡Y listo para comer!

Estés donde estés en la isla no cabe duda que probarás estos manjares y otros más, pero tanto si alojas en el Hotel Barceló Arenas Blancas, como en el Barceló Solymar, lo tendrás realmente fácil. Ambos en Varadero, a 130 kilómetros de La Habana, y rozando Playa Coral y Playa Azul, consideradas de las mejores de la isla por su extensión y rico fondo marino, tienen una oferta gastronómica importante. Ya sea en sus buffets o de carta, no dejes de probar ninguna de las especialidades cubanas. Por supuesto, no te olvides de los cócteles.

¿Sabías de dónde viene el Daiquiri? Esto es otra historia…