Todo incluido
Curated Itinerary: escapada a Jerez con Patricia Fernández
Patricia Fernández, la creadora de contenidos detrás de la exitosa cuenta @patriwhitehouse, traza una ruta para un fin de semana perfecto en Jerez de la Frontera. Edificios emblemáticos, vinos y planes con denominación de origen en un destino único para una escapada a dos o en familia. Toma nota
Jerez fue, una vez más, ese destino al que siempre nos apetece volver. Hay ciudades que se visitan y otras que se sienten, y Jerez pertenece claramente al segundo grupo. Nos conquista por su clima agradable durante casi todo el año, por la cercanía de su gente y por ese arte que se respira en cada rincón, incluso en los detalles más cotidianos. Es una ciudad viva, con identidad propia, llena de planes y experiencias que se disfrutan sin prisas.
Esta ciudad gaditana es también un destino perfecto para viajar en familia. Y es aquí no faltan los planes; los niños siempre tienen algo que descubrir y los mayores encontramos motivos constantes para volver a enamorarnos. Este viaje no hizo más que confirmar por qué Jerez ocupa un lugar tan especial en nuestros recuerdos y por qué siempre hablamos de volver incluso antes de marcharnos.
A continuación, os dejo un puñado de planes auténticos y 100% locales que no deberán faltar en la agenda de vuestra escapada a la ciudad del vino y el flamenco.
Bajando las escaleras de entrada del hotel Barceló Montecastillo Golf. Lista para disfrutar de la ciudad
Antes que nada: aquí me alojé en Jerez de la Frontera
En esta escapada nos alojamos en el hotel Barceló Montecastillo Golf, situado a escasos metros del Circuito de Jerez – Ángel Nieto y a tan solo diez minutos en coche del centro de la ciudad. Su ubicación es perfecta para quienes buscan tranquilidad, aire libre y desconexión, sin renunciar a acercarse al casco histórico para perderse por sus calles y plazas.
Las habitaciones son amplias, luminosas y muy cómodas, con vistas al campo de golf que rodea todo el complejo. Despertar cada mañana con ese paisaje, en silencio y rodeados de naturaleza, fue uno de los grandes placeres del viaje. Todo está cuidado al detalle y esa sensación de calma se percibe desde el primer momento.
Exteriores del hotel Barceló Montecastillo Golf
Uno de los gestos que más nos gustó fue el detalle diario que dejaban cada tarde en la habitación: un plato de jamón, fruta recién cortada o una cuidada selección de dulces. Pequeñas atenciones que marcan la diferencia y que hacen que te sientas realmente bien cuidado durante la estancia.
La gastronomía del hotel merece una mención especial. Tanto el desayuno como las comidas y las cenas destacan por la variedad y, sobre todo, por la calidad del producto. Todo estaba delicioso, bien presentado y pensado para disfrutar sin prisas, algo que se agradece muchísimo cuando viajas en familia.
Llegar a tu habitación y encontrarte con este detalle no tiene precio
Y si hablamos de desconexión, el spa es simplemente espectacular. Amplio, elegante y con vistas al campo de golf, cuenta con un aforo reducido que permite disfrutar de una experiencia tranquila y relajante. Un plan perfecto para cerrar el día y recargar energías.
El spa del hotel, perfecto para relajarse después de una jornada de exploración urbana
Iglesia de San Dionisio: el origen de Jerez
Uno de los primeros paseos por el centro lo dedicamos a descubrir la Iglesia de San Dionisio, considerada la iglesia más antigua de Jerez de la Frontera. Construida en la primera mitad del siglo XV, es un magnífico ejemplo del estilo gótico-mudéjar, aunque a lo largo de los siglos ha ido incorporando elementos barrocos que enriquecen aún más su estética.
Se encuentra en la Plaza de la Asunción, un entorno muy agradable que invita a detenerse, observar y entender la historia de la ciudad. Es uno de esos lugares que quizá no siempre aparecen en todas las guías, pero que ayudan a comprender el origen y la evolución de Jerez. Una visita tranquila, sin prisas, perfecta para empezar a conectar con la ciudad.
Fachada de la Iglesia de San Dionisio
Alcázar de Jerez: historia, jardines y vistas infinitas
El Alcázar de Jerez es, sin duda, uno de los grandes imprescindibles. Una visita obligada tanto si es tu primera vez en la ciudad como si ya has estado antes. Se trata de un conjunto monumental muy completo que se recorre íntegramente por el interior.
La entrada incluye el acceso a la mezquita, el patio de armas, los jardines, los baños árabes, el patio de San Fernando y el Palacio de Villavicencio. Cada espacio tiene su propio encanto y permite viajar en el tiempo mientras paseas entre murallas, fuentes y estancias cargadas de historia.
El Alcázar de Jerez
Uno de los momentos más especiales es subir a la torre. Desde allí se obtienen unas vistas magníficas de toda la ciudad, una panorámica perfecta para hacerse una idea de la dimensión y la belleza de Jerez. Además, según el día y la hora, la entrada puede ser gratuita, lo que lo convierte en un plan muy accesible.
Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre: cuando los caballos bailan
Si hay algo que define a Jerez es su vínculo con el caballo, y para comprenderlo de verdad no hay mejor lugar que la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre. El famoso espectáculo Cómo bailan los caballos andaluces es una experiencia única que emociona incluso a quienes no son especialmente aficionados al mundo ecuestre.
Espectáculo en la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre
El espectáculo dura aproximadamente una hora y media y se desarrolla en un entorno espectacular. Los caballos, la música, la precisión de los movimientos y la elegancia de cada ejercicio hacen que el tiempo pase volando. Es una de esas tradiciones andaluzas que hay que vivir al menos una vez.
El complejo está rodeado de jardines preciosos y también se puede visitar el Museo del Enganche, donde se pone en valor la tradición de los carruajes y la guarnicionería. En el mes de mayo, además, Jerez celebra la famosa Feria del Caballo, uno de los momentos más importantes y especiales del calendario local.
El Recreo de las Cadenas, en las instalaciones de la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre
Tabancos: vino, tapas y flamenco con alma
Para vivir el Jerez más auténtico hay que entrar en un tabanco. Estos locales tradicionales surgieron como despachos de vino y estanco, de ahí su nombre, y aún hoy se sigue sirviendo el vino directamente de la bota, como se hacía antiguamente.
Hoy en día, además de disfrutar de vinos como el fino de Jerez, los tabancos ofrecen tapas tradicionales y, en muchos casos, flamenco en directo. Todo sucede de forma natural, sin artificios, y eso es precisamente lo que los hace tan especiales.
El Tabanco El Pasaje es uno de los más conocidos y auténticos. Aquí el flamenco se vive de verdad, con artistas locales y un ambiente cargado de emoción. Un lugar perfecto para dejarse llevar y entender por qué Jerez es cuna de tanto arte.
El Tabanco El Pasaje: un 'must' si quieres conocer el Jerez más auténtico
Circuito de Jerez – Ángel Nieto: pasión por el motor
Para los amantes del motor, el Circuito de Jerez – Ángel Nieto es un auténtico lugar de peregrinación. Situado muy cerca del Hotel Montecastillo, es uno de los circuitos más importantes de España y escenario habitual de grandes competiciones internacionales.
A todo motor...
Aquí se celebran eventos como MotoGP, WorldSBK o campeonatos nacionales de automovilismo. El Gran Premio de España de MotoGP, que tiene lugar a finales de abril, coincide además con el inicio de la Feria del Caballo, convirtiendo esos días en una auténtica fiesta para la ciudad.
El circuito lleva el nombre de Ángel Nieto como homenaje a la gran leyenda del motociclismo tras su fallecimiento. Vivir una carrera aquí, aunque sea una sola vez en la vida, es una experiencia difícil de olvidar.
Vista panorámica del Circuito de Jerez
Teatro Villamarta: cultura y flamenco todo el año
El Teatro Villamarta, situado en pleno centro de Jerez, es uno de los grandes referentes culturales de la ciudad. Su programación es constante y muy variada durante todo el año: teatro, conciertos, danza, ópera, recitales y espectáculos para todos los públicos.
Destaca especialmente su apuesta por el flamenco, con una programación intensa que lo convierte en el lugar perfecto para disfrutar del arte más puro. Si viajas en los meses de noviembre y diciembre, el teatro acoge, además, las tradicionales zambombas de Jerez, una experiencia cargada de emoción y sentimiento que no deja indiferente a nadie.
La fachada del Teatro Villamarta
Mercado Central de Abastos: donde la compra se convierte en plan
El Mercado Central de Abastos, conocido popularmente como La Plaza, es uno de esos lugares donde se entiende la esencia de Jerez. El edificio es precioso y cuenta con más de un centenar de puestos de pescados, carnes, frutas y productos locales.
Especial mención merece la nave del pescado, con marisco, atún y pescado fresco del día a muy buenos precios. Pero más allá del producto, lo que realmente engancha es la cercanía y la simpatía de los comerciantes.
Una mañana cualquiera en el siempre animado Mercado de Abastos de Jerez
Aquí la hora de la compra se convierte casi sin darte cuenta en la hora del aperitivo, con gambas de Huelva o langostinos de Sanlúcar al sol. Y fuera del mercado, los puestos de churros son una parada obligatoria: distintos a los de otras zonas de España, muy económicos y absolutamente deliciosos.
Bodega González Byass: la historia del vino de Jerez
Visitar la Bodega González Byass es adentrarse de lleno en la historia del vino de Jerez. Mundialmente conocida por su marca Tío Pepe, la bodega ofrece una visita guiada muy completa y amena.
Un trenecito recorre el enorme complejo mientras un guía explica la tradición vinícola, el proceso de elaboración y envejecimiento de los vinos, desde el fino hasta el oloroso, pasando por el brandy y el sherry. Cada nave y cada pasillo tienen historia y mucha belleza.
La Bodega González Byass
Muchas de las botas están firmadas por grandes personalidades como Lola Flores, Rafael Alberti, Alexander Fleming o Margaret Thatcher. Leer sus dedicatorias y descubrir sus historias es uno de los grandes atractivos de la visita. ¡Un planazo en toda regla!
Aquí una foto de los barriles firmados
Playa de Valdelagrana: el broche perfecto junto al mar
A tan solo media hora en coche de Jerez se encuentra la Playa de Valdelagrana, en El Puerto de Santa María. Amplia, tranquila y muy familiar, es perfecta para completar la escapada con un día de mar. Sus aguas limpias y ese reflejo plateado tan característico recuerdan por qué Cádiz es conocida como la tacita de plata.
Gracias al favorable clima de la región, la playa de Valdelagrana es tan disfrutable en verano como en invierno
Y si tu escapada coincide con días en los que sopla el levante (un viento fuerte muy característico aquí), la cercana Playa de La Calita se convierte en un refugio ideal. Tras unos días aquí no me cabe duda de que el sur tiene algo especial. Ya sea por su luz, su gastronomía, su gente o por esos atardeceres que no se olvidan. Y Jerez, una vez más, nos recordó por qué siempre queremos volver.
La Calita, un remanso de paz