Panamericana: rutas y turismo por Centroamérica, de México a Panamá
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Ruta Panamericana, de México a Panamá, la mejor...

Ruta Panamericana, de México a Panamá, la mejor forma de conocer Centroamérica

Es una de las rutas más largas del mundo –si no la que más- y puede presumir de que, teniendo en cuenta su añadido hasta Ushuaia, conecta prácticamente los dos polos de la Tierra: desde Alaska a Tierra de Fuego, en Argentina. Nada menos que 50.000 kilómetros recorriendo las tres Américas. Hay muchas rutas por carretera pero hoy recomendamos esta. ¿Te apuntas a la ruta Panamericana?

La ruta Panamericana desde México hasta Panamá

Según las estimaciones, recorrer la Panamericana en toda su extensión –deteniéndose debidamente en los lugares de interés, claro está- llevaría aproximadamente un año. Esta emblemática carretera se asienta en nada menos que 14 países desde su nacimiento en Fairbanks (Alaska) hasta su final en Ushuaia (Argentina) aunque originariamente comenzaba en México y se extendía hasta Buenos Aires. Si, desgraciadamente, no dispones de un año para plantearte este viaje a México, nosotros te proponemos una versión reducida: la ruta panamericana que recorre Centroamérica; desde México a Panamá.

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Inicio de la carretera Panamericana: Ciudad de México, qué ver

La mejor opción para empezar esta ruta desde México es salir desde la capital. Es un buen punto para aterrizar y llevar a cabo los últimos preparativos antes de ponerse en marcha. Además, Ciudad de México merece al menos un par de días para recorrer sus rincones imprescindibles como el Zócalo, el paseo de la Reforma, el centro histórico o Teotihuacán –fuera de la ruta, a 78 kilómetros de la capital-. Y antes de ponerse en marcha, nada como degustar lo mejor de su gastronomía y hacer acopio de viandas para el viaje.

Una vez puestos en marcha, el primer destino es Puebla, a unas dos horas de la capital y que, aunque tiene fama de estar habitada por los mexicanos más antipáticos del país, un paseo por la ciudad probablemente te ayude a combatir ese inmerecido sambenito. Su catedral, sus innumerables iglesias y sus fachadas repletas de vivos azulejos de cerámica compiten con su gastronomía para hacerse con el protagonismo. Aunque los que siempre aparecen en cada fotografía de Puebla son, sin duda, los volcanes, te presentamos al Popocatépetl –aún en activo- y al Iztaccíhuatl.

Tras Puebla, la ruta continúa hacia Huatulco, en el estado de Oaxaca, bordeando el impresionante paisaje de Sierra Juárez. Una vez en la ciudad, lo mejor es perderse entre sus coloridas calles y visitar algunas de sus iglesias más emblemáticas como Santo Domingo de Guzmán o Santa María de Tule. Cerca, se encuentran las ruinas de Monte Albán y, un poco más lejos, las playas de Zicatela o Zipolite. Otro imprescindible es Hierve el Agua, una serie de cascadas que forman varias pozas de agua natural con unas impresionantes vistas.

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Turismo en Guatemala recorriendo la Panamericana por tierra de volcanes

Tras México, la ruta Panamericana se adentra en Guatemala, bordeando el volcán Atitlán, donde Antigua se alza con una de las ciudades coloniales más bellas del recorrido. Flanqueada por el volcán Acatenango y el volcán de Agua, Antigua conserva su vitalidad de siempre, con sus mercadillos artesanales y sus comedores con cocina tradicional guatemalteca, mientras se extienden multitud de establecimientos modernos que hacen de la que fuera capital del país uno de los paraísos hipster de Guatemala.

La capital, Ciudad de Guatemala, tiene fama de ser simplemente una ciudad de paso pero no estaría de más detenerse en la plaza de la Catedral, el Palacio Presidencial y el mercado, en el que, en su zona dedicada a comida, puedes aprovechar para aprovisionarte antes de continuar tu camino hacia El Salvador.

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Viaje a El Salvador por la Panamericana, atravesando el Parque Nacional El Imposible

Este pequeño país centroamericano lleva años asomando tímidamente la cabeza al turismo internacional gracias, especialmente, a sus impresionantes playas, paraíso de los surfistas. La costa del Pacífico puede presumir de arenales con envidiables olas para todo aquél que quiera subirse en una tabla aunque no es lo único que te encontrarás mientras viaja por El Salvador siguiendo la ruta Panamericana. Esta mítica carretera pasa por la capital del país, San Salvador, aunque antes de llegar allí te encuentras con el Parque Nacional El imposible, con su impresionante selva tropical, sus 500 especies de mariposas y sus 400 tipos de árboles. Este parque esconde la mayor diversidad en flora y fauna del país y es una preciosa parada antes de llegar a la algarabía de la capital.

San Salvador es, como otras capitales de la región, una belleza escondida que atesora mucha de la cultura del país y buena parte de su carácter. La plaza Salvador del Mundo es uno de los centros neurálgicos de la ciudad junto con la zona histórica donde se encuentra la Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional, entre otros.

Turismo rural en Centroamérica con la Panamericana: destino Nicaragua y sus ciudades coloniales, pasando por Honduras y Costa Rica

De El Salvador se pasa, brevemente, por Honduras antes de adentrarse en Nicaragua. Allí la ruta pasa muy cerca de las dos grandes ciudades coloniales del país; esto es León y Granada. Dado que el desvío es mínimo, no es mala idea visitar las dos. León, marcada aún por el recuerdo de la revolución sandinista, guarda aún el regusto de la gran ciudad que fue tanto en sentido metafórico como literal; las ruinas de la antigua ciudad –destruida por un terremoto- se encuentran a menos de una hora.

Un poco más adelante en la ruta te toparás con el lago Xolotlán y poco después con la capital, Managua. No es mala idea hacer una parada allí antes de dirigirte hacia Granada, disfrutar de la Reserva Nacional del volcán Mombacho y bordear el lago Cocibolca en el que el perfil de la isla Ometepe, con sus dos volcanes, te proporcionará un paisaje prácticamente inolvidable antes de enfilar hasta el siguiente y penúltimo país a visitar: Costa Rica.

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Naturaleza y turismo de aventura en Costa Rica a través de la Panamericana

El país de la Pura Vida apenas necesita presentación. Aquí la carretera Panamericana se divide en dos, el trazado norte que va desde la frontera con Nicaragua hasta San José y el sur que nace en la capital y llega hasta el límite con Panamá. Las mejores playas del país las encontrarás en la primera parte, como Playa Manzanillo o Bahía Salinas, antes de adentrarte en los mejores parques naturales, como el de Santa Rosa o el de Rincón de la Vieja en el que se esconde el volcán Santa María, el más alto de Costa Rica.

Tras cruzar la capital, que bien merece una visita a su centro histórico, pasará junto al Parque Internacional de la Amistad, patrimonio de la Unesco y que se une ya a Panamá, el último país al que te llevará esta ruta panamericana por Centroamérica.

El final de la ruta Panamericana: el tapón de Darién, en Panamá

En Panamá, la ruta panamericana termina en Yaviza, a unos 97 kilómetros de la frontera con Colombia donde continúa la carretera rumbo a Ushuaia, en Argentina. En este tramo cortado se encuentra el llamado Tapón de Darién, una zona selvática y pantanosa que tradicionalmente ha ejercido como tapón entre Centroamérica y Sudamérica debido a la inexistencia de vías terrestres. No en vano, en 1960 una expedición tardó cinco meses en atravesarlo en coche, a unos 200 metros por hora. Es, sin duda un buen lugar para finalizar la ruta.

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