Nicaragua: turismo en Granada, ciudad colonial de Centroamérica
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Nicaragua atesora su belleza colonial en Granada

Nicaragua atesora su belleza colonial en Granada

Nicaragua tiene tras de sí una difícil historia pero empieza a resurgir de sus cenizas para darse a conocer a los viajeros más exigentes.

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Nicaragua es uno de esos países alejados de las grandes rutas del turismo pero que empieza a ganarse una merecida fama especialmente entre quienes se consideran a sí mismo viajeros, que no turistas. El país ofrece una naturaleza exuberante que se divide en tres zonas principales: la del Pacífico, volcánica y repleta de lagos, la zona Central, con el río Escondido como protagonista, y las tierras del Caribe, con enorme bosques y marcadas por su gran biodiversidad. Y sin embargo, el punto preferido para quienes se animan a visitar el país es Granada, la joya colonial que se esconde a apenas 40 kilómetros de Managua.

La llamada “París de Centroamérica” posee todo el encanto de una de las ciudades coloniales más bella de América Latina y un entorno natural marcado por el Lago Cocibolca, el único lago de agua dulce con tiburones y que tiene, al igual que los mares, oleaje y mareas. Por si fuera poco, en él se encuentran las llamadas isletas de Granadas, un archipiélago de más de 360 islas  formadas, según los últimos estudios, por las piedras y el lodo que caían en las avalanchas del cercano volcán Mombacho que, además, tiene su propia Reserva Nacional. Viajar a Granada ofrece opciones para todos los gustos así que lo mejor es ir por partes.

Qué ver en Nicaragua: el Parque Nacional Volcán Mombacho

Esta Reserva Nacional, a menos de 10 kilómetros de Granada, se caracteriza por ser uno de los pocos lugares del país en el que se pueden apreciar los bosques nubosos. Cuenta con más de 1.500 metros de senderos habilitados, centrados en la cumbre. Para llegar hasta allí, se puede optar por un camión que sube hasta la cima varias veces al día o por el vehículo privado, siempre que sea 4×4, aunque lo escarpado de la subida hace que solo sea recomendable decantarse por esta opción si se tiene experiencia en estas situaciones.

Qué ver en Nicaragua: Granada, ciudad colonial de Centroamérica

Desde la cima parten tres senderos, de 1 kilómetros, de 2 y de 4, con distintos niveles de dificultad. Recorriéndolos puede conocerse el bosque nuboso, las fumarolas, así como cascadas y varios miradores. Además, en los distintos caminos que rodean los cráteres del volcán, pueden verse pumas, ocelotes, monos congos y micos de carablanca. En cuanto a la flora, aquí habita la orquídea de Mombacho, una especie endémica de gran belleza.

Desde lo alto de este volcán dormido puede contemplarse una vista inigualable del lago Cocibolca y de sus isletas además de los imponentes volcanes de la Isla de Ometepe, el Concepción y el Maderas.

El lago Cocibolca, una excursión única desde Granada

Por su gran extensión -8.264 kilómetros cuadrados- se le conoce también como Gran Lago de Nicaragua o, simplemente, Lago Nicaragua y es mundialmente conocido por ser el único lago de agua dulce con tiburones. Navegarlo, como hacían los antiguos piratas que se adentraban desde el Caribe, es una de esas experiencias casi obligadas que debe realizar cualquier viajero que se anime a visitar este rincón del mundo. Y sobre todo, es la forma de contemplar en todo su esplendor, antes de llegar a ella, la isla de Ometepe, una propuesta imprescindible que visitar en Nicaragua.

Qué visitar en Nicaragua: Granada y Parque Nacional Volcán Mombacho

La peculiaridad de esta isla no es sólo que se encuentre en medio de un enorme lago. O su curiosa forma, apreciable desde el aire, en forma de ocho. Ometepe tiene, en sus menos de 300 kilómetros cuadrados, dos volcanes, uno de ellos activo. Se trata del volcán Concepción –en 2007 fue su última erupción de cenizas- y su compañero el volcán Maderas, en cuyo cráter se encuentra la Laguna de Maderas. Ascender hasta ella es una de las excursiones más recomendables aunque sus  1.395 metros de altura no hacen que sea especialmente fácil. Eso sí, te aseguramos que merecerá la pena.

Turismo en Nicaragua: Granada, joya colonial nicaragüense 

Una vez conocidos los alrededores de Granada, toca recorrer la ciudad y deleitarse con todo lo que puede ofrecernos. La localidad más visitada de Centroamérica tiene además su propia historia trágica; en primer lugar, sufría constantes ataques de piratas que subían desde el mar Caribe por el río San Juan hasta llegar al lago y de ahí a Granada, además, en el siglo XIX estuvo a punto de desaparecer cuando, en 1856, durante la Guerra Nacional de Nicaragua, un incendio provocado por las tropas en plena huida casi arrasa la ciudad al completo.

Sin embargo, Granada se recuperó y fue dotando a sus calles de un encanto y magnetismo que hoy en día puede apreciarse en cada esquina. El color estalla en multitud de paredes, empezando por las de la Catedral de la ciudad. Este edificio de arquitectura neoclásica, que tuvo que ser reconstruido tras el incendio y cuya obra se paralizó en varias ocasiones por falta de fondos, se concluyó definitivamente en 1972. Se levanta en la Plaza de la Independencia, al este del Parque de Colón, junto al Palacio Episcopal.

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La residencia del obispo de Granada también sufrió la destrucción en 1894 tras una explosión pero, al igual que casi todo en esta bella ciudad colonial, supo levantarse de sus cenizas y reconstruirse un nuevo edificio neoclásico. En esa explosión sufrió también otro de los emblemas de la localidad: la casa de los Leones, de la que existen registros desde 1550 y que, como todo lo demás, también había sido quemada en el incendio de la ciudad. De todo ello aguantó el portal del edificio y hoy pueden verse sus 35 esplendorosos metros de fachada, caracterizada por su corredor porticado, emblema de la arquitectura colonial de la ciudad.

Granada es una de las ciudades que hay que visitar en Nicaragua

Aunque desde luego lo mejor de Granada es perderse entre sus calles empedradas siguiendo los colores de sus fachadas, sin rumbo alguno. La ciudad puede recorrerse fácilmente a pie y es sencillo doblar una esquina y encontrarse con una antigua iglesia colonial, una moderna galería de arte o un pequeño restaurante con tentadores manjares. Además, en tu recorrido es muy probable que acabes en el Parque de Colón, antigua Plaza de Armas de la Granada colonial, y en la calle La Calzada con su preciosa policromía. Y si quieres una buena vista de la ciudad, nada como acercarte a la iglesia de La Merced y subir a su torre para apreciar Granada, la catedral y, de fondo, el lago Cocibolca.

Granada, Nicaragua, es una de las ciudades coloniales más importantes de Centroamérica

Otra forma de conocer el verdadero carácter local de la Granada nicaragüense es acercarse al mercado central. Allí se entremezclan puestos de fruta, de telas, carne, pescado, ropa y casi todo lo imaginable.  Entremezclarse con los que acuden aquí a diario a hacer sus compras permite saborear el verdadero sentir de que ver en Granada y, además, degustar algún producto local o hacerse con un recuerdo mucho más auténtico.

Y por último, Granada tiene una merecida fama por su actividad nocturna. En los últimos años han florecido pequeños restaurantes de buena calidad, bares que ofrecen un apetecible ron o una chilla de tamarindo y músicos que deleitan con buen jazz a los viajeros que quieran detenerse un rato. Granada es una ciudad para vivirla despacio.