De mejores amigos a compañeros de vida
Martha recuerda que todo empezó con una amistad sólida. “Podíamos hablar de cualquier cosa, nos apoyábamos mutuamente, siempre ha sido alguien muy importante para mí”, explica.
Mientras ella vivía una etapa más movida a los 21 años, encontraba en Braulio equilibrio y calma. “Él siempre ha sido una persona tranquila, centrada y adecuada”, comenta Martha. Y, aun siendo tan distintos, se equilibraban de forma natural.
Braulio lo tuvo claro cuando comenzaron a salir formalmente: “había encontrado a la persona ideal”. Decidieron dar el siguiente paso, mudarse juntos a México y hacer su relación aún más sólida. Lo que empezó como amistad se convirtió en un proyecto de vida compartido.