Siempre nos quedará Casablanca: un viaje a la tierra de la henna
LECTURA

Siempre nos quedará Casablanca: un viaje a la t...

Siempre nos quedará Casablanca: un viaje a la tierra de la henna

Los casi 2.500 km que separan París de la ciudad de Casablanca, en Marruecos, nunca han sido un obstáculo para estas dos capitales. Sin quererlo, Humphrey Bogart y su ya celebérrimo “siempre nos quedará París” colocaron en el mapa a la urbe marroquí y la vincularon con todo un mundo de romanticismo y exotismo. Sin duda. uno de los destinos emblemáticos que ver en Marruecos.

Junto a Rabat, Marrakech y Fez, Casablanca cierra el cuarteto de paradas obligatorias en el país alauí. La medina y las callejuelas del centro de esta ciudad costera encierran bazares, mezquitas, restaurantes y talleres artesanales. Los aromas se mezclan con las texturas y los colores, pero si hay un souvenir inmaterial que define a Casablanca esa es la henna.

viaje a casablanca henna

 

Este tinte natural de color rojizo, que se obtiene de la planta lawsonia inermis, ha sido utilizado, principalmente por mujeres, durante siglos para colorear la piel y el pelo. Pero esta especie de tatuaje efímero tiene un significado más allá de la estética: detrás de esa filosofía se encuentra el baraka, una especie de poder extrasensorial que protege a las personas que tiñen su piel con ella contra el mal de ojo y la negatividad en lo que creen muchos marroquíes.

Esta creencia proviene de una tradición bereber, concretamente de los artesanos que trabajaban la cerámica, el cuero y los textiles. En estos diseños se incluían (y todavía se incluyen) números mágicos, versos del Corán, escritos populares árabes o formas geométricas que les blindaban contra el mal.

QUÉ HACER EN TU VIAJE A CASABLANCA

En la medina y el casco histórico de Casablanca encontrarás decenas de puestos donde elegir cientos de motivos para pintarse la piel con henna natural.

Aunque es una tradición más ligada a las mujeres, también algunos musulmanes la usan para teñir el pelo y la barba de los hombres. Esto se debe a una vieja historia popular, según la cual Mahoma se habría teñido la barba con un colorante natural para tener suerte.

viaje a casablanca mercado

Si quieres disfrutar de la experiencia del baraka, el hotel Barceló Casablanca, en el centro de la ciudad, es uno de los modernos establecimientos para pasar tus vacaciones en Casablanca. Podrás disfrutar de una panorámica de toda la urbe, con unas vistas privilegiadas de la mezquita de Hassan II, la segunda más grande del mundo, y de su restaurante Tukbal, probar los platos marroquíes más típicos, donde las especias y los colores son los protagonistas: tabulé, bissara (un tradicional puré de habas)… y para terminar, el chebakia, uno de los postres más reconocidos del país.

 viaje a casablanca mezquita