Rutas de senderismo en Cádiz
Desde paseos familiares junto a ríos hasta caminatas frente al océano, estas rutas de senderismo en Cádiz demuestran que esta provincia es mucho más que sol y playa
Cádiz es sinónimo de playas infinitas, luz y arena fina, pero su interior guarda uno de los secretos mejor conservados de Andalucía. Lejos del tópico playero, la provincia despliega una red sorprendente de caminos que atraviesan sierras, bosques húmedos, ríos cristalinos y acantilados frente al Atlántico. Las siguientes rutas de senderismo en Cádiz permiten descubrir un territorio diverso, accesible y muy agradecido para quienes buscan caminar sin prisas y con paisajes que cambian a cada paso.
Paisaje de montaña en la Sierra de Grazalema
Con seis parques naturales, un parque nacional y cerca de 300 senderos señalizados, Cádiz es un destino perfecto tanto para senderistas experimentados como para familias que quieren iniciarse en la montaña o el bosque sin grandes complicaciones. Eso sí, conviene informarse antes de salir, ya que algunas rutas requieren permiso previo o pueden estar cerradas en determinadas épocas del año.
Río de la Miel (Parque Natural Los Alcornocales)
A las afueras de Algeciras comienza una de las rutas más frescas y agradecidas de la provincia. El sendero del Río de la Miel discurre paralelo al agua, entre helechos, alcornoques y un ambiente húmedo que crea un pequeño microclima incluso en verano. Es un recorrido sencillo, de ida y vuelta, ideal para hacer con niños acostumbrados a caminar. Un incondicional de este camino fue el gran guitarrista Paco de Lucía. ¡Tenía razón!
El premio final es una cascada con una poza profunda donde está permitido el baño, lo que convierte la ruta en un plan redondo para días de calor. Quienes tengan algo más de experiencia pueden continuar río arriba hasta un segundo salto de agua, aunque este tramo ya implica trepar entre rocas y no forma parte del recorrido oficial.
El Río de la Miel
Subida al Picacho, el icono de Los Alcornocales
Para quienes buscan un punto más de esfuerzo, la ascensión al Picacho es una de las rutas más emblemáticas del parque. No es especialmente técnica, pero sí exigente por el desnivel y la duración, por lo que está recomendada para senderistas con cierta experiencia. Es imprescindible solicitar permiso para realizarla.
Desde la cima, el panorama es espectacular: una vista abierta sobre gran parte de la provincia de Cádiz, con el verde intenso de los bosques de alcornoques extendiéndose hasta donde alcanza la vista. No es la mejor opción para ir con niños pequeños, pero sí una de las más gratificantes para adultos activos.
Los Alcornocales
Río Majaceite (Sierra de Grazalema)
Si hay una ruta popular y con razón, esa es la del Río Majaceite. Une El Bosque con Benamahoma a través de un sendero cómodo, sombreado y siempre acompañado por el murmullo del agua. Es perfecta para familias, para caminar sin prisa y para quienes quieren disfrutar del senderismo en la sierra de Cádiz sin enfrentarse a grandes desniveles.
El camino atraviesa un bosque frondoso, con pequeños saltos de agua y zonas donde parar a descansar o hacer fotos. Al llegar a Benamahoma, el plan se completa con una comida en alguno de sus bares o un paseo por este precioso pueblo blanco.
Cascada en el Río Majaceite
Ascenso al Torreón, el techo de Cádiz
El Torreón, con 1.654 metros, es la cima más alta de la provincia y uno de los grandes retos para los amantes de la montaña. La ruta es exigente, con tramos de fuerte pendiente y terreno pedregoso, por lo que no es recomendable para principiantes ni para hacerla con niños.
Se necesita permiso previo y hay que tener en cuenta que suele cerrarse en verano por riesgo de incendios. A cambio, las vistas desde la cumbre compensan cada esfuerzo: en días despejados se divisan varias provincias andaluzas y una sensación de aislamiento total difícil de igualar.
El Torreón
Garganta Verde, naturaleza en estado puro
La Garganta Verde es una de las rutas más espectaculares de Cádiz y también una de las más singulares. Se trata de una caminata que desciende hasta una garganta profunda, con paredes verticales y, en algunos tramos, agua en el recorrido. Es imprescindible solicitar permiso y no está pensada para hacerla con niños.
En determinados momentos del año, parte del recorrido se cierra por seguridad, aunque la experiencia completa, combinada con barranquismo, se puede realizar con el equipo adecuado. Una ruta impactante, salvaje y muy diferente a cualquier otra de la provincia.
La Garganta Verde
Acantilados de La Breña y Marismas del Barbate
No todas las rutas de senderismo en Cádiz se adentran en el interior. En el Parque Natural de La Breña, el sendero que une Barbate con Caños de Meca ofrece una combinación perfecta de mar, pinares y acantilados. El camino es amplio, bien señalizado y sin grandes desniveles, por lo que resulta apto para casi todos los públicos.
El paseo se puede hacer por tramos y combinar con un baño en la playa, lo que lo convierte en una opción ideal para días templados o para quienes quieren caminar sin renunciar al mar.
Los acantilados de La Breña
Pinares de Rota, una ruta de senderismo en Cádiz perfecta para hacer con niños
Este sendero podría definirse como una ruta amable y accesible. Transcurre entre pasarelas de madera y caminos de arena compacta, paralelos a la playa y protegidos por un denso pinar. Es una ruta cómoda, apta para niños, carritos todoterreno y caminatas relajadas.
Aunque no se adentra en plena naturaleza salvaje, la sensación de caminar entre pinos con el sonido del mar de fondo tiene un encanto especial, ideal para quienes buscan un paseo largo sin complicaciones.
Pinares de Rota
La Silla del Papa, historia y vistas al Estrecho
Cerca de Bolonia, esta ruta asciende hasta un yacimiento arqueológico prerromano situado a 457 metros de altura. El desnivel es considerable, por lo que conviene estar en buena forma física, aunque existen varias opciones de subida con diferentes niveles de dificultad.
Desde lo alto, las vistas al Estrecho de Gibraltar y, en días claros, a la costa africana, son sencillamente espectaculares. Es una de esas rutas donde el esfuerzo se ve claramente recompensado.
La playa de Bolonia