Día del Soltero: los mejores destinos para viajar solo o sola (y a tu aire)

¿Tienes algún plan para celebrar el Día del Soltero? Te damos algunas pistas para  que el próximo 13 de febrero disfrutes como nunca de tu vida single en destinos donde el agua y los autociudados comparten protagonismo


Históricamente las parejas lo han tenido mucho más fácil para celebrar su amor. De ahí que el día de San Valentín se haya convertido en una auténtica fiesta y los enamorados lo aprovechen para hacerse algún regalo o planificar una escapada romántica. Pero, ¿qué pasa con las personas que han escogido la soltería o aquellos que por el momento no tienen pareja? ¿Acaso no pueden celebrar de igual manera su día y darse un merecido homenaje? ¡Pues claro que sí! Por esa razón seleccionamos los mejores destinos para solteros que buscan vivir experiencias únicas tengan o no una pareja.

Aunque en China, el Día del Soltero coincide con el 11 de noviembre, en Occidente lo más común es celebrarlo el 13 de febrero, un día antes de San Valentín

Lo cierto es que el Día del Soltero no tiene una única fecha, sino dos. Por un lado, el 11 de noviembre, una tradición que se remonta a los años 90 en las universidades de China, donde los jóvenes eligieron el día 11 del mes 11 (por ser el uno un número “autónomo”) para reivindicar la soltería y las miles de cosas que pueden hacerse sin necesidad de compañía. Una fecha para convocar a los solteros de todo el país en reuniones de índole diversa: cenas, escapadas e incluso citas. Y es que, paradójicamente, esta fecha se utilizó también para organizar actividades que ayudaran a los singles a encontrar su media naranja. 

Además del 11 de noviembre, el 13 de febrero, justo el día antes de San Valentín, también se celebra el Día del Soltero, también conocido como San Solterín, en contraposición a la mundialmente conocida “fiesta de las parejas”.

Una vez aclarado el origen de esta efeméride, viene lo importante: ¿Cómo celebrar esta fecha y dónde? Una de las mejores formas de disfrutar del Día del Soltero es con un poco de cuidado personal. Es decir, plantearnos viajes para descansar en un buen hotel con spa del que salgamos completamente renovados. Y si, además, se puede combinar con un destino increíble, mejor que mejor.

El spa son todo ventajas. ¿Sabías que ayuda a activar la circulación sanguínea, y mejorar la respiración y la digestión?

Destinos de sol, playa y naturaleza en España... ¡Y un buen spa, por favor!

Lugares como Cabo de Gata, en Almería, tienen todo lo que necesitas en cualquier época del año. Un entorno tranquilo, buena climatología y la belleza de un parque natural protegido son algunos de los atractivos de este destino andaluz, sobre todo si lo que buscas es tiempo y espacio para reconectar contigo mismo y con la naturaleza. El hotel Barceló Cabo de Gata disfruta de una privilegiada ubicación, a pie de playa, frente al Mediterráneo. Su acceso directo al Parque Natural de Cabo de Gata lo convierte en un destino inigualable para amantes de la playa, el sol y la naturaleza, en un contexto sin igual donde reconectar con uno mismo y abrazar las ventajas de la "libertad" emocional. Este hotel cuenta con un completo U-Spa en el que darse unos mimos en su amplio circuito de hidroterapias o algunos de sus novedosos tratamientos wellness y fitness.

Playa de La isleta del Moro, en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar

Con este propósito en mente, también puedes escapar a la siempre paradisiacana isla de Fuerteventura. Su gran variedad de paisajes y de actividades hacen de este un destino más que perfecto para marcarse una escapada en solitario. Nada para reconectar con uno mismo y con el entorno que hacer una ruta por el Parque Natural de Corralejo, con sus bellísimas dunas, o darse unos paseos por las playas de El Cotillo y de Cofete. 

En primera línea de la playa del Castillo se encuentra el hotel Barceló Fuerteventura Beach Resort, un destino en sí mismo donde descansar y reponer fuerzas. Este complejo hotelero alberga en su interior el mayor Thalasso Spa de Fuerteventura, con un enorme circuito de aguas y tratamientos especializados que incluyen desde hidromasajes a sauna, pasando por baño turco, duchas de sensaciones o zonas de relax, entre otros.

El spa del hotel Barceló Fuerteventura Beach Resort

Destinos europeos: ¿aguas termales o días a orillas del Mar Negro?

En Europa se despliega un abanico de opciones casi infinito. Para empezar, te recomendamos una escapada a la cosmopolita Budapest. Su multitud de bares, restaurantes, locales nocturnos y oferta cultural la convierten en una ciudad perfecta para unas vacaciones single.

Además, la capital de Hungría es reconocida como Ciudad de los Balnearios desde principios del siglo XX, y es que la capital húngara cuenta con más de un centenar de manantiales. Así que reserva un rato en tu viaje a Budapest para pasarlo sumergido en sus cálidas y relajantes aguas. Algo que tendrás que tener en cuenta es que, según el día de la semana, algunos balnearios están reservados para hombres o mujeres. Uno de los mejores lugares que visitar en Budapest es el Balneario Széchenyi, inaugurado en 1913, que cuenta con 15 piscinas, tres de ellas en el exterior que permiten estar en una piscina a 38 grados cuando fuera hay menos de 0. Otro de los más conocidos es el Balneario Rudas, considerado uno de los baños turcos más bonitos del mundo. Con una clara inspiración otomana, tiene una sala central que cuenta con una impresionante piscina octogonal, cuatro piscinas laterales a diferentes temperaturas, todo ello enmarcado bajo una bellísima cúpula de 10 metros de diámetro.

Vista áerea de Budapest

Otra opción es viajar al país que ha hecho de los spas naturales en lagunas todo un emblema: Islandia. Si bien es cierto que las aguas termales más populares son las que se encuentran en Blue Lagoon, muy cerca de la capital, hay decenas entre las que elegir. Mývatn, Geosea, Fontana o la Laguna Secreta son otras altamente recomendables para vivir la experiencia y salir totalmente renovado.

Pero los atractivos de Islandia no acaban aquí. La apodada “isla del fuego y del hielo” también es conocida por las auroras boreales, así como por sus impresionantes cataratas. Respecto a estas últimas es difícil escoger una, pero las de Gullfoss, Godafoss y Skógafoss nunca defraudan. La iglesia de Hallgrímskirkja, en Reikiavik, es otra visita casi obligada, al tratarse de la pieza de arquitectura más representativa de la región. Observar la actividad de los géiseres o cómo flotan los icebergs en Jökulsárlón, el mayor y más conocido lago glaciar del país, suman más razones para querer ir.

La Blue Lagoon (o Laguna Azul) es el centro termal más famoso de Islandia

Paraísos al otro lado del charco

Si lo que estás buscando es un viaje que orbite en torno al bienestar y a la belleza paisajística, hay dos lugares que resuenan por encima de todos los demás: Punta Cana y Riviera Maya.

En el primero de ellos, localizado en República Dominicana, podrás encontrar los mejores hoteles con todo incluido y excelentes spas (tratamientos personalizados, sauna, baño turco e incluso masajes en la playa) para que puedas relajarte y olvidar cualquier preocupación. Una propuesta de ocio y turismo donde el hedonismo lo atraviesa todo. Puedes pasar toda tu estancia alternado las paradisíacas playas de la región con excursiones a parajes naturales, como a Isla Saona (Parque Nacional del Este) o al Parque de los Haitises (Península de Samaná).

Isla Saona, en el Parque Nacional del Este (República Dominicana)

Si prefieres decantarte por México, entonces Riviera Maya es el sitio para escapar de todo y mimarte de la mejor manera posible. Alojándote para empezar en un hotel situado en medio de la selva, con bañera de hidromasaje en la habitación y la certificación de Green Globe de que se trata de un paraíso sostenible. Este edén en la tierra existe y se llama Occidental at Xcaret Destination.

Para continuar, puedes explorar las maravillas de esta extensión de la costa caribeña en la península de Yucatán. Desde visitar Chichen Itzá, una de las maravillas del mundo moderno, a hacer submarinismo en el arrecife Mesoamericano, el segundo más grande del planeta. Sumergirse en algún cenote, como el de Ik-Kil, o saltar de playa en playa (a cada cual más bonita) también engrosan la lista de planes en Riviera Maya.

¿Quién necesita pareja con semejantes planazos?

El cenote Ik-Kil. ¿Te imaginas bañarte en un sitio como este?