Funchal: una joya en el océano

Vegetación tropical, paisaje volcánico, playas infinitas y mucha historia. Descubrimos la pintoresca capital lusa de la isla de Madeira


Conocidas como “la isla de la eterna primavera”, Madeira es un archipiélago situado frente a la costa del noroeste de África. Durante siete años ha sido elegida en los World Travel Awards como mejor destino insular europeo y, podemos asegurar, no es casualidad. Y es que esta región portuguesa esconde numerosas joyas que la convierten en todo un must en nuestro calendario anual de escapadas.

Situado a 500 km de distancia de la costa africana y a 1000 km del continente europeo, este archipiélago está formado por dos islas principales: la isla de Madeira y la isla de Porto Santo, y dos conjuntos de islas deshabitadas: las islas Desertas y las islas Selvagens, que constituyen reservas naturales.

Uno de sus grandes atractivos es su clima privilegiado, que permite disfrutar de temperaturas suaves a lo largo de todo el año (25ºC en verano y 17ºC en invierno), además de su exuberante naturaleza llena de contrastes. Aunque el tiempo de Madeira puede cambiar rápidamente según factores como los vientos o la altitud, este destino es siempre (o casi siempre) sinónimo de sol y frescor. 

Los impresionantes paisajes de Madeira

De naturaleza volcánica, su isla principal (Madeira) se caracteriza por sus escarpados paisajes, playas de piedra y asentamientos en los deltas del río Faja. Su capital, Funchal, se sitúa al sur de la isla y es un secreto a voces llamado a convertirse uno de los próximos destinos de moda para turistas de todo el mundo. Fue la primera ciudad fundada por los portugueses más allá del continente y se extiende hasta el mar por las faldas de la inmensa montaña que conforma la isla. Original del siglo XV, esta soleada localidad portuaria es hoy una ciudad moderna de 110.000 habitantes, donde, a pesar de su pasado como enclave del comercio internacional, el tiempo se sigue deteniendo a cada paso. La ciudad puede ser contemplada desde lo alto de la montaña, adonde se puede acceder en funicular, y donde se encuentra también uno de los grandes tesoros de la zona: el jardín de Monte Palace; un lugar donde perderse entre jardines orientales, especies tropicales y edificaciones tradicionales.

El jardín botánico de Monte Palace

Funchal, mucho más que un destino de playa

Puede que Funchal te suene por ser la ciudad de nacimiento de Cristiano Ronaldo, pero la verdad es que, más allá de la anécdota futbolística, es también el mayor centro urbano de todo Madeira y la ciudad más prominente del Portugal insular, de la que forman también parte las Azores. Está compuesta por diez freguesías: Imaculado Coração de Maria, Monte, Santa Luzia, Santa Maria Maior, Santo António, São Gonçalo, São Martinho, São Pedro, São Roque, Sé. 

Funchal significa “hinojo” en luso, nombre que recibió a la llegada de los portugueses por la abundancia de esta hierba en la isla

Más allá de sus imponentes calas y playas, la capital de Madeira es una ciudad pintoresca a la que no le faltan atractivos para visitarla en cualquier época del año. Sus coloridas calles repletas de bares y restaurantes, sus vivas terrazas donde escuchar fado o su animada vida nocturna son solo algunas buenas excusas para dejarse caer por la isla y organizar un viaje a Funchal. El centro histórico y el puerto se encuentran en la parte baja de la ciudad, a pocos metros del mar, lo que la convierte en una ciudad muy manejable y acogedora. No hay nada como darse un paseo para descubrir a pie los imprescindibles que ver en Funchal.

Una colorida fachada del casco histórico de Funchal

Qué ver en Funchal: un paseo por el casco antiguo

El casco de Funchal es conocido como Velha, y representa a la perfección el encanto de esta localidad, donde la vida bohemia se entremezcla con la popular y donde tienen lugar un sinfín de actividades culturales, que va desde conciertos de fado a exposiciones o muestras de street art.

Sus estrechas calles adoquinadas recuerdan a otras ciudades portuguesas del continente y al encanto de esa arquitectura decadente que invade nuestros muros de Instagram en cada visita al país luso. Esta pintoresca zona de la ciudad llama la atención del viajero con sus puertas coloridas, sus pequeños restaurantes donde saborear la gastronomía local y puestos callejeros donde es difícil no sucumbir a la tentación de llevarse algún recuerdo. 

Un buen plan: ascender hasta la parte superior de la ciudad en funicular y disfrutar desde ahí de la mejor panorámica del litoral

La rúa de Santa Maria es la arteria principal del centro de Funchal y, sin duda, la calle más popular de la ciudad, donde probar en sus locales a ritmo de fado algunos de sus productos y platos estrella, como el pez espada con plátano frito o la espetada de carne a la barbacoa. La Praça Amarela es otro de los lugares que enamoran a los visitantes, sobre todo, al atardecer, cuando sus bares de llenan de lugareños alrededor de copas de poncha (la bebida tradicional de Funchal elaborada con aguardiente, miel de caña y zumo de limón), cervezas Coral (la birra local de Madeira) y vino verde.

Una calle del centro de Funchal

Iglesias, monumentos y otros edificios históricos

La mayoría de las paradas monumentales se sitúan en el centro histórico. La primera parada es la Catedral (la Sé). Proyectada durante el reinado de Manuel I (1495-1521), la iglesia presenta una insólita mezcla de estilos, que va desde el flamenco al hispano-gótico pasando por el manuelino. Empezada a finales del siglo XV, no fue acabada hasta el año 1514. Uno de sus platos fuertes son sus techos construidos con madera autóctona de la isla, considerados unos de los más bonitos de Portugal.

Seguimos por la Iglesia y Monasterio de Santa Clara. Construidos entre 1489 y 1496, los dos edificios mezclan el estilo mozárabe hispano, e incorporan los típicos y llamativos azulejos portugueses. El monasterio fue restaurado en el siglo XVII y XVIII y de la construcción original siguen en pie el portal gótico de mármol, las dos arbotantes y el túmulo de Martim Mendes Vasconselos.

Nuestra siguiendo parada es La Asamblea Regional, situada en un edifico que data también de la época del reinado de Manuel I. La mezcla del estilo gótico y del manuelino dan como resultado un edificio que pide a gritos una instantánea. Cheeese!

Praça do Municipio de Funchal

De la Asamblea llegamos a la Praça do Municipio, donde se halla el ayuntamiento de Funchal, antiguo Palacio del Conde Carvalhal. Esta es una excelente muestra de la arquitectura portuguesa de finales del siglo XVIII, cuyos principales atractivos son el patio interior –decorado también con azulejos– y una imponente fachada de piedra negra y estuco blanco.

Otro imprescindible en Funchal es el Teatro Municipal Baltazar Dias (el más importante de Madeira), situado en la Avenida Arriaga. Su interior bien merece una visita: techos pintados y una platea en forma de herradura que nos trasladan a la arquitectura románica del XIX.

Por último, dos iglesias con las que terminar nuestro recorrido por los edificios más emblemáticos de la capital: la Iglesia do Monte, del siglo XVIII y centro de peregrinaciones y fiestas patronales; y la Iglesia de São Pedro, con un interior decorado con azulejos y altares tallados y numerosas reliquias.

Iglesia do Monte

La Fortaleza de Santiago: emblema de la defensa de Funchal

De entre las playas de Funchal, cabe destacar una muy singular que encontramos en el centro de la ciudad y que se forma sobre el cemento, aunque más por lo curioso del enclave que por la playa en sí. Y es que sobre la misma encontramos la Fortaleza de Sao Tiago, una de las tres fortificaciones de la ciudad que sigue en pie a día de hoy. Fue construido en el siglo XVII para defender la ciudad de corsarios y piratas, por lo que se trata de un edificio clave de la defensa de la ciudad contra los numerosos ataques de franceses, ingleses y holandeses.

Su céntrica localización hace que su visita sea obligatoria, así como una de las más bonitas de la ciudad. Además, los aficionados al turismo cultural podrán visitar el Museo de Arte Contemporáneo que alberga su interior, donde contemplar una colección de arte portugués de los años 60 y exposiciones temporales que cambian regularmente.

Vista de la Fortaleza de Santiago 

El paseo marítimo de Lido: la vida en la calle

Recorrer este paseo al borde del mar repleto de zonas ajardinadas es un plan que nunca defrauda. El paseo del Lido es el punto de encuentro de la ciudad, donde los lugareños se dan cita al caer la tarde para pasear o reunirse en una terraza. Y es que hacer vida en la calle es una de las actividades favoritas de los funchalenses y que, por supuesto, no deberá faltar en nuestra visita a la capital de Madeira.

También desde el paseo marítimo se puede acceder a lugares donde darse un chapuzón, como las Poças do Gobernador o la popular playa Formosa, así como a los principales balnearios y spas de la ciudad. 

Paseo marítimo de Funchal

¿Dónde dormir en Funchal?

Una escapada como esta merece un alojamiento a la altura. Una buena opción si estás buscando hoteles en Funchal a partir de marzo de 2023 es el Barceló Funchal Oldtown; un hotel de 5 estrellas con vistas panorámicas al océano en el centro de la ciudad, junto a la catedral y la Avenida do Mar. Una base perfecta para conocer de cerca todos los encantos de una isla que promete convertirse en tu nuevo destino favorito. En caso de planificar el viaje para este otoño/invierno, el Allegro Madeira (Adults Only), se encuentra a pocos pasos del centro y del paseo marítimo, y promete algunas de las mejores puestas de sol con vistas al mar y cóctel en mano desde su Rooftop Bar 360.

Vistas desde la terraza del hotel Allegro Madeira (Funchal)