Destinos en los que encontrar la felicidad
Te soplamos los destinos más inspiradores alrededor del globo donde conectar con tu mejor versión ya viajes en solitario o en compañía de los tuyos
Viajar siempre ha estado ligado a una de las experiencias más buscadas por las personas: la felicidad. Estudios en psicología positiva han demostrado que anticipar un viaje aumenta nuestro bienestar incluso más que comprar un objeto de igual valor. Planear la escapada, imaginar paisajes, sabores y sonidos desconocidos, e incluso “soñar despierto” con nuevas culturas, activa varias zonas de nuestro cerebro que elevan el ánimo semanas antes de partir. Y una vez en destino, todo se multiplica, donde cada calle, cada aroma, cada interacción despierta la curiosidad y la creatividad, generando emociones que se sienten profundas y auténticas.
Viajar nos ayuda también a expandir la mente, a ser más comprensivos con lo diferente, a mejorar las relaciones con amigos, familiares o pareja y a generar nuevos recuerdos
Viajar también cambia la manera en que nos conectamos con los demás y, sobre todo, con nosotros mismos. Un viaje en familia estrecha lazos, crea recuerdos compartidos y fortalece la sensación de pertenencia: perderse por calles desconocidas, probar un plato nuevo o decidir juntos cuál es la mejor puesta de sol son momentos que la rutina diaria difícilmente regala. Y para quienes prefieren viajar a su ritmo, los beneficios de hacerlo solos también son sorprendentes: mayor confianza, flexibilidad y apertura al mundo se combinan con la libertad de vivir cada instante a tu manera. En definitiva, viajar nos enseña no solo a descubrir lugares, sino a reconocer lo que nos hace sentir realmente vivos.
A continuación, te proponemos varios destinos alrededor del mundo con los que llenar de dopamina hasta el último día, incluso antes de empezar a hacer las maletas.
Amigas de vacaciones... y felices
Canarias, la felicidad entre mar y volcanes
Hay una opción que no defrauda, sea cuál se la fecha en la que viajemos. Las islas Canarias son sinónimo de largas playas paradisiacas, de pueblitos con encanto y una alegría contagiosa capaz de sacar lo mejor de nosotros y, como consecuencia, ¡hacernos sentir un poco más felices!
Tenerife es siempre un destino puntero ya sea para un viaje en pareja, en familia o a solas (¿acaso necesitamos compañía para ser felices?). En el sur de la isla, el hotel Barceló Tenerife 5*, situado en primera línea de playa y en plena naturaleza volcánica, se perfila como una opción top para sacar todo el provecho a la naturaleza única de la que solo puede presumir un sitio como este.
¿Otra idea? Lanzarote es la tierra de los volcanes, arenales de ensueño, pueblos de casas blancas, viñedos y paisajes salidos de Marte. Si, además, eres de los que sienten que no hay nadas como el deporte para poner en funcionamiento la dopamina, el nuevo Barceló Lanzarote Active Resort propone una experiencia a medida. Un espectacular resort a pie de mar en Costa Teguise con una completa oferta deportiva que fomenta el equilibrio entre bienestar y deporte.
El emblemático Lago Verde de Lanzarote
Baleares, un oasis mediterráneo para la desconexión
Sus encantadoras calas de arena blanca o su rica gastronomía son ya dos buenos pretextos de por sí para decantarse por las Islas Baleares para disfrutar del Día de la Felicidad por todo lo alto. No es casualidad que el archipiélago siga siendo uno de los destinos que mejor nos hacen sentir en cualquier época del año.
Si tu plan es escaparse a las islas con la familia, Barceló Aguamarina, situado en la tranquila Cala Ferrera de la costa este de Mallorca, es un alojamiento perfecto para disfrutar de unas vacaciones frente al mar en compañía de los nuestros. ¿Escapada romántica a la vista? El hotel Barceló Nura, situado en Biniancollet, al sur de la isla de Menorca, puede ser una gran opción. Y si tenéis claro que preferís un destino libre de infancia, el Barceló Hamilton Menorca es vuestro sitio; un hotel en la bahía de Mahón con un diseño vanguardista y las mejores vistas al Mediterráneo.
No nos olvidamos de la isla bonita y las múltiples posibilidades de ocio que ofrece Ibiza, pero también planes tranquilos en esta época del año, cuando la isla rezuma autenticidad y tranquilidad. ¿Dónde alojarse en Ibiza? El hotel Barceló Portinatx es un refugio de descanso frente al mar recomendado para adultos, donde encontrar la felicidad es pan comido.
¿Alguien tiene dudas de por qué se conoce Ibiza como "la isla bonita"?
Benidorm, la tierra del buen tiempo
La capital de la Costa Cálida no solo es un paraíso para la diversión y el ocio nocturno, sino es también un destino con un montón de planes y lugares que visitar. Además, su microclima templado todo el año la convierten en una ciudad perfecta para ser visitada en cualquier época. ¡En marzo aquí es casi verano!
Si no conoces Benidorm, lo primero que te sorprenderán son sus imponentes rascacielos, y el contraste entre esa ciudad moderna con un skyline de infarto y un casco histórico formado por callejuelas y casitas de colores llenas de encanto. Entre las direcciones que no pueden faltar en tu itinerario se encuentran el Mirador del Castillo, desde donde se obtiene una de las mejores vistas de la ciudad. Si os apetece un poco de turismo cultural, dirigíos al Museo Boca del Cavari, donde encontraréis exposiciones de artistas internacionales y mucha inspiración. Si, en cambio, lo que buscáis es vivir experiencias conectadas con la naturaleza, os recomendamos una vista a la isla de Benidorm, a la que se accede fácilmente en barco. Se trata de una reserva natural a solo 4 km de tierra firme, con senderos en los que descubrir la flora y fauna autóctonas.
¿Dónde dormir? El hotel Barceló Benidorm Beach, en plena fachada litoral y con fácil acceso al centro histórico, es un hotel adults only, ideal para escapadas en pareja o entre adultos. La felicidad era eso...
El hotel Barceló Benidorm Beach
Barcelona, todo lo que necesita el urbanita
¿Qué podemos decir de Barcelona que no se haya dicho ya? La capital catalana es la ciudad de las grandes sorpresas, de las noches más inesperadas, de los restaurantes más punteros y de disfrutar de la vida en la calle como si no hubiera un mañana.
Disfrutar del mercado de la Boquería, visitar la Catedral o no perderse la última expo del MACBA son algunos de los musts en la Ciudad Condal. Como también, perderse por las calles del Raval (no olvides tomarte un mojito en la terraza panorámica del hotel Barceló Raval), recorrerse el Born y el Gótico y bajar por las Ramblas hasta la Barceloneta. Y es que Barcelona es una de esas ciudades que se descubren de verdad cuando dejas el mapa de lado y, simplemente, te dejas llevar por tu intuición.
Y si te quedas con ganas de cultura, don’t panic! Barcelona es toda una experta en ofrecernos durante todo el año exposiciones para todos los gustos y colores. Date una vuelta por el MACBA, el MNAC o el CCCCB, y nos lo cuentas.
Vista aérea de Barcelona con el templo de Sagrat Cor al atardecer
Madrid, ¿la capital más alegre de Europa?
Por mucho que hayamos viajado a la capital, siempre hay algún nuevo rincón o tesoro por descubrir en Madrid. Palabra de viajero. Poseedora de una oferta cultural envidiable en todo el mundo, Madrid es también un destino muy recomendable para embarcarse en una escapada con niños, y disfrutar desde un paseo por El Retiro a una ruta en bici por Madrid Río o una visita al espectacular Parque El Capricho. Otros planes que no fallan: asistir a una de las numerosas obras de teatro que tienen lugar cada semana en la capital, comerse un bocadillo de calamares acompañado de unas cañas en la Plaza Mayor o contemplar la ciudad desde las alturas desde el Mirador de la Cornisa del Palacio Real.
Volviendo a la cultura, un viaje a Madrid incluye sí o sí visitar alguno de sus museos como el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía o el Museo Thyssen-Bornemisza, así como centros culturales como La Casa Encendida o Matadero, donde regularmente organizan exposiciones para toda la familia. Consulta estos hoteles en Madrid y lánzate a disfrutar la tierra de los gatos como nunca antes.
Una calle del centro de Madrid
Cádiz: luz dorada, brisa atlántica y felicidad sin prisa
Cádiz es una ciudad que parece construida para caminar despacio y disfrutar cada rincón. Sus calles estrechas, plazas y patios esconden historias que datan de siglos, mientras el Atlántico marca el ritmo de la vida con su brisa constante y sus playas extensas. Caminar al amanecer por la playa de la Victoria o por la Caleta permite sentir la ciudad en su momento más tranquilo, cuando los colores del cielo se mezclan con el mar.
Además de sus impresionantes playas, Cádiz ofrece museos, pequeñas galerías de arte y mercados donde probar productos locales y aprender sobre la cultura gaditana. Para quienes viajan con niños, el Parque Genovés es un espacio ideal para que jueguen y corran mientras los adultos disfrutan de vistas al mar y jardines bien cuidados. La ciudad combina historia, naturaleza y momentos sencillos que generan bienestar y felicidad durante toda la estancia.
El Campo del Sur, en el casco antiguo de Cádiz
Tánger: un encuentro de culturas que inspira curiosidad
Situada entre Europa y África, Tánger es una ciudad que combina la historia con la modernidad, ofreciendo un entorno perfecto para quienes buscan experiencias auténticas y sorprendentes. Sus calles estrechas y zocos llenos de vida invitan a perderse y descubrir desde alfombras y cerámicas tradicionales hasta productos gastronómicos locales, como especias y dulces típicos.
Los cafés y teterías de la medina permiten descansar y observar la vida de la ciudad mientras se disfruta de un té de menta. El litoral de Tánger ofrece paseos frente al mar con vistas al Estrecho de Gibraltar, y desde los miradores se puede contemplar el encuentro de dos continentes, una sensación única que inspira calma y fascinación. La ciudad mezcla la curiosidad por lo nuevo con la serenidad de los rincones escondidos, creando experiencias que despiertan alegría y conexión con el entorno.
El azul de Tánger
Dubai, cuando lujo y felicidad van de la mano
Dubái, en Emiratos Árabes, es un lugar único en el mundo. Y es que ninguna otra ciudad puede presumir de contar con el edificio más alto o el centro comercial más grande del mundo, además de algunas de las más instagrameables playas. Dubái es también un secreto a voces para lanzarse a descubrirla en nuestros meses de otoño e invierno, gracias también a su estupendo clima en estas fechas, por lo que no importa para cuándo organices tu viaje: Dubái es sinónimo de éxito.
Uno de los grandes iconos de la ciudad es la isla artificial Palm Jumeirah. Como bien dice su nombre, esta singular isla presenta forma de palmera y está formada por tres partes definidas: el tronco, una corona con 17 ramificaciones y una isla circundante que también hace las veces de rompeolas. La isla está principalmente dedicada al ocio, y en ella encontramos los mejores restaurantes de la ciudad, todo tipo de actividades culturales y algunos de los mejores hoteles en Dubái. Es el caso de Dukes The Palm, a Royal Hideaway Hotel, un lujoso hotel de 5 estrellas con playa privada, una oferta gastronómica de infarto y piscina infinity, entre otros muchos servicios que invitan a vivir una experiencia a la altura de este exclusivo destino. Si esto no es la felicidad, ¡que venga alguien y nos lo explique!
El paseo marítimo de Dubái
Santo Domingo, vivir el día de la felicidad en el Caribe
Mil y una razones convierten a Santo Domingo en ese destino que no hay que pasar por alto en un viaje a República Dominicana. La que en el pasado fuera la joya de las colonias españolas es hoy una agitada ciudad con una interesante vida social repleta de tesoros por descubrir en cada una de sus calles y rincones. Dar un paseo por ella es más que suficiente para enamorarse perdidamente de esta ciudad caribeña, pero hay mucho que ver si se desea conocer a fondo. No es casualidad que Santo Domingo sea Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, y es que esta ciudad es todo un tesoro arquitectónico y cultural.
¿Qué visitar aquí? Sobre todo, su centro, donde se encuentran la mayoría de los edificios históricos y de mayor interés, así como museos, tiendas y restaurantes. Cerca de la Zona Colonial, se encuentra el hotel Barceló Santo Domingo, una estupenda base para unas vacaciones en este paraíso a orillas del Caribe. Pero si lo que queremos es pasarnos la mayor parte del tiempo tumbados en la arena dorada de la siempre paradisiaca Punta Cana, estos hoteles en Bávaro -a solo dos horas y media por carretera de Santo Domingo- se convierten en la mejor opción para alojarnos en República Dominicana y abrazar la felicidad al son de las olas.
Playa de Punta Cana
San José, sentir la pura vida de Costa Rica
Costa Rica es uno de los grandes destinos vacacionales de Centroamérica. Los algo más de 300 kilómetros que separan los dos océanos que bañan sus costas están repletos de un patrimonio natural que quita el hipo. No es de extrañar que el país haya hecho de su lema “¡Pura Vida!” su seña de identidad.
Sería una tarea hercúlea resumir todas las joyas que esconden las tierras costarricenses. Y aunque lo más conocido de Costa Rica no sean sus ciudades, su capital San José merece (y mucho) una visita para empaparse del carácter ‘tico’ antes de adentrarse en las maravillas naturales que ofrece el país. Si buscas alojamiento en la ciudad, El hotel Barceló San José es, sin duda, una buena base para conocerla, así como sus alrededores. Otra ciudad que no deberás dejar pasar es Cartago, a las faldas del volcán Irazú; capital del país y una de las ciudades más antiguas y más importantes de Costa Rica.
Y si queremos darnos una vuelta por su exuberante naturaleza, apunta este trío de ases: el volcán de Arenal, con una impresionante forma cónica que lo convierte el protagonista en todas las fotografías; el Lago Arenal o la catarata de La Fortuna.
Paisaje en Costa Rica con el Volcán Arenal al fondo
Ciudad de México: cultura viva y experiencias que iluminan
Visitar Ciudad de México es sumergirse en una metrópolis llena de vida, historia y color. Cada barrio tiene su propia personalidad: desde el Zócalo, con su imponente catedral y el Palacio Nacional, hasta Coyoacán, donde las plazas y mercados transmiten una energía acogedora y vibrante. Pasear por las calles permite descubrir murales de Diego Rivera y arte urbano contemporáneo, mientras los mercados locales ofrecen desde artesanía hasta sabores tradicionales que despiertan todos los sentidos.
Para los niños, hay museos interactivos como Papalote Museo del Niño o el Museo de Historia Natural, que hacen que la visita se convierta en aprendizaje y diversión a la vez. Además, los cafés y restaurantes familiares invitan a detenerse, probar la gastronomía y observar la vida cotidiana. Ciudad de México ofrece una mezcla de experiencias que se sienten auténticas y que generan momentos de felicidad para toda la familia o para quienes viajan solos en busca de descubrimiento. Y si hablamos de gastronomía, ¿hay algo que más feliz nos haga que la colorida comida mexicana?
La casa de Frida Khalo en Ciudad de México
Yucatán, una joya en la Riviera Maya
La Península de Yucatán es una de las zonas que marcamos en el mapa cuando pensamos visitar México, sobre todo, si lo que más nos tienta es la Riviera Maya. No es ningún secreto que las playas paradisíacas siguen siendo el mayor atractivo de esta península, pero hay mucho más que ver en Yucatán, una de las regiones de México con más herencia maya. Visitar sus lugares de interés, darse un chapuzón en sus increíbles cenotes o emprender un recorrido por su exuberante belleza natural son algunas de las actividades a tener en cuenta en un itinerario por Yucatán.
Otra de las mayores atracciones aquí es Chichén Itzá, uno de los mejores ejemplos de la vida de la civilización maya. La ciudad tiene su apogeo desde el año 600 dC hasta el siglo XII, y es en este parque arqueológico donde se pueden apreciar estructuras o edificaciones preservadas, como el Templo del Jaguar o la Pirámide de Kukulcán. Tulum es otra gran ciudad maya, famosa sobre todo por sus impresionantes playas. Su castillo es uno de los símbolos más importantes de este maravilloso destino vacacional, con vistas a aguas turquesas y con la historia pintada en las paredes. Si eres un aficionado a la historia, no habrá un destino como este para inspirarte.
Templo del Gran Jaguar en Tikal
Monterrey: montañas, cultura y actividades al aire libre
Volvemos a México, esta vez a Monterrey. La capital del Estado de Nuevo León, en el nordeste de México,combina el dinamismo urbano con paisajes naturales imponentes que invitan a la aventura y al descanso. Subir al Cerro de la Silla o recorrer el Parque Ecológico Chipinque permite observar vistas panorámicas de la ciudad y respirar aire fresco en contacto con la naturaleza.
Los museos, como el Museo de Arte Contemporáneo o el Museo del Acero, ofrecen experiencias educativas y visualmente impactantes que también pueden disfrutarse con niños, creando aprendizaje y diversión simultáneamente. En el centro, la vida se mezcla con parques, plazas y mercados donde se pueden probar productos locales y sentir la vitalidad de la ciudad. Monterrey es un destino que muestra cómo la combinación de naturaleza y cultura urbana puede generar bienestar y satisfacción, haciendo que cada visita sea memorable para todos los miembros de la familia.
Panorámica de Monterrey
Aruba, la isla de la felicidad
Situada a 25 kilómetros del norte de Venezuela y al sur del Caribe, este pequeño y exótico territorio donde la lengua oficial es el neerlandés –aunque todos sus ciudadanos hablan inglés y español– forma parte del Reino de los Países Bajos, aunque desde hace tres décadas es reconocido como un país autónomo. Un pasado que hace que reúna lo mejor de cada cultura.
Uno de sus principales atractivos es su tamaño: 32 kilómetros de longitud y casi 10 km de ancho en su punto más amplio y una superficie de unos 180 km2. Estos números solo tienen una interpretación posible, y es que, si quieres, ¡puedes recorrerte la isla entera en un solo viaje!
Por su situación geográfica, Aruba es un paraíso privilegiado en el que los huracanes pasan de largo, el clima es seco y no hay temporada de lluvias como en algunos de los países vecinos, con una temperatura media es de 27 grados, por lo que no tendrás que abrir la app del tiempo para saber si puedes ir a la playa.
Aguas cristalinas y arena blanca te esperan en Eagle Beach, considerada una de las mejores del mundo (basta con googlearla para entenderlo). Otras imperdibles son la playa Rodger’s, Baby Beach o Boca Catalina, perfecta para practicar esnórquel. Pero hay más. No deberás pasar por alto subir al Hooiberg, una montaña con forma de cono de 164 metros en mitad de la isla, donde disfrutar de unas vistas de infarto. Y un consejo: si no te importa madrugar, intenta subirla al amanecer. Entenderás por qué a Aruba se la conoce como la isla de la felicidad.
Flamencos paseando en una playa de Aruba