Reduce tu huella ecológica con esta ruta en tren por la España más verde

Te proponemos un viaje en tren por siete de los rincones más espectaculares (y verdes) del norte de España sin necesidad de coger el coche. Desde Galicia hasta Huesca pasando por Asturias


“Verde que te quiero verde”, las palabras de Lorca cobrarían sentido siguiendo este viaje por el norte más exuberante de España. Y es que a continuación te proponemos un viaje en tren por los rincones más espectaculares del norte de nuestra geografía, en un trayecto donde disfrutar de paisajes increíbles, naturaleza, buena gastronomía y descanso. A esto hay que añadirle un plus menos importante, y es que el tren es el transporte más ecológico y más sostenible de todos, por lo que con un viaje como este estarás contribuyendo al cuidado del medioambiente y a reducir tu huella de carbono. 

Nos embarcamos en unos días de desconexión con varias rutas en tren alternativas para llenar la retina de verde y perfecta para viajar en pareja o con niños. ¿Tenéis listas las maletas?

1. Vigo, primera parada en un viaje en tren por el norte de España

La ciudad de Vigo, por su localización y su microclima, va a ser el punto de partida de esta ruta por el norte de España. De fácil acceso desde cualquier punto de España, dispone de varias alternativas de transporte, ya sea en avión –conectada desde los principales aeropuertos–, por carretera o por tren, como la que proponemos en esta ruta en tren por el norte de España. Además, si eres de los que prefiere dejar la maleta y salir corriendo a exprimir la ciudad, nada mejor que alojarse en alguna de las alternativas que Vigo ofrece, como el Occidental Vigo, ubicado muy próximo a la estación de tren de Urzáiz y de la futura estación de AVE y del aeropuerto.

La ciudad gallega es conocida por sus playas, su buen tiempo y su rica (y abundante) gastronomía. Vigo se ha convertido en uno de los lugares gastronómicos de referencia en toda Galicia. Su apuesta va más allá de los tradicionales platos de pescado, marisco y pulpo. Su oferta ha sabido adaptarse y combinar lo mejor de la tradición con suculentos sabores internacionales (japoneses, peruanos o argentinos, entre otros).

Vistas del Monte O Castro, en Vigo

2. Orense, más de 2.000 años de termalismo

La segunda parada de este train trip es, como no podía ser de otra manera, un placer para los amantes del turismo en clave wellness. La “ciudad del oro”, como llaman a Orense (Ourense en gallego), es un paraíso de aguas termales, el lugar idóneo donde preparar cuerpo y mente para esta aventura por el norte más verde. Entre su extraordinario paisaje de montaña acoge una de las mejores aguas termales y mineromedicinales del mundo. De hecho, Ourense es la segunda ciudad (después de Budapest) con las mayores reservas de aguas termales de Europa.

Ourense es la segunda ciudad de Europa con las mayores reservas de aguas termales

Ya desde época de los romanos, sus aguas eran conocidas por su alto poder de sanación natural destacando sobre todo las piscinas de As Burgas, en pleno casco histórico de la ciudad, de acceso gratuito y con una temperatura aproximada para el baño de 38 grados centígrados. Si tu alojamiento se encuentra en el centro de Ourense, estas son un buen punto donde empezar tu propio recorrido wellness. Ourense ofrece a sus visitantes termas urbanas, al aire libre, en invierno o en verano, lo que lo convierte en un destino para visitar cualquier época del año.

Termas naturales en Orense

3. Oviedo, la ciudad asturiana con más estilo

En esta ruta en tren por el norte no puede faltar una parada en la capital asturiana. Oviedo es, aparte del paraíso del cachopo de ternera y una de las ciudades más limpias de España, una ciudad donde perderse (y encontrarse) en su rica oferta cultural. Existe una gran oferta hotelera pero quizá, en este recorrido, el hotel Barceló Oviedo Cervantes, por su localización, puede ser una magnífica opción para visitar la ciudad. Este hotel urbano además, ha sido premiado por su diseño y rehabilitación, ya que una parte del mismo corresponde a una antigua casona de principios del siglo XX.

Oviedo cuenta con varios monumentos del prerrománico asturiano, un estilo arquitectónico único en el mundo, como por ejemplo, Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, la fuente de La Foncalada, la iglesia de San Julián de los Prados, también conocida como Santullano, o la Cámara Santa dentro de la catedral de San Salvador. Oviedo es arte en forma de esculturas por sus calles, es ópera en el Teatro Campoamor, es naturaleza por su privilegiado entorno natural y también es la primera capital del Camino de Santiago y punto de partida del Camino Primitivo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2015.

Iglesia de Santa Maria del Naranco, en Oviedo

4. León, arquitectura y gastronomía

León y su provincia es uno de los mejores enclaves para visitar en el interior español. La historia, la geografía y el patrimonio que comparten esta histórica ciudad y sus alrededores son verdaderas joyas que todos deberíamos conocer al menos una vez en la vida.

Una de sus principales atracciones es la catedral. Parada ineludible en el Camino de Santiago, la Catedral de Santa María de Regla, un auténtico espectáculo y un emblema del del arte gótico en nuestra geografía. Tanto es así que este fue el primer monumento declarado en España según real orden de 1844. La visita a la catedral es "obligatoria", y si es a través de una visita guiada, mejor, para no perder así ningún detalle de este templo construido entre 1205 y 1301, como su magnífica colección de vidrieras, una de las más importantes del mundo.

El Húmedo es una de las zonas más populares y animadas de León

Otro de los principales spots de la ciudad es su Plaza Mayor, el centro de la ciudad y del barrio Húmedo, una de las zonas más populares y animadas de León, repleta de bares donde degustar los mejores platillos típicos de la zona. La actual plaza se construyó en la segunda mitad del siglo XVII y presenta la típica fisonomía de plaza mayor castellana, con una sucesión de edificios de soportales, dos plantas y buhardilla. Uno de los más importantes, el Consistorio Viejo, antiguo ayuntamiento. 

Una estupenda base para conocer la ciudad a pie es el hotel Barceló León Conde Luna, situado en el centro de la ciudad, a solo cinco minutos a pie de la catedral.

La catedral gótica de León

5. Bilbao, una parada cultural

Bilbao es una ciudad para recorrerla a pie. Cómoda y pequeña donde se puede ir caminando a cualquier parte y aunque parezca raro (y de poco uso) la ciudad cuenta con una de las mejores redes de transportes de España. En Bilbao hay tranvía, cercanías, metro, autobuses e incluso bicis al alcance de todos. La ciudad cuenta con muchos atractivos, aunque es el Museo Guggenheim su mayor reclamo turístico (situado en el centro donde se encuentran las mejores opciones para dormir en Bilbao, muchas opciones de compras y lugares para tomar sus famosos pintxos).

Siguiendo con la ruta cultural, podéis visitar el Azkuna Zentroa, conocido también como La Alhóndiga, donde de suelen programan interesantes exposiciones temporales. Y el hambre llama a la puerta, podéis acercaros Las Siete Calles, como se conoce al casco antiguo, donde el recetario tradicional se fusiona con la cocina de vanguardia en mil y un locales (¿os hemos dicho ya que aquí se come de escándalo?).

El botxo (como cariñosamente llaman los bilbaínos a su ciudad) se encuentra entre montes, por lo que es el destino perfecto para contemplarlo desde un punto de vista diferente y, ¡muy alto! Si no le temes a las alturas, merece la pena una visita al Monte Artxanda: desde su cima podrás conseguir una de las panorámicas más bonitas de la ciudad. Accediendo a pie o en funicular (del coche este viaje ni hablamos) encontrarás un espacio donde el deporte, la gastronomía y las zonas verdes son las protagonistas. 

Bilbao al atardecer

6. San Sebastián, el sutil encanto de la ciudad de La Concha

San Sebastián es una de las ciudades de moda en cualquier momento y para cualquier tipo de público, por eso, su oferta hotelera se ajusta a cualquier huésped. La ciudad ofrece las mejores alternativas gastronómicas de la costa vasca en forma de innovadores pero sabrosos pintxos y exquisitos menús con estrella (Michelin). Cine, arte y arquitectura, compras, tratamientos de belleza y, cómo no, siguiendo la tradición como ciudad-balneario, tratamientos de salud y belleza. Una grandísima oferta que combina la salud, la restauración y la cultura.

Nada más llegar a San Sebastián, la playa de La Concha invita a bañarse o pasear tranquilamente por sus orillas, incluso en invierno. La elegancia de la bahía, enmarcada por el monte Igueldo y la isla de Santa Clara, es de sobra conocida. La ciudad cuenta con otras dos preciosas playas urbanas: si te gusta caminar, un bonito paseo es empezar por la playa de la Zurriola, la preferida de los surfistas, rodear el Monte Urgull por el Paseo Nuevo y cruzar toda la bahía hasta la playa de Ondarreta. Allí te espera el Peine de los Vientos, un impresionante conjunto escultórico-monumental de Eduardo Chillida y Peña Gantxegi, que te hablará del coraje del Cantábrico.

Playa de San Sebastián a primeras horas de la mañana

7. Canfranc, una experiencia de lujo, placer y bienestar rodeados de historia

Después de este buen sabor de boca (nunca mejor dicho) que nos deja San Sebastián, nada mejor que dejar para lo último un lugar donde el tiempo parece haberse parado. Un retiro donde descansar de este recorrido por el norte de España: Canfranc, en Huesca.

Por su proximidad a la frontera francesa, esta localidad ha jugado históricamente un importante papel estratégico y militar, dando lugar a la construcción de varios fuertes y torres como las Torretas de Fusileros y el Fuerte Col de Ladrones. Sin duda, la Estación Internacional de Canfranc es el edificio emblema de esta localidad pirenaica.

Canfranc ha jugado históricamente un importante papel estratégico y militar, dando lugar a la construcción de varios fuertes y torres 

Fue inaugurado en las primeras décadas del siglo XX y es un bello ejemplo de la arquitectura industrial de la época, dotado de una notable elegancia. Convertido en un hotel de 5*,  Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, la estación es uno de los mejores lugares donde hospedarse en España si lo que se busca en vivir una auténtica experiencia de lujo y paz en medio de la naturaleza. 

Alrededor de la estación, las fronteras se funden en un espeso manto de selva y el tiempo se detiene para disfrutar de cada experiencia que este destino tiene para ofrecer sin prisas. La ciudad de Canfranc está llena de lugares interesantes, por lo que bien merece la pena darse un paseo por sus calles y alrededores. La localidad está situada en el Camino de Santiago y sus orígenes se remontan al siglo XI, cuando la escasez hizo que sus habitantes se dedicaran al comercio y recibieran peregrinos. Cuenta con varios puntos de interés arquitectónico religioso, entre los que destaca la Iglesia de la Asunción, una primitiva iglesia parroquial del siglo XII construida en un período arquitectónico bien diferenciado, las ruinas de Trinity Church y la moderna iglesia de Nuestra Señora del Pilar. 

Un remanso de paz donde poner fin a esta ruta en tren por el norte de España por todo lo alto. 

La Estación Internacional de Canfranc, ahora convertido en Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel