El Día de la Amistad no te quedes en casa: 10 destinos para disfrutar con los tuyos 

Quien tiene un amigo tiene un tesoro, reza el refranero. Por eso, el próximo 30 de julio aprovechad para celebrar juntos/as el Día de la Amistad con una escapada a alguno de los destinos que os proponemos. Exóticos, urbanos, a pie de playa…  


El próximo sábado 30 de julio márcatelo en tu agenda porque hay algo importante que celebrar. Y es que ya sabemos que la familia que se elige es casi o tan importante como la que nos toca de serie. Por eso, en el Día de la Amistad, no hay mejor plan que juntarse con los amigos para disfrutar de esta fecha (y ya que estamos, ¡de todo el finde!) por todo lo alto. ¿Un plan redondo? Aprovechando que este año cae en fin de semana, marcaos una escapada a alguno de los 10 destinos que os recomendamos aprovechando promociones y descuentos muy tentadores. Sigue leyendo… porque hay sorpresa.

Valencia: paella, playa y ‘tardeo’

Escaparse a Valencia siempre es buena idea. Más aún si es durante el periodo estival y, mejor todavía, si es de viaje con amigos. Y es que la divertida capital levantina promete un fin de semana de paseos, playa y largas noches de diversión. Es lógico que la revista TIME la haya seleccionado como uno de los 50 mejores destinos del mundo para este 2022. Casi nada.

El barrio del Carmen es el preferido por los más alternativos. Sus callejuelas, plazas y animadas terrazas convierten esta zona en el epicentro de la diversión y de las cañas en compañía, con mil opciones también donde degustar un buen arroz de la terreta o una coca como solo en Valencia saben hacer. Aquí encontramos también las torres de Serranos y las de Quart, que servían de puertas al amurallado de la ciudad durante la Edad Media, y que os pedirán a gritos un selfi grupal.

Por la noche, el Carmen también se vive intensamente gracias a sus numerosos pubs y clubs donde bailar al ritmo de músicas urbanas, indie o electrónica. Si os van los cócteles, tampoco tendréis problema en encontrar locales con propuestas a medida.

Como no puede faltar en vuestra escapada un día de playa, os recomendamos dos situadas muy cerca del centro: el Saler, en un entorno natural lejos del bullicio y a solo 15 minutos de la ciudad; y la Malvarrosa, la más icónica de la capital del Turia, con aguas tranquilas y dos kilómetros de arena.

Y si entre tanta playa, buen comer y bailes os quedan fuerzas para hacer turismo (el de toda la vida), daos un paseo por la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el Mercado Central –donde poneros las botas con lo mejor de la gastronomía local– o la Catedral, en cuyo interior alberga el Museo Catedralicio, con lienzos de Maella y Goya, entre otros.

Para dormir, el urbanita y moderno hotel Barceló Valencia os ofrece todo lo necesario para un finde por todo lo alto. Además, podéis aprovecharos de los descuentos que ofrece. ¿Qué más se puede pedir?

La Iglesia Catedral-Basílica Metropolitana de la Asunción de Nuestra Señora de Valencia, conocida popularmente como la Seu 

Bilbao: gastronomía… y mucho arte

Poned rumbo al norte, donde el calor no aprieta y se come de vicio. Más allá del Guggenheim, de los tradicionales pintxos o el clásico marmitako, la capital vizcaína tiene mucho que ofrecer en todos los sentidos, siendo un destino perfecto para una escapada entre colegas.

Vanguardista, cosmopolita y con una propuesta cultural que no tiene nada que envidiar a las grandes capitales mundiales, Bilbao sorprende y cautiva cada vez que ponemos los pies en ella. Un buen plan para comenzar vuestra ruta por la city es dando un paseo por los alrededores del Museo Guggenheim, una suerte de museo al aire libre donde contemplar obras de artistas como Dalí, Louise Bourgeois o Jeff Koons. Si no habéis estado antes, merece la pena una visita al Guggenheim Bilbao, y contemplar de cerca su colección permanente, con piezas de Basquiat, Rothko o el padre del pop art, Andy Warhol.

Siguiendo con la ruta cultural, podéis visitar el Azkuna Zentroa, conocido también como La Alhóndiga, donde de suelen programan interesantes exposiciones temporales. Si tras semejante atracón cultural, el hambre llama, podéis acercaros Las Siete Calles, como se conoce al casco antiguo, donde el recetario tradicional se fusiona con la cocina de vanguardia en mil y un locales (¿os hemos dicho ya que aquí se come de escándalo?).

Otros enclaves que no pueden faltar en vuestra visita a Bilbao son el Paseo de Uribitarte, por donde pasear hasta llegar al puente blanco Zubizuri de Santiago Calatrava, cuyo suelo formado por baldosas de cristal que dan la sensación de caminar flotando sobre la ría. Perdeos por el barrio de Bilbi antes de viajar al pasado en la Iglesia de San Antón, construida en el XV cuando la ciudad aún estaba amurallada

Tras tanto ajetreo, el cuerpo pide combustible y descanso, y la cena y la cama deben ser también inolvidables. En el hotel Barceló Bilbao Nervión, a 10 pasos del distrito del Arte, podréis degustar lo mejor de la gastronomía vasca en su restaurante Ibaizabal y dormir a pierna suelta en alguna de sus cómodas habitaciones B-Room con vistas a la ría. 

Bilbao, siempre un buen plan para una escapada con amigos

Roma: 'la grande bellezza'

Del mismo modo que el mundo se divide entre los que –inexplicablemente– prefieren la pizza con piña o los que entienden esto como un sacrificio a la receta italiana, uno siempre tiene preferencias a la hora de quedarse con Roma o París. Si eres de los nuestros y consideras que la capital italiana merece ser visitada como mínimo una vez al año, o si nunca habéis estado allí y necesitáis unas cuantas y convincentes razones para ir, toma notad de estos planes que decantarán la balanza en favor de la città piu bella.

Hay ciertas cosas de las que uno no puede escapar una vez en Roma: visitar el Coliseo, que tras los procesos de restauración luce más impresionante que nunca; pasear por el Foro Romano sintiéndote un emperador con el pueblo a tus pies; bajar la escalinata de la Plaza de España cual top model de los 90 o admirar la Capilla Sixtina sorteando, eso sí, los miles de turistas que acaparan todos y cada uno de los centímetros cuadrados del Vaticano. Entre monumento y monumento (Roma merece muchos días para descubrirla bien, pero no tantos para amarla) cómete la ciudad a bocados, pues es una de las mejores atracciones. Come pizza al taglio (la mejor, cerca del Vaticano, en Pizzarium Bonci), sé un romano más disfrutando de sus míticos y ricos aperitivi, y no te vayas de allí sin haber saboreado un auténtico helado italiano (los de Fatamorgana son cosa de otro mundo).

Una callejuela de Roma

Tánger: exotismo al otro lado del Estrecho

Situada al norte de Marruecos, donde confluyen el Atlántico y el Mediterráneo, Tánger es un destino que esconde muchos más tesoros de los que a priori podrías imaginar. Su estratégica ubicación, su rico legado (sus orígenes se remontan al siglo V a.C.) y la vida cosmopolita de sus calles hacen de esta localidad un sitio único para un viaje con amigos.

Playas, villas con vistas al mar, animadas calles, cuevas, castillos y, por supuesto, ¡el mejor té verde de hierbabuena que vas a probar! Ahora, además, también alojarse puede ser toda una experiencia, ya que acaba de inaugurarse el nuevo hotel Barceló Tánger, ubicado en un emblemático edificio renovado y convertido ahora en un moderno hotel de cinco estrellas.

Podéis empezar vuestro itinerario visitando la Gran Mezquita de Tánger; una de las mezquitas de estilo alawita más importantes del mundo y un edificio religioso de importancia crucial para la ciudad. Muy cerca se encuentra la Catedral del Espíritu Santo, de origen portugués, y donde, según historiadores, se ubicaba también un templo antiguo construido por los romanos dedicado a Hércules.

Seguimos por el Gran Zoco, la siempre concurrida plaza 9 de abril, punto de encuentro de los lugareños. En los alrededores de esta enorme plaza con palmeras es fácil encontrar interesantes restaurantes y cafés donde degustar el mejor té marroquí y cruzarse con gente local, así como un gran número de tiendas, cines y la Mezquita Sidi Bou Abid, bautizada como la Mezquita Roja.

En el mes julio no puede faltar un día de playa. Plage Malabata es una buena opción para ello: de arena blanca y aguas turquesas, y rodeada de un paisaje que sorprende a cualquier visitante. ¿Un plus? Se encuentra a 10 km del núcleo de la ciudad, por lo que no tendréis problema para ir y volver incluso si solo queréis pasar unas horas y disfrutar de un paisaje diferente del urbano.

Tánger: tan cerca, tan lejos...

Conil: un paraíso para surferos y disfrutones

¿Hay un plan mejor que bajarse al sur con amigos en verano? Se nos ocurren pocos destinos como el litoral gaditano donde disfrutar de una escapada con tu BFF y un contexto mejor donde disfrutar de interminables sobremesas a pie de playa, broncearse al sol o gozarlo con conciertos al aire libre. Conil es un lugar estratégico para visitar otros enclaves cercanos como Vejer y su extensa playa El Palmar (ideal para los surfers o aficionados a otros deportes acuáticos), Caños de Meca o el pueblo de Barbate (si os gusta el atún rojo, parar aquí es casi obligatorio).

Son muchas las veces que, cuando decidimos hacer un viaje entre adultos, buscamos alojarnos en sitios afines. En otras palabras: sin decenas de niños a nuestro alrededor. Por ello, una buena opción para una escapada de amigos es el Barceló Conil Playa-Adults Recommended. Ubicado entre acantilados, este es un hotel que se caracteriza por convivir en perfecta armonía con el entorno que lo rodea, y por su respeto al medio ambiente. Con categoría cuatro estrellas, estupendas vistas al Atlántico y a pocos pasos de la espectacular playa Fuente del Gallo, no se nos ocurre mejor alternativa para asegurarnos un buen descanso tras entretenidas jornadas de sol, playa, surf y pescaíto frito. ¿Un plus? En el #Vitalcorner del hotel podéis daros un homenaje por las mañanas con un completo y nutritivo desayuno creado por @Futurlife21 para darlo todo el resto del día.

Playa Fuente del Gallo, en Conil

Cabo de Gata: naturaleza y buceo en el Mediterráneo

Cabo de Gata es un destino del que nunca nos cansamos, gracias al gran número de encantos que posee; desde su gastronomía a sus magnéticas playas vírgenes o sus alegres pueblos blancos. Todo un espectáculo natural dentro de nuestra geografía.

¿Qué ver en Cabo de Gata? Sobre todo, sus playas, of course. La Playa de los Muertos es una de las más espectaculares y, aunque para acceder a ella hay que hacerse una buena caminata, cada metro andado compensa con creces. Sus aguas turquesas son de otro planeta. La playa de los Genoveses es otro de los parajes que no deberéis pasar por alto. Situada a dos kilómetros de San José, es una playa de arena fina con dunas y desde, donde al llegar la noche, se pueden contemplar las estrellas como en pocos lugares.

Si queréis degustar las bondades culinarias de este destino, en las localidades de Rodalquilar, San José, Níjar o Agua Amarga (uno de los pueblos más agradables y animados de la zona) cuentan con un puñado de opciones donde introduciros de lleno en la cultura local con el paladar. 

Cabo de Gata es un destino del que nunca nos cansamos gracias al gran número de encantos que posee; desde su gastronomía a sus magnéticas playas vírgenes o sus alegres pueblos blancos. Ideal para dsifrutar con amigos

El Parque Natural de Cabo de Gata, en Almería, es también uno de los destinos predilectos de los aficionados al buceo, por lo que si queréis iniciaros en esta práctica con un bautismo, estáis en el lugar correcto. Una reserva marina de casi 12.000 hectáreas donde conocer de muy cerca y entre aguas cristalinas los tesoros que nos brinda el ecosistema marino mediterráneo, con multitud de opciones para hacer cursos, tanto en profundidad como de snorkeling, inmersiones guiadas o apnea.

Si estás buscando alojamiento, el Barceló Cabo de Gata, en Retamar, en primera línea de playa y con acceso directo al parque natural, puede ser una estupenda opción desde donde conocer las diferentes playas y los puntos más interesantes, tanto si lo vuestro va de compartir momentos entre sargos, pulpos y peces de colores; como si preferís entregaros a la tumbona.

Vistas del Cabo de Gata: un paisaje inigualable a orillas del Mediterráneo

Ibiza: ¿fiesta o relax?

Ibiza es uno de los destinos más punteros para celebrar el Día de la Amistad gracias a su increíble versatilidad. Si os apetece una escapada tranquila y disfrutar de pueblitos y de playas paradisiacas, Ibiza es el sitio. Pero si, por el contrario, lo que necesitáis es desconectar de la rutina yendo de fiesta en fiesta, entre cócteles y al ritmo de la mejor música electrónica, Ibiza ¡también es vuestro sitio!

Una de las mejores opciones para ir de playa en playa y tiro por qué me toque es alquilando un coche y recorreros la isla a vuestro ritmo.

Entre los arenales que no pueden faltar en vuestra ruta están la Playa d’en Bossa, donde, además, si os pica el gusanillo de la diversión, tendréis fiesta de sobra (aquí se encuentra el famoso Bora Bora); la Cala Benirrás, conocida por sus espontáneas fiestas hippies; Cala d’Hort, con una de las más bellas vistas de la isla; o Cala d’en Serra y Cala Xarraca, para los que buscan una experiencia más tranquila lejos del ruido y el ambiente festivo típico del verano ibicenco.

Otras de las imprescindibles para visita en la isla es la cala de Portinatx. Tiene una longitud de 30 metros y uno de sus grandes atractivos es, además de las maravillosas aguas cristalinas que la bañan, que cuenta con algunos espacios de sombra gracias a los árboles que bordean la cala. Además, cuenta con múltiples servicios para que no nos falte de nada en nuestro día de playa en Ibiza y si quieres tenerla bien cerca, nada como alojarte en el Barceló Portinatx, a tan solo 20 metros de la playa.

¿De party? Aquí no vais a tener problema en encontrar planes a medida.  En 2022, las mejores fiestas las encontrarás en Pacha Ibiza, el nuevo restaurante cabaret Lío, el mítico Ushuaïa, y las legendarias Amnesia y Es Paradis, en Sant Antoni, que sigue apostando por la noche ibicenca casi medio siglo después de su inauguración. 

Ibiza: mucho más que fiesta y playa

Menorca: diversión y desconexión en el Día de la Amistad

No hay duda de que uno de los grandes atractivos de Menorca son sus maravillosas playas y calas. Por eso, esta isla tranquila y pausada se convierte en uno de los mejores destinos para aquellas pandillas de amigos que busquen playas de ensueño y una perfecta dosis de tranquilidad y diversión.

En cala Macarella no solo hay un rincón extraordinario, sino dos. Por una parte, esta cala, considerada por muchos la mejor playa de Menorca, y junto a ella. su hermana pequeña, cala Macarelleta, que se ha convertido en un reducto naturista donde aún se conserva parte del sistema dunar de esta cala. Su maravilloso entorno lleno de pinos y encinas contrasta con el turquesa del mar y la arena blanca creando un rincón espectacular.

Cala Escorxada, en el sur de la isla, requiere un buen paseo o acceso por mar, pero al llegar, nos encontramos con un paraíso en forma de media luna bien guarecida por rocas en sus laterales y por un tupido pinar al fondo, resguardo perfecto para quienes quieran huir del sol.

Otra playa a tener en cuenta es Binigaus. Se accede a ella siguiendo el llamado Camí de Cavalls, un maravilloso sendero histórico de 185 kilómetros que recorre toda la isla. Tras llegar a ella, nos encontramos con una playa extensa y prácticamente salvaje en la que embelesan los colores del entorno y el islote de Binicodrell en el horizonte.

Si tuviéramos que trazar un listado con los pueblos con más encanto de Menorca, San Lluís ocuparía sin lugar a dudas uno de los primeros puestos. Fundada por los franceses en el siglo XVIII, su singular legado hace de esta localidad del sur de la isla un destino con identidad propia, en la estela de otras ciudades neoclásicas del país galo. En su litoral, en los alrededores de Biniancolla y a pocos metros de la bella playa Punta Prisma, se encuentra Barceló Nura, un hotel con 128 habitaciones inaugurado en 2021 que representa el lujo mediterráneo desde un prisma eco y sostenible. Un destino en sí mismo donde disfrutar de la friendcation en un paraje de ensueño.

Y si preferís un hotel sin niños, podéis quedaros en Barceló Hamilton Menorca, situado sobre la bahía de Mahón y con un sky bar donde rematar el día entre cócteles y unas vistas de infarto.

Faro de San Carlos-Mahón, en Menorca

Lanzarote: deporte y aventura en tus vacaciones con amigos

La isla de los paisajes extraterrestres es uno de los destinos más valorados por los amantes de la naturaleza, así como de aquellos que no conciben unas vacaciones sin practicar algún deporte. Y por supuesto, uno de los mejores destinos para viajar con amigos.

El entorno aquí invita a los viajeros a largas caminatas por el desierto volcánico, con multitud de senderos que pueden ser transitados de forma segura. Una de las mejores maneras para disfrutar de esta experiencia sin dejarnos nada en el camino es contratando a algún profesional que nos guíe (hay muchos y a buen precio). Algunos lugares que os recomendamos sumar a vuestro itinerario son el Parque Nacional de Timanfaya, un imponente enclave volcánico que podréis visitar en dromedario; la Cueva de los Verdes, una espectacular gruta formada por la erupción del Volcán Corona; y los Hervideros, los famosos acantilados que junto con Las Salinas de Janubio y el Charco de los Clicos forman el triángulo paisajístico más espectacular de la isla.

El buceo es otra de las actividades que podréis practicar en Lanzarote, tanto si sois expertos como si queréis iniciaros por primera vez en este deporte subacuático coincidiendo con el Día de los Amigos. También los más aventureros se encontrarán frente a un sinfín de posibilidades para la práctica de barranquismo, con numerosas cuevas, acantilados y rincones que invitan a recorrerse la isla de la forma más activa.

Y como de pasar unas vacaciones moviditas va la cosa, nada mejor como alojarse en el Barceló Lanzarote Active Resort y llevar la temática al next level. Se trata de un resort situado en Costa Tesguise con un concepto inspirado en un espíritu enérgico y destinado fomentar el equilibrio entre cuerpo y mente a través de propuestas que incluyen instalaciones deportivas, una piscina olímpica o un centro ciclista profesional.

Fundación César Manrique, en Lanzarote: un plan para sumar a vuestro viaje

Fuerteventura: la pulserita está de moda

¿Celebrar el Día de la Amistad en un sitio donde no os faltará de nada? En Barceló Fuerteventura Beach Resort, en primera línea de playa de Caleta de Fuste, Fuerteventura, es el mayor complejo turístico de las Islas Canarias y un destino en sí mismo para pasarlo en grande entre amigos o con tu bestie. Con 14 restaurantes y bares, y una impresionante superficie de 150.000 m2, este complejo es el resultado de la unión de cuatro hoteles diferentes con la paradisíaca playa de La Marina como punto de encuentro entre ellos.

El recién renovado Barceló Fuerteventura Beach Resort, además de estar estrechamente vinculado a la cultura local, ofrece un servicio personalizado que promete unas vacaciones donde lo único que tendrás que hacer es preocuparte por qué cóctel elegir o en cuál de sus siete piscinas darte un chapuzón.  

¿Hora de mimos? El resort destaca por tener el mayor Thalasso Spa de Fuerteventura, con un enorme circuito de aguas y tratamientos especializados que incluyen hidromasajes, sauna, baño turco, duchas de sensaciones y zonas de relax, entre otros.

Y, por último, si queréis disfrutar de un día de playa, en Caleta de Fuste encontraréis un remanso de paz y tranquilidad. Aguas tranquilas, arena dorada y un puñado de sugerentes propuestas gastronómicas para degustar las bondades de la isla al borde del mar. No se nos ocurre mejor plan para celebrar el Día de la Amistad.

 Barceló Fuerteventura Beach Resort