Cualquiera que visite Faro acaba frente a la Sé contemplando la belleza de la supervivencia a los envites de una historia llena de saqueos, como el de los ingleses, o de terremotos, como el gran seísmo de Lisboa. A todo eso, y mucho más, ha sobrevivido una iglesia que se ha ido reconstruyendo en diferentes estilos para convertirse en el corazón del Algarve y, sobre todo, en testimonio de cómo es la región y su gente. En la alegría de volver a renacer, la Sé de Faro es un lugar donde el bullicio puede ser el sonido más pacífico del mundo.

  1. Historia de la Catedral de Faro
  2. Exterior e interior
  3. La torre y sus vistas
  4. Visita al Museo
  5. Horarios, precios e información de interés para realizar la visita

Historia de la Catedral de Faro, un lugar sagrado desde antiguo

Situada en el casco antiguo de Faro, dentro de las murallas de la conocida como Cidade Velha, el lugar donde se levanta la catedral fue antes un templo romano y una mezquita en época islámica. Hoy en día es el mayor testimonio arquitectónico de los principales episodios históricos que han marcado esta región.

Tras la reconquista cristiana de Faro, en el año 1249, el rey Alfonso III ordenó levantar un templo con la intención de consagrarlo a Santa María y que se convirtiera en la sede episcopal del Algarve, en su mayor centro religioso.

Se de Faro
Vista de la iglesia de se, faro, Portugal.

Sin embargo, el edificio gótico original ha sufrido transformaciones, ampliaciones y grandes reconstrucciones en momentos claves de la historia del Algarve como en 1596, tras sufrir graves daños durante el saqueo inglés del conde de Essex, o en 1755, al verse afectada por el terremoto de Lisboa.

Por eso, el edificio mezcla el estilo gótico original con partes renacentistas y barrocas, sobre todo en su fachada y en el interior.

Exterior e interior: detalles arquitectónicos que son cicatrices de la historia

La Sé de Faro, de origen gótico, ha sufrido muchas transformaciones estilistas a lo largo de la historia y hoy en día se pueden ver elementos renacentistas y barrocos bien diferenciados.

Los elementos más antiguos que se conservan son el portal gótico y la torre del campanario, que marcan las líneas fortificadas de la fachada principal. De hecho, en la base todavía se pueden ver piedras reaprovechadas del antiguo templo romano y árabe.

De estilo gótico pero ya construidas en el siglo XV son las dos capillas laterales del crucero, cubiertas con bóvedas de crucería.

Se de Faro
Altar mayor de la Catedral de Faro (Sé Catedral) con paredes finamente decoradas con azulejos azulejos, Algarve, Portugal

En el siglo XVI, la catedral fue saqueada e incendiada por los corsarios ingleses y la reconstrucción en estilo barroco puede verse en las columnas dóricas que separan las naves, en el nuevo presbiterio y en un retablo manierista, considerado el mejor ejemplo de talla en madera del siglo XVII en el Algarve.

Entre las curiosidades de la catedral está la tumba medieval del caballero Rui Valente y la Capela dos Ossos, con todas sus paredes decoradas con cráneos y huesos que recuerdan lo fugaz de la vida.

No podemos salir del templo sin deleitarnos con el órgano barroco, otra de las joyas de la Sé, que fue construido en el siglo XVIII por el maestro Pasquale Gaetano Oldovini. Los tubos pintados y la decoración floral son bellísimos.

La torre y sus vistas, un emblema para la ciudad de Faro

El campanario de la catedral no es sólo un emblema para la ciudad, sino que sirvió de lugar de vigía y de defensa de ya que las vistas de la ría de Formosa desde allí son increíbles.

La torre de muros de piedra forma parte de la zona más antigua de la catedral ya que data del siglo XIII. Desde lo alto del campanario se daba la voz de alarma si había incursiones piratas o ataques por mar, alertando con las campanas del peligro que acechaba Faro.

En la actualidad, es uno de los mejores lugares para ver el Algarve puesto que al final de la estrecha escalera se puede ver al sur el Parque Natural de la Ría Formosa, con sus canales y lagunas, y hacia el norte los tejados rojizos del casco histórico de la Cidade Velha.

Se de Faro
Una vista con dron muestra Ría Formosa y Praia de Faro. La imagen captura la línea costera con arena y agua fusionándose en marea baja

Uno de los mejores momentos para visitarla es el atardecer, cuando los distintos tonos dorados crean un paisaje único.

Visita al Museo, un remanso de paz lleno de mensajes

Se trata de un pequeño museo de arte sacro pero muy interesante porque recoge no sólo las distintas fases que vivió la catedral, sino una importante colección de ornamentos y utensilios eucarísticos que fueron propiedad de los distintos obispos del Algarve.

La exposición ocupa varias salas del antiguo claustro, un espacio de piedra donde el silencio acompaña la belleza de piezas que van desde el siglo XVI al XIX.

En el recorrido podemos ver cálices de oro y plata, custodias y relicarios, pero también vestiduras y ornamentos sacerdotales bordados con hilo de oro y libros antiguos.

Además, cuenta con esculturas religiosas policromadas y retablos que muestran cómo ha evolucionado el arte religioso en la región.

Horarios, precios e información de interés para realizar la visita

El horario de visita de la Sé de Faro varía según los meses del año. En julio y agosto está abierta de lunes a sábado desde las diez de la mañana hasta las siete de la tarde. Sin embargo, en invierno, de noviembre a febrero, cierra a las seis entre semana y a las tres y media los sábados. En diciembre incluso podemos encontrar la catedral sin actividad desde las cinco y media de la tarde.

El precio de la entrada es de cinco euros e incluye el acceso a la torre con sus increíbles vistas panorámicas sobre la ciudad y sobre la ría Formosa, la Capilla de los Huesos y la visita al museo catedralicio.

Hay que tener en cuenta que esta parte de la iglesia suele cerrar antes, hacia las cinco en invierno y las seis y media en verano.