Este pueblo valenciano ha sido una joya desde la Prehistoria. De hecho, en sus tierras se instaló una de las colonias de dinosaurios más importantes de la Península Ibérica y millones de años después fueron los árabes los que amurallaron y levantaron un castillo, un patrimonio cultural que sigue marcando a toda la región.

  1. Historia y patrimonio de Alpuente
  2. Qué ver en Alpuente
  3. Dónde comer en Alpuente

Historia y patrimonio de Alpuente, un reino de taifas

Las tierras que rodean Alpuente han sido protagonistas de su historia desde la Edad del Bronce, como demuestran las huellas y los restos prehistóricos que aún se conservan.

Pero fueron los árabes los que más han marcado el alma de una localidad que fue clave puesto que en su zona más elevada se construyó un castillo que controlaba tanto el camino real de Aragón a Valencia como las rutas del sur.

De hecho, Alpuente fue la capital de su propio reino de Taifa, en el siglo XI, y llegó a acuñar moneda propia que se utilizaba dentro de su territorio.

Después de estar bajo el mando de los almorávides y los almohades, fue Jaime I el que la reconquistó para la Corona de Aragón en el año 1236. El rey cristiano era muy consciente del importante valor estratégico y defensivo que suponía para las rutas comerciales entre el norte y el sur del Levante peninsular.

Qué ver en Alpuente, un patrimonio marcado por la historia

Castillo y murallas de origen musulmán

El castillo medieval sigue altivo presidiendo el peñón sobre el que se asienta el pueblo. Todavía se pueden ver algunos restos en pie como la Torre de la Veleta o del Homenaje y varios aljibes. El pueblo de Al Bunt, como se llamaba en época de taifas, tenía también una muralla que abarcaba tres hectáreas con 13 torres que la protegían y dos puertas. Algunos de estos torreones se han integrado entre las casas.

Esta villa medieval está declarada Bien de Interés Cultural y mantiene el trazado de calles estrechas donde se levantan casas solariegas con sus escudos familiares. También conserva la Torre de Alhama, donde llegaron a reunirse las Cortes Valencianas en el siglo XIV y XV.

A dos kilómetros del pueblo aún se puede ver parte del acueducto medieval de Los Arcos, de trece arcadas ojivales, construido entre el siglo XIV y el XVI para llevar agua de riego a los huertos.

Muralla-Alpuente
Muralla Alpuente

Iglesia Nuestra Señora de la Piedad

Muy cerca del castillo se encuentra la Iglesia arciprestal de Nuestra Señora de la Piedad, un templo gótico-renacentista que se levantó sobre los cimientos de la antigua mezquita. Cuenta con una sola planta y su campanario octogonal conserva los restos más antiguos de la villa. Curiosamente, el perímetro y la altura del campanario son iguales.

Otro detalle importante son los restos de un reloj de sol cuya varilla no tiene la orientación adecuada por lo que casi no se ven las líneas horarias en la sombra. Aun así se pueden apreciar cómo estaban labradas en la piedra de la torre antes de que una capa de mortero acabara con ellas.

Museo Paleontológico

Este importante museo está situado dentro de la antigua ermita de Santa Bárbara, del siglo XIV, y cuenta con una de las colecciones de fósiles de dinosaurios más interesantes de la región.

La mayoría de los huesos de dinosaurios que se exponen se han recuperado en las excavaciones paleontológicas de la zona y destaca, sobre todo, un esqueleto casi completo de un gran dinosaurio herbívoro de tipo saurópodo.

También recrea cómo era la vegetación de este lugar hace 145 millones de años, cuando vivían los dinosaurios, y qué rastros de su actividad nos han dejado.

Alpuente
Museo paleontológico Alpuente

Dónde comer en Alpuente, comida de olla y embutidos

Este municipio situado en la frontera casi con Teruel tiene una tradición gastronómica muy aferrada a su tierra, con los productos típicos de esta región. Así, podemos degustar carne de la orza, que es un embutido frito y conservado en aceite, gazpachos de monte, gachas, migas y caldereta de cordero, entre otros guisos.

Entre los bares más populares para poder disfrutar de estos platos está el restaurante La Hoz de Alpuente, que es un establecimiento muy grande con servicio de almuerzos, comidas y cenas.

También podemos optar por el Hostal de montaña El Sabinar de La Torre, en la pedanía de Aldea de la Torre o el restaurante Victoria, más pequeño pero con la misma esencia en la cocina.

Otra opción es recorrer algunos de los bares del pueblo como el Molinero o el de la Piscina, donde se mezclan productos típicos como embutidos con platos más informales, sobre todo para satisfacer la hora de los almuerzos, una comida casi sagrada en el pueblo.

 

*Imágenes cedidas por Alpuente Turístico