Algunos rincones del mundo sobreviven al paso del tiempo envueltos en un halo de misterio que suscita aún más deseo de conocerlos. Eso ocurre con las tres pirámides de Giza (o Guiza, en español), consideradas las únicas “maravillas del mundo antiguo” que han llegado a nuestros días. Como es lógico, este lugar atrae a millones de viajeros cada año que sueñan con pasear entre las pirámides, entrar en ellas y hacer miles de fotos. Lo más aconsejable para disfrutarlas con calma es tratar de ir a primerísima hora para ver amanecer desde las mismas o quedarse hasta que llegue el ocaso. Contemplar más de 45 siglos de historia bien merece un madrugón.
La experiencia de admirar las Pirámides de Guiza se puede completar con otras actividades como realizar un safari en camello por los alrededores o visitar otros monumentos como la Gran Esfinge. Seguro que has escuchado a alguien decir que le había decepcionado, eso suele ocurrir cuando las expectativas no son realistas y sucede también con otros monumentos importantes como la Torre Eiffel o el Coliseo de Roma.
Nuestra recomendación para esta visita es preparar bien la excursión y documentarse previamente para poder disfrutar el máximo posible de su monumentalidad.
Visitar las Pirámides de Giza es mucho más que contemplar una de las grandes maravillas del mundo antiguo. El recinto permite descubrir tumbas faraónicas, panorámicas espectaculares del desierto, templos funerarios, la Gran Esfinge y algunos de los paisajes más icónicos de Egipto.
- Contemplar el amanecer frente a la Pirámide de Keops
- Entrar al interior de una pirámide
- Ver la Gran Esfinge de Giza
- Recorrer el recinto en camello
- Visitar el mirador panorámico de las tres pirámides
- Descubrir la Gran Galería de Keops
- Ver el espectáculo nocturno de luz y sonido
- Fotografiar las pirámides desde el desierto
- Historia de las Pirámides de Giza
- Las tres pirámides principales
- Cómo visitar las pirámides de Guiza
- Dónde comer cerca de las pirámides
- Dónde dormir cerca de las pirámides
- Qué podrás ver en tu visitas a las Pirámides de Giza
- Consejos para organizar la visita a las pirámides
Historia de las Pirámides de Giza
Aunque no profundizaremos mucho en la historia de las Pirámides de Guiza (o Giza) sí que te contamos algunas curiosidades. Seguro que te llama la atención la forma piramidal de estas construcciones funerarias, pues no fue así hasta pasada la III Dinastía ya que antes se alzaban con forma de mastaba (o pirámide truncada). Si has visto la pirámide escalonada del rey Zoser, que consiste en un conjunto de mastabas apiladas, te puedes hacer una idea. Fue el padre de Keops, el faraón Snefru (en la IV Dinastía), quien comenzó a levantar pirámides. Y cuando le sucedió su hijo, éste decidió hacer lo propio construyendo una inmensa pirámide en la meseta de Giza. Al mismo le seguirían, Kefrén (hijo de Keops) y Micerinos (hijo de Kefrén).

Las teorías sobre el significado de las pirámides a lo largo del tiempo han variado mucho. Algunos historiadores aseguraban que la pirámide de Keops era un observatorio astronómico y que, una vez fallecido el faraón, se había aprovechado como tumba. Incluso hubo quien no descartó que las pirámides fuesen los “graneros de José” que se mencionan en el Antiguo Testamento. A día de hoy, la hipótesis más aceptada es que los faraones escogían el lugar donde se edificaría su sepultura, y, cuanto más viviese el faraón, mayores dimensiones tendría. Todo esto, sin entrar en esas teorías que dicen que “realmente” los egipcios no fueron los verdaderos artífices de las mismas… debido a sus rudimentarios instrumentos y el tiempo récord en que se construyeron.
Las tres pirámides principales
Las tres grandes pirámides de la meseta de Giza (Keops, Kefrén y Micerino) son, junto a la Esfinge, el último vestigio de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Aunque desde lejos puedan parecer similares, cada una tiene una personalidad y una experiencia de visita diferentes que va más allá de su tamaño.
Aunque la de Keops es conocida como la «Gran Pirámide» por su monumentalidad histórica -más de 2,3 millones de piedras-, a nivel visual la de Kefrén suele impresionar mucho más debido a un truco óptico ya que está construida sobre una base rocosa más elevada. Además, es la única que aún conserva en su cumbre el «sombrero» del revestimiento original de piedra caliza blanca.
Por su parte, la pequeña pirámide de Micerino pasa más desapercibida, pero esconde un valor arqueológico único al mostrar en su base enormes bloques de granito rojo de Asuán que quedaron sin pulir tras la muerte del faraón.
Si estamos pensando en visitar sólo una por dentro, Keops es la experiencia más imponente por su Gran Galería de 8 metros de altura y la sobrecogedora Cámara del Rey, aunque el precio de la entrada es más caro. Menos concurridas son Kefrén o Micerino.
En cuanto a su estado de conservación, la de Kefrén es la que mantiene más fielmente
las estructuras antiguas mientras que la de Keops cuenta con un interior más fascinante.
Pirámide de Keops
La pirámide de Keops es la mayor y más antigua de las tres pirámides de Giza, además de la más estudiada. Fue construida en tiempos de Jufu (Keops), que fue el segundo rey de la Dinastía IV (2589-2566 a.C.). Para su edificación se precisaron 2,3 millones de bloques, cada bloque pesaba 2,5 toneladas de media, aunque algunos alcanzaban las 15 toneladas. Otro dato técnico curioso es que con el revestimiento la pirámide medía 146,6 metros, pero con el tiempo ha bajado unos 10 metros.
En el siglo IX se decidió abrir la pirámide e investigar su interior, allí se han hallaron tres cámaras vacías, a excepción del sarcófago de Keops. Para poder llegar a la Cámara de la Reina, la Cámara del Rey y la Gran Galería hay que caminar, a veces agachados, por pasillos claustrofóbicos.

Pirámide de Kefrén
La segunda pirámide es la del faraón Kefrén, hijo de Keops y cuarto rey de la Dinastía IV (2558-2532 a.C.). De tamaño es un poco menor que la anterior, ya que mide 136,4 metros de altura, aunque la elevación del terreno la haga parecer mayor. En su interior hay dos cámaras, una de las cuales alberga un sarcófago. Si observas el entorno al este de la pirámide podrás ver parte de una calzada y restos de un templo mortuorio.
Pirámide de Micerinos
La tercera de las tres pirámides de Giza se sitúa en el extremo sur de la meseta y fue mandada construir por el hijo de Kefrén, Micerinos (2532-2504 a.C.). Es la más pequeña y apenas sobrepasa los 65 metros de altura. Al igual que la de Kefrén, se encuentra recubierta de caliza de Tura. Se cuenta que en 1837 el coronel Vyse logró entrar en su interior y localizó un féretro de madera con un cuerpo momificado y el nombre de Micerinos en escritura jeroglífica. El ataud se envió a Inglaterra para ser abierto allí pero el barco en el que iba naufragó y nunca más se supo del mismo.
Cómo visitar las pirámides de Guiza
Si estás alojado en El Cairo tienes varias opciones para visitar las Pirámides de Guiza. Lo más cómodo es contratar una excursión de medio día o de jornada completa, pero si prefieres ir por tu cuenta puedes llegar hasta allí en taxi (pide precio y regatea un poco), en autobús que deja muy cerca o en metro (M7) pero éste te dejará en Giza y allí tendrías que contratar un taxi. Hay dos entradas, una en la zona donde se ubica la Pirámide de Keops y la otra cerca de la esfinge. Si tienes carnet de estudiante internacional, te harán un descuento en la entrada. Existen tarifas combinadas que incluyen el pase al recinto, entradas en varias pirámides y pase al Museo de la Barca Solar. Te saldrá a cuenta.

El mejor momento para visitarlas es a primerísima hora porque hace menos calor y la afluencia turística es más baja. No olvides llevar una botella de agua, un pañuelo o gorra para proteger la cabeza del sol y ponerte protector solar.
No dejes de preguntar por los espectáculos nocturnos de luces y sonidos por si te apetece asistir, otra opción es verlos desde algún restaurante panorámico.
Dónde comer cerca de las pirámides
En la ciudad de Giza encontrarás numerosos restaurantes donde degustar comida local, es una zona muy turística y no te costará localizar alguno que te convenza.
- Uno de ellos es El Dar Darak, un restaurante familiar con un menú variado, precios asequibles, un servicio muy agradable y hablan español, no se puede pedir más.
- Aún más cerca de las pirámides está Gaby’s que, aunque esté lleno de turistas, sirven una cocina local muy rica e incluso tiene carta de vinos.
- Otro establecimiento que nos encanta, a unos kilómetros de Giza, es el restaurante Horus del Barceló Cairo Pyramids, que está situado en la planta 12 de este hotel y que ofrece unas espectaculares vistas de las pirámides al atardecer.
Dónde dormir cerca de las pirámides
No es necesario alejarse mucho de las tres pirámides para encontrar un hotel que ofrece todas las garantías de un grupo español. Te hablamos del Barceló Cairo Pyramids, un cuatro estrellas situado a sólo 4 kilómetros de la meseta de Giza y que ofrece una panorámica privilegiada de estas “Maravillas del Mundo Antiguo”. El hotel, que cuenta con 236 habitaciones amplias y con una bonita decoración, está ubicado en Sharia Al Haram, una de las avenidas más conocidas de El Cairo. En sus instalaciones podrás disfrutar de sus tres bares y sus tres restaurantes, uno de ellos con terraza panorámica. Sin duda, una elección muy acertada para dormir en El Cairo.
Qué podrás ver en tu visitas a las Pirámides de Giza
¿Cuál visitar por dentro?
Entrar en una pirámide de Giza es una experiencia inolvidable, pero no es apta para todos (los pasillos son estrechos, techos bajos, hace mucho calor y humedad). Si vas a elegir una, estas son tus opciones:
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Pirámide de Keops: La experiencia imprescindible (si el presupuesto no es problema)
Es la única que cuenta con la Gran Galería, un pasaje ascendente de casi 50 metros de largo y 8,5 metros de altura con un techo falso que desafía la gravedad. Caminar por ahí hasta llegar a la Cámara del Rey (donde está el sarcófago vacío de granito negro) te helará la sangre.
Lo bueno: Es la experiencia arquitectónica definitiva.
Lo malo: Es la entrada más cara del complejo y suele haber filas.
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Pirámide de Kefrén o Micerino: La alternativa económica y claustrofóbica
Si tienes un presupuesto más ajustado o las entradas para Keops se han agotado, entrar a Kefrén o Micerino vale totalmente la pena. El camino interior es más directo: un pasadizo descendente tallado en la roca que te lleva directamente a una cámara funeraria subterránea.
Lo bueno: El ticket es mucho más barato, hay muchísima menos gente (a veces estarás completamente solo dentro) y la sensación de misterio es muy real.
Lo malo: Las cámaras son más sencillas y planas comparadas con la espectacularidad de la Gran Galería de Keops.
El detalle oculto de Micerino
Aunque la pirámide de Micerino suele ser la gran olvidada por su menor tamaño (menos de la mitad de sus hermanas mayores), tiene una peculiaridad hermosa: su base.
A diferencia de las otras dos, que estaban revestidas enteramente de piedra caliza blanca, el tercio inferior de Micerino se revistió con enormes bloques de granito rojo traído desde Asuán (a más de 800 km de distancia). Si te acercas a su base, verás que muchos de esos bloques quedaron sin pulir, lo que ofrece una ventana arqueológica única para entender cómo trabajaban los antiguos canteros egipcios antes de que el proyecto se interrumpiera abruptamente por la muerte del faraón.
Consejos para organizar la visita a las pirámides
No pagues la entrada para entrar a más de una. Por dentro son espacios vacíos (no hay jeroglíficos ni pinturas en las paredes de estas pirámides, ya que estas se encuentran en las tumbas del Valle de los Reyes en Luxor). Elige la Keops por la magnificencia arquitectónica, o la de Kefrén/Micerino para ahorrar y evitar aglomeraciones.
