Adéntrate en algunos de los paisajes más representativos de la costa vasca a través de una ruta en grupo reducido desde Bilbao. Esta experiencia reúne arquitectura industrial, tradición vinícola y enclaves marineros en una jornada acompañada por guía local.
La actividad comienza con la visita al Puente Colgante de Vizcaya, una destacada obra de ingeniería inaugurada en 1893 y reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Durante el recorrido conocerás la importancia histórica de esta estructura, considerada uno de los grandes símbolos industriales del País Vasco.
Más tarde, el itinerario continúa hacia una bodega local donde tendrás la oportunidad de degustar Txakoli, el vino blanco más característico de la región. Allí también se explica el proceso de elaboración y las particularidades de esta denominación vinculada al paisaje atlántico vasco.
La ruta prosigue hasta el mirador de Gaztelugatxe, uno de los escenarios naturales más conocidos de Vizcaya. Desde este punto podrás contemplar las vistas panorámicas de la costa y fotografiar el islote y su ermita desde una perspectiva privilegiada.
Después, dispondrás de tiempo libre en Mundaka, localidad famosa por su ambiente marinero y su estrecha relación con el surf. Antes del regreso a Bilbao, realizarás una visita guiada por Bermeo, recorriendo su casco histórico y conociendo parte de la tradición pesquera que ha marcado la identidad de este municipio costero.
El sonido del mar Cantábrico, el aroma del Txakoli recién servido y los acantilados de la costa vasca acompañan cada parada de una ruta pensada para saborear Vizcaya con calma.
Mínimo por reserva: 1 persona
