Simancas fue escenario de una de las batallas más importantes en la Reconquista, pero fueron los Reyes Catolicos, y sobre todo Carlos I, quienes pusieron esta localidad en el mapa al crear el Archivo General donde se guardan muchos papeles relacionados con la monarquía española desde 1475 a 1834. Además, no podemos perdernos su bellísimo centro histórico y dar una vuelta por el Pisuerga.

  1. Historia de la localidad de Simancas, una batalla y siete doncellas
  2. Qué ver en Simancas
  3. Dónde comer en Simancas
  4. Qué ver en los alrededores

Historia de la localidad de Simancas, una batalla y siete doncellas

Su ubicación privilegiada, en un alto entre las vegas del río Pisuerga y el río Duero, ha hecho que fuera un asentamiento desde antiguo. Para los romanos ya fue un cruce de caminos, pero Simancas creció en la lucha entre musulmanes y cristianos en la época de la Reconquista. De hecho, fue protagonista de una de las batallas más famosas, la de Simancas, en 939, entre el califa Abderramán III y las fuerzas de Ramiro II de León. La victoria cristiana consolidó definitivamente el dominio del norte del Duero y permitió su avance.

En el siglo XV, los Almirantes de Castilla levantaron un castillo en la villa, sobre una fortificación anterior, pero los Reyes Católicos se apropiaron de ella y pasó a la Corona. Su hijo Carlos I y luego Felipe II lo convirtieron en el famoso Archivo General de Simancas, que guarda documentación de los órganos de gobierno de la Monarquía Hispánica desde 1475 hasta 1834.

Una de las leyendas más famosas habla de las siete doncellas de Simancas que el Reino de León tenía que entregar al califa andalusí y que, para evitar su marcha, se cortaron las manos para provocar su rechazo. El juego de palabras fue claro: “Si mancas me las dais, mancas no las quiero”.

En agosto se celebra una fiesta que recuerda este hecho con el tradicional “Requerimiento de las Siete Doncellas”.

Qué ver en Simancas, uno de los pueblos más bonitos de la región

Castillo de Simancas y Archivo General

Es el monumento más destacado del municipio, sobre todo por los papeles que guarda el Archivo General. El castillo fue levantado en el siglo XV por el Almirante de Castilla don Alonso Enríquez, pero los Reyes Católicos lo tomaron para la Corona y fue con Carlos I cuando pasó a ser archivo, lo que implicó una transformación arquitectónica que aún puede verse.

La visita es gratuita y las vistas desde el castillo son impresionantes. Además, suele organizar exposiciones y se puede visitar tanto el patio de armas como algunas salas del que está considerado uno de los archivos más importantes del mundo.

Simancas

Puente Medieval de Simancas

Se trata de una de las construcciones más antiguas de Simancas ya que ocupa el trazado de la calzada romana entre Augusta Emerita y Caesaraugusta.

Hoy en día, este paso elevado del siglo XIII es famoso por sus 17 arcos que unen las dos orillas del río Pisuerga, conectando de forma terrestre su ribera, en el último cruce antes de la desembocadura del río en el Duero. Es un lugar perfecto para una fotografía ideal.

El Puente Medieval también forma parte del Camino de Santiago a su paso por Valladolid.

Simancas

Casco histórico

El centro histórico de Simancas está declarado como Conjunto Histórico Artístico por la belleza de sus casonas y su estructura arquitectónica. Destaca la Plaza Mayor, que es la típica castellana donde se ubica el Ayuntamiento. Está flanqueada por dos edificios muy bonitos donde destacan los escudos de armas de sus antiguos propietarios.

Es un punto de encuentro muy popular en Simancas ya que tiene muchas terrazas.

Otro de los lugares que no podemos perdernos es la Iglesia del Salvador, de estilo gótico tardío que se construyó en el siglo XVI. Lo curioso es que conserva la torre románica del edificio originario que se levantó en el siglo XII. No podemos perdernos el retablo mayor y algunos de sus relieves.

Paseo río Pisuerga

Antes de bajar al paseo junto al río podemos observar toda la Ribera desde un mirador que hay cerca del Ayuntamiento. Luego, mejor ponerse unas zapatillas cómodas o coger la bicicleta y recorrer el sencillo sendero junto a las aguas del Pisuerga.

Además de cruzarnos con el Puente Medieval, también podemos disfrutar de una naturaleza amable que, en los días soleados, es un remanso de paz.

Dónde comer en Simancas sus famosos lechazos y el bollo de chicharrón

No podemos visitar el pueblo y no probar algunos de sus guisos locales o su lechazo, donde la carne suele ser la protagonista. Uno de los restaurantes más clásicos donde hacerlo es Las Tercias, con una cocina castellana muy cuidada en un ambiente ideal. También podemos optar por Los Infantes de Simancas, que tiene brasas y hasta arroces muy ricos o por la Casa del Arte, donde los guisos y los escabechados son su especialidad.

Si buscamos una buena terraza, en La Excusa podremos probar una cocina ya con toques más modernos y unas vistas increíbles.

Hay que hacer una parada en la Panadería Simancas para comprar la bolla de chicharrón y otras pastas típicas para irnos con un buen sabor de boca.

Qué ver en los alrededores, un sepulcro megalítico

Entre los pueblos históricos que podemos ver alrededor de Simancas está Tordesillas y su famoso tratado, Rueda y sus vinos y Fuensaldaña, con su famoso castillo. Pero una de las excursiones más curiosas es el Sepulcro megalítico de Los Zumacales, un dolmen de cinco metros de diámetro que está situado a dos kilómetros y al que se puede llegar caminando desde Simancas.

Simancas

También podemos optar por recorrer el Páramo de los Torozos y sus miradores a los amplios valles del Pisuerga, el Duero y donde, en los días más claros, podemos ver hasta la sierra de Segovia.