Ubicado en una de las orillas del Sena, exactamente en la isla de la Cité, la Conciergerie, antiguamente conocida como Palais de la Cité, es uno de los edificios con más historia y antigüedad de París. Desde su construcción, han sido mucho los usos que ha tenido, desde palacio real hasta cárcel, pasando por tribunal de justicia y museo.
Sin embargo, su existencia ha sido silenciada por los grandes monumentos de París situados en sus inmediaciones, pero es uno de los lugares fundamentales que conviene visitar si se desea conocer los orígenes medievales de París y los ecos de la Revolución Francesa.
¿Por qué se llama la Conciergerie? El nombre, que traducido al español sería ‘conserjerìa’, alude al Conserje, un título concedido por el rey de Francia. Y dentro de sus atribuciones, estaba la de gestionar el cuerpo de Policía y la de asegurar el orden en la ciudad.
- Historia del antiguo palacio y prisión de la Conciergerie
- Arquitectura gótica de la Conciergerie
- Qué podrás ver en su interior
- Información para la visita y cómo llegar
- Qué ver en los alrededores
Historia del antiguo palacio y prisión de la Conciergerie
La historia del antiguo palacio y de la prisión de la Conciergerie está muy unida a los orígenes de la monarquía en Francia. Se comenzó a construir en el siglo X, cuando los reyes capetos decidieron instalar aquí su residencia oficial. Así que durante siglos el edificio era parte del impactante Palais de la Cité, que fue el centro del poder hasta que Carlos V trasladó la sede real en el siglo XV al Louvre. A partir de ese momento, la Conciergerie adquirió una nueva función: la de prisión, por cierto una de las más temidas del país, especialmente durante el periodo del Terror en la Revolución Francesa (1793-1794). Y no era para menos, ya que durante ese tiempo, casi 3.000 personas estuvieron en sus dependencias antes de pasar por la guillotina. Uno de las más célebres fue María Antonieta, reina de Francia, cuya celda puede visitarse. También pasaron por aquí Robespierre y Georges Danton.
En la actualidad, parte de las instalaciones del antiguo Palacio de la Cité están ocupadas por el Palacio de la Justicia, la Sainte-Chapelle y el Museo de la Conciergerie.
Arquitectura gótica de la Conciergerie
El Palacio Real de la Conciergerie tiene una admirable arquitectura gótica, con numerosas bóvedas de crucería y capiteles esculpidos. Sobresale la Salle des Gens d’Armes, una inmensa sala de casi 2.000 metros cuadrados que se utilizaba como refectorio y que es la mayor sala civil gótica de Europa. Construida por Felipe IV el Hermoso entre 1300 y 1314, sus cuatro naves, separadas por pilares, cubrían originalmente la misma superficie que la Grand’Salle (Sala de Ceremonias), situada en el primer piso y destruida por un incendio en 1618. Ambos pisos estaban unidos por escaleras de caracol en las esquinas, una de las cuales aún se puede ver.
Para hacernos una idea de la grandiosidad de esta sala, hay que decir que entre 1.000 y 2.000 criados y soldados reales comían a diario en ella. En la Edad Media, la Salle des Gens d’Armes se calentaba con cuatro grandes chimeneas y ocasionalmente se utilizaba para almacenar armas, alimentos, leña o como dormitorio.

Qué podrás ver en su interior
Durante el recorrido por La Conciergerie París, el visitante tiene la oportunidad de conocer algunas de sus estancias más importantes. La más célebre es la Sala de los Hombres de Armas, que tiene unos 1.800 metros cuadrados, lo que la convierte en la estructura medieval cubierta más grande de Europa. Este inmenso espacio era el comedor del personal del palacio.
Llaman mucho la atención las celdas de la prisión revolucionaria, donde estuvieron recluidas figuras notables antes de ser guillotinadas, incluida María Antonieta. Se puede ver la celda que ocupó la reina, un espacio pequeño que recrea las condiciones en que vivió sus últimos días de vida. La Capilla Expiatoria se construyó, tras la Restauración borbónica, en el mismo lugar donde se encontraba la celda original de María Antonieta.
En la Sala de Audiencias Revolucionarias se encontraba el tribunal encargado de juzgar a los acusados de traición y crímenes contra la República. Aquí se decidía la vida de cientos de prisioneros. La mayoría tenían como destino la guillotina.
Además, la Conciergerie acoge periódicamente exposiciones temporales, que abarcan desde el arte contemporáneo hasta temas históricos que muestran la influencia cultural y política que este edificio tuvo a lo largo del tiempo.
Información para la visita y cómo llegar
Hacer una visita al antiguo Palacio de la Cité es muy recomendable. El recorrido puede realizarse en una hora aproximadamente, aunque da para mucho más. Lo ideal es visitar la Conciergerie junto con la vecina Sainte Chapelle. Está permitido realizar fotografías sin flash. Son bienvenidos los niños interesados en los castillos, pero hay que advertir que hay pocos elementos interactivos dentro del museo.
El horario de apertura al público es de 09:30 a 18:00 horas de lunes a domingo y la tarifa general de acceso es de 13 horas, pero si se desea comprar la entrada combinada con la Sainte-Chapelle, el precio sube a 20 euros. Los residentes de la UE menores de 26 años y los jóvenes extranjeros menores de 18 años entran gratis.
Llegar hasta aquí es fácil. Lo mejor es optar por el transporte público. Si se desea tomar el metro, hay que bajarse en la estación Cité (línea 4); si se opta por el tren de cercanías RER, hay que apearse en la estación Saint-Michel Notre-Dame (RER B y C) y también el batobús tiene parada en Notre Dame. Hay numerosas líneas de autobuses que pasan por las inmediaciones de la Conciergerie: 38, 47, 58, N12, N13, N14, N15, N21 y N22.
Qué ver en los alrededores
Tras la visita del interior de la Conciergerie, hay muchos atractivos turísticos para elegir y disfrutar en los alrededores. Muy cerca se encuentran la catedral de Notre Dame, la Sainte Chapelle, el Hotel de Ville, el Museo del Louvre, el Centro Pompidou o la plaza de la Concordia. Todos estos espacios son de visita obligada en una escapada turística a la capital del Sena.
