Es difícil visitar la capital húngara y no volver cargado de regalos. ¿La culpa? La variedad de souvenirs típicos que hay en Budapest y que hace que cualquiera pueda sentirse feliz yendo de compras. Además, cada uno de estos recuerdos consiguen satisfacer a la vez más de uno de nuestros sentidos.

Algunas de esas compras típicas tienen mucho que ver con el gusto y el olfato. Son productos de la gastronomía o la enología del país, como el paprika o el vino Tokaji, que recuerdan en cada cucharada o en cada trago la esencia de la capital húngara. Pero también hay souvenirs que estimulan nuestra vista y nuestro tacto, como los bordados de los manteles o las camisas y la finísima porcelana que nacen de una tradición artesanal centenaria. Para el oído quedan los sonidos del Danubio en un tranquilo atardecer que es imposible no guardar en la memoria.

La propia personalidad de Budapest invita a disfrutar comprando. Es una ciudad llena de mercadillos, de calles históricas con tiendas de regalos que son un tesoro y grandes avenidas que reúnen lo más exclusivo del planeta. Todas las opciones son posibles para cumplir nuestros sueños.

Hasta tienen una palabra propia para referirse a todas esas cosas típicas que quieres traer contigo sí o sí tras visitar Budapest: “hungarikum”. Se traduciría como “hungriadas” y englobaría, en general, las compras más auténticas.

  1. Souvenirs gastronónimos
    1. El vino Tokaji
    2. Pálinka, el lícor típico
    3. El paprika o pimentón
    4. Chocolate
  2. Souvenirs artesanales
    1. Los manteles bordados
    2. Los huevos pintados de Pascua
    3. El cubo de Rubik
  3. Zonas de compras y mercados en Budapest
  4. Consejos para comprar en Budapest

Souvenirs gastronónimos

  • El vino Tokaji

Es un trago que sabe a Hungría y sobre todo un recuerdo típico de Budapest que gusta a todo el mundo. El vino Tokaji es tan importante que hasta aparece en la letra del himno nacional del país. Típico del noreste, de la región de Tokaj, podemos encontrar muchas variedades que van desde el seco o el Szamorodni o Aszú, entre otros.

Es fácil encontrar este vino en cualquier tienda de regalos, pero también se pueden comprar en licorerías especializadas. Los húngaros ya lo venden en botellas decoradas, altas y esbeltas, para convertir al Tokaji en un souvenir muy atractivo.

  • Pálinka, el lícor típico

Dentro de los licores que se pueden llevar como regalo está el Pálinka. Es un trago que, por ley, sólo puede destilarse en Hungría y que los húngaros utilizan siempre para rematar con alegría cualquier celebración, ya sea un cumpleaños, una boda o un encuentro entre amigos. Por eso, es fácil encontrar distintos Pálinka en la carta de los restaurantes.

Para regalar, se puede comprar en botellas sueltas o en paquetes preparados para regalo que incluyen, normalmente, tres variedades de sabores en función de la fruta de la que se haya destilado: ciruela, albaricoque o melocotón. Eso sí, ojo con este licor afrutado que puede tener hasta un 40% de alcohol.

  • El paprika o pimentón

Cualquiera podría pensar que el pimentón no puede ser un souvenir típico. Pero tras visitar Budapest y sobre todo, tras comer y cenar en Budapest, todo cambia. Se trata de la especie más utilizada en la gastronomía húngara, cuyo plato más famoso es el pollo al pimentón, precisamente. Además se produce en una variedad enorme: dulce, picante, superpicante….

La mejor forma de comprar este souvenir barato es en el Mercado Central de Budapest o en otros mercadillos de la ciudad. También se puede optar por las cajas que se ofrecen en las tiendas de souvenirs de la calle Váci, donde se incluyen varias variedades en bolsitas y una cuchara de madera para servirlo.

  • Chocolate

Hungría tiene una gran tradición chocolatera desde el siglo XX con platos de dulce muy icónicos, pero también con varias marcas apreciadas en todo el mundo.

Algunas de las más famosas son Szamos, fundada en 1930 y reconocida como una de las mejores de Hungría, sobre todo por su mazapán, además de por el chocolate.

También podemos probar los productos de Szerencsi, fundada en 1923 y que, además de chocolate, produce caramelos, figuras de mazapán, bombones, postres y el szaloncukor, el ingrediente principal de la Navidad húngara.

Marcas icónicas que aparecen en los estantes de cualquier tienda de Budapest son Sport, el chocolate más conocido que vende en varios sabores, y el Ices, también muy fácil de encontrar. 

Souvenirs artesanales

  • Los manteles bordados

No todos los manteles bordados son del mismo color, aunque los más vendidos en Budapest son los blancos, bordados en azul o con coloridos motivos florales. En cualquier tienda del centro histórico o en el Mercado Central nos podrán explicar la diferencia entre las casi 20 clases distintas de bordados que hay en el país, aunque las más famosas son el Matyo y el Kalocsa.

Los manteles de tonos azules recuerdan muchas veces en sus dibujos a las tradicionales tazas de té de porcelana y suelen ser muy elegantes. El tamaño y la complejidad de estos diseños marcarán si es un regalo barato o no tanto.

  • Porcelana húngara

    La porcelana húngara es una de las más apreciadas del mundo, reconocida por su pintura a mano, diseños elegantes y tradición artesanal de casi dos siglos. 

    La localidad más famosa para comprar alguna pieza tradicional es Herend, donde se encuentra una de las fábricas más importantes del país desde 1826. 

    Esta cerámica combina tres ingredientes fundamentales como son el caolín, el cuarzo y el feldespato, que le dan su característica blancura y resistencia. 

    Además, luego se pintan a mano por unos artesanos haciendo que cada objeto sea una obra de arte única y exclusiva. 

    De esta porcelana podemos encontrar jarrones, vajillas completas y hasta figuritas y objetos decorativos paralelos amantes del coleccionismo. 

    En Budapest podemos comprar piezas de esta cerámica tan exclusiva en las tiendas de la Avenida Andrássy.

  • Los huevos pintados de Pascua

Aunque son típicos de Pascua, en Budapest se puede comprar un huevo pintado todo el año, sobre todo en las tiendas de la calle Váci, en el Mercado Central y en cualquier puesto de artesanía de los varios mercadillos que levantan sus tenderetes en la ciudad. Es casi una misión personal encontrar tu propio huevo de Pascua puesto que hay muchos tipos y pueden estar decorados con escenas vegetales, animales, motivos geométricos y hasta símbolos religiosos.

Muchos de los artesanos los venden metidos en una huevera donde se pueden coleccionar huevos de diferentes colores, dibujos o tamaños o comprarlos de forma individual.

  • El cubo de Rubik

El cubo de Rubik no parecería un recuerdo típico de casi ninguna ciudad pero en Budapest es uno de los souvenirs más solicitado. Su inventor, Ernő Rubik, era húngaro y llevar este cubilete de colores, el juguete más vendido en el mundo, de la ciudad del Danubio se ha convertido en una tradición para muchos turistas.

Cosmética

En muchas perfumerías de Budapest podemos encontrar algunos de los productos más famosos de la gran cosmética húngara, basada en la naturaleza, en sus aguas termales y en productos libres de tóxicos. 

El ingrediente estrella es el barro húngaro, un purificador natural, pero también las propiedades de las aguas termales de un país con más de 1.000 pozos de agua rica en calcio, magnesio y bicarbonato.

De hecho, uno de los productos más conocidos es el Agua de la Reina de Hungría, el elixir de belleza más antiguo de Europa que se viene usando desde el siglo XIV y que cuenta con hierbas como el romero y flores. 

Entre las marcas más famosas de Hungría está Omorovicza, que nació en un balneario del siglo XIX y cuyo producto estrella es el Bruma de la reina de Hungría; pero también Helia-D, fundada en los años 80 con la idea de crear una cosmética exclusivamente natural. 

 

Zonas de compras y mercados en Budapest

La capital de Hungría destaca por sus calles comerciales, como la Avenida Andrássy, donde se encuentran las marcas de lujo, pero también por las calles estrechas con pequeñas tiendas o los mercados tradicionales donde encontrar, sobre todo, productos gastronómicos.

Las calles más comerciales son Váci Utca y los alrededores. Se trata de una zona peatonal, llena de tiendas de moda, regalos y cafés.

Las tiendas más elegantes, como hemos dicho, se ubican casi todas en la Avenida Andrássy, muy cerca de Váci Utca, donde las joyerías y las tiendas de diseño se van intercalando. 

Para encontrar tiendas más alternativas podemos ir a Alfred Hajós utca, una especie de calle de la moda, pero también al Barrio Judío donde hay mucos locales de diseños emergentes y vintage, sobre todo de artesanía.

Si lo que buscamos son mercados auténticos para vivir una experiencia a la húngara, tenemos que pasarnos por el Gran Mercado Central, que es el más emblemático de Budapest, abierto de lunes a sábados. Allí podemos encontrar productos locales, sobre todo gastronómicos. 

Otros mercados recomendados son Óbuda Market Hall, en el distrito III, y Lehel Market, que cuenta con productos más frescos.

 

Consejos para comprar en Budapest

Hay que tener en cuenta que en Hungría la moneda oficial es el florín húngaro y no el euro. Cada euro equivale a unos 357 florines, aunque el cambio depende del día y del lugar donde cambiemos dinero. 

Si bien es cierto que se puede pagar con tarjeta en casi todas las tiendas y restaurantes, es mejor llevar algo de efectivo, sobre todo si vamos a visitar mercadillos donde no en todos los puestos aceptan pagos con tarjeta.

Lo mejor para evitar sustos innecesarios es cambiar y comprar en tiendas oficiales porque son los lugares que dan más seguridad.

Tenemos que tener en cuenta que los horarios pueden variar respecto a España. Los mercados suelen cerrar a las tres de la tarde pero los centros comerciales permanecen abiertos hasta las nueve.

Sólo se admite algo de regateo en los mercados y en algunas tiendas de antigüedades, en el resto de establecimientos el precio marcado es el que vale.