Las Maldivas están llenas de rincones mágicos en forma de islas que pueden convertirse en el paraíso para los amantes del submarinismo. Eso le ocurre a Fuvahmulah, la tercera isla más grande del archipiélago con cuatro kilómetros y medio de superficie, que se ha convertido en uno de los templos más increíbles para nadar con tiburones, sobre todo con el tiburón tigre.

  1. Contexto natural de la isla de los tiburones
  2. Las mejores playas de Fuvahmulah
  3. Aventuras al aire libre
  4. Las principales actividades a realizar en tu viaje
  5. El rey de Fuvahmulah, el tiburón tigre
  6. La cultura local y las tradiciones de este pequeño paraíso
  7. Cómo llegar hasta Fuvahmulah

Fuvahmulah

Contexto natural de la isla de los tiburones

La mayoría de las islas de Maldivas andan entre uno y dos kilómetros de superficie, pero Fuvahmulah supera los cuatro kilómetros y medio, lo que la convierte en uno de los destinos favoritos para quienes quieren sentir el mar, pero también la tierra ya que es la tercera más grande de todo Maldivas.

Una de sus curiosidades geográficas que la hace única son los kilhi o la laguna de agua dulce interior, con una biodiversidad muy importante.

Ubicada al sur de la capital Malé, este atolón es de origen volcánico y uno de los más cercanos a la línea del Ecuador, lo que influye en su clima y en sus paisajes, tanto en la costa como en el interior.

En la isla viven más de 11.000 personas que son conscientes de que la joya natural de Fuvahmulah es, sin duda, su fondo marino en el que los tiburones tigre son los reyes. También se pueden ver otras especies como los tiburones martillo, zorro, grises o ballena, en función de la época del año en el que la visitemos.

Las mejores playas de Fuvahmulah para disfrutar del sol y el mar

La costa de Fuvahmulah es una de las más bonitas de Maldivas, aunque lamentablemente sólo existe una pequeña parte de bikini beach donde los extranjeros pueden tomar el sol en traje de baño. Se trata de Feendhi Fanno, que está situada frente a la comisaría de policía.

Entre las playas más icónicas, sin embargo, está la de Thoondu Beach, al norte de la isla y con un oleaje fuerte y constante que la hace un lugar increíble para la práctica del surf.

Al sur se encuentra una de las más famosas, la costa de las Piedras Negras o Kalho Akirigando, que es la única playa en color negro que recuerda el origen volcánico de Fuvahmulah.

Fuvahmulah

Las aventuras al aire libre que puedes vivir en este islote

El tamaño y las características únicas de Fuvahmulah hacen que sea también un destino para disfrutar en tierra, sobre todo con sus famosos paseos en barca por sus lagunas de agua dulce.

En el centro de la isla estos kilhi conforman una biodiversidad muy especial que permite hacer rutas de senderismo y descubrir plantas y animales endémicos que sólo se encuentran en este rincón de Maldivas.

Uno de los itinerarios más espectaculares es el que sube hasta la cima de Bandaara, el pico más alto de Fuvahmulah, que ofrece las vistas más increíbles de la isla.

Las principales actividades a realizar en tu viaje: nadar con tiburones

Esta importante isla de Maldivas es mundialmente conocida por ser un santuario para tiburones, especialmente los tigre, una especie difícil de ver en su hábitat natural. Así que la actividad principal en Fuvahmulah es el buceo y cuenta con la infraestructura perfecta para que las inmersiones salgan a pedir de boca.

La mayoría de los aficionados descienden a los fondos marinos con guías locales que permiten que nadar con tiburones no sea peligroso para nadie, ni para el submarinista ni para el animal. Además, en la barrera de arrecifes de coral también se pueden ver otras especies como tortugas, mantarrayas, algunas negras muy raras, grupos de atunes, barracudas y otros tiburones como el ballena o el martillo, que es empujado hacia la zona de los corales durante las corrientes frías de la luna llena, lo que lo hace más visible.

Fuvahmulah

El rey de Fuvahmulah, el tiburón tigre

El principal atractivo de la isla es, sin duda, observar de cerca y en su hábitat al tiburón tigre, uno de los más esquivos en el fondo del mar. Fuvahmulah es una especie de santuario donde las familias de estos tiburones viven tranquilamente, por lo que incluso es posible ver varios ejemplares juntos a la vez a partir de una profundidad de 10 metros.

Estos animales pueden llegar a medir cinco metros de longitud y pese a su fama no suelen ser agresivos, aunque las inmersiones se hacen con guías locales que saben perfectamente cómo comportarse ante su imponente presencia.

Uno de los mejores sitios para ver a estos tigre, y además todo el año, está muy cerca del puerto de Fuvahmulah, por lo que el viaje es muy sencillo incluso para quienes no tienen mucha experiencia con las inmersiones.

Fuvahmulah

La cultura local y las tradiciones de este pequeño paraíso

Fuvahmulah es una de las mejores islas para entender la idiosincrasia del pueblo de Maldivas. Se trata de una colonia de pescadores muy vinculada al interior de este atolón, a las lagunas de agua dulce y a la vegetación que la rodea. Por eso, no podemos dejar de tomarnos un café a orillas de la Bandaara Kilh.

Pero la tradición más importante para sus habitantes es la venta de pescado cuando regresan por la tarde con sus piezas de atún y las colocan en una plataforma para que se las quede el mejor postor.

Es un espectáculo único en el que vemos atunes muy grandes y otros más pequeños, cómo negocian y cómo los preparan con una rapidez increíble. Como curiosidad, hay que saber que los atunes mejor pagados son los grandes y que tienen la aleta amarilla.

Cómo llegar hasta Fuvahmulah

Fuvahmulah está a casi 500 kilómetros de Malé, la capital de Maldivas, por lo que la forma más fácil de aterrizar en este santuario de tiburones es en avión. Hay vuelos domésticos cada día que facilitan la comunicación entre ambas islas.

También se podría llegar por ferry desde otras islas pero el camino se nos puede alargar mucho si vamos desde Malé.

Fuvahmulah