Esta ciudad en la costa marroquí fue un asentamiento fenicio, romano y portugués con un puerto clave en las rutas comerciales por la costa. A su marcha, los colonos europeos destrozaron sus murallas y parte de sus fortalezas, pero El Jadida, que significa la nueva, consiguió reconstruirse y conservar un centro histórico que hoy en día es Patrimonio de la Humanidad.
- Breve historia de El Jadida y su pasado portugués, una fortaleza estratégica
- Qué ver en El Jadida
- Ciudadela de Mazagán, un lugar para la historia
- Playas de El Jadida, el Atlántico en estado puro
- Dónde comer marisco fresco y gastronomía tradicional maroquí
- Qué ver en los alrededores: playas ideales para los amantes del surf
Breve historia de El Jadida y su pasado portugués, una fortaleza estratégica
El nombre antiguo de El Jadida era Mazagán, una ciudad en la costa de Marruecos muy ligada a la presencia portuguesa en esa zona en el siglo XVI.
Este lugar ya fue colonizado por los fenicios y por los romanos, pero fueron los portugueses los que lo transformaron en una fortaleza estratégica para controlar la ruta del Atlántico y proteger los intereses comerciales de Lisboa.
En ese siglo se construyeron murallas, castillos y una ciudadela con cinco bastiones que acogía a la emblemática Cisterna Portuguesa, que no deja de ser un depósito subterráneo de agua con arquitectura gótica manuelina y que en la actualidad es todo un símbolo de El Jadida.

Este puerto fortificado estaba preparado para resistir los ataques de las tribus locales y de las otras potencias europeas. De hecho, sufrió numerosos asedios hasta que fue tomada por el sultán marroquí Sidi Mohammed Bel Adbellah en 1769.
Antes de su marcha, los portugueses volaron parte de las murallas y sus arsenales dejando la ciudad en ruinas y pasando a llamarse Mahoma, la ruinosa.
Un siglo más tarde, en el XIX, las autoridades trataron de reconstruir la ciudad, la bautizaron El Jadida, la nueva, y pudieron conservar el centro antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad.
Qué ver en El Jadida: el legado portugués y el ambiente marinero
La parte más increíble de El Jadida es que es el único testimonio vivo del pasado colonial portugués en esta zona de la costa marroquí. De hecho, su conjunto monumental Patrimonio de la Humanidad mezcla la arquitectura europea con la historia marroquí y un ambiente marinero vibrante.
Si paseamos por el corazón de El Jadida podemos descubrir sus murallas, los bastiones con vistas panorámicas, la Puerta del Mar, la Gran Mezquita y la Iglesia de la Asunción, un ejemplo de esa convivencia histórica entre las dos religiones.
Además, nos quedaremos impresionados con la Cisterna Portuguesa que atrae a turistas de todo el mundo y que es uno de los lugares más bonitos para fotografiar. En El Jadida también disfrutaremos de sus zocos y de talleres de artesanía tradicional marroquí.

Ciudadela de Mazagán, un lugar para la historia
Se trata de una de las mejores muestras de arquitectura militar portuguesa en África y una joya llena de vestigios coloniales, con calles adoquinadas y vistas al océano.
Fue fundada por los portugueses a principios del siglo XVI para convertirla en una de las fortificaciones más poderosas de la región desde donde se controlaban las rutas comerciales hacia las Indias.
En su interior está la Puerta del Mar, del siglo XVIII, cinco bastiones desde los que se defendieron durante siglos de los ataques y los asedios, y la famosa Cisterna Portuguesa, que es una estructura subterránea que se creó como arsenal pero que acabó haciendo de depósito de agua potable cuando empezaron los asedios. Construida en estilo gótico manuelino, sus bóvedas están sustentadas por 25 columnas.
En esta zona histórica podemos visitar también la Gran Mezquita y la Iglesia de la Asunción, de estilo manuelino, y que fue uno de los edificios religiosos más emblemáticos. Hoy está en desuso pero se conserva como parte del conjunto monumental de El Jadida.

Playas de El Jadida, el Atlántico en estado puro
Las playas de El Jadida están consideradas como unas de las mejores de esta zona de Marruecos por su extenso arenal dorado y la fuerza del Atlántico. Son muy populares entre los turistas y los locales para el baño, pero también para hacer deportes acuáticos, sobre todo surf.
La playa urbana está situada en el centro y es una de las más concurridas por su arena fina y su fácil acceso. Es ideal para tomar el sol, pasear o disfrutar de algunos de sus restaurantes o cafés.
A unos tres kilómetros encontramos Sidi Bouzid, una playa muy animada puesto que está rodeada de urbanizaciones y que es perfecta para hacer surf o bodyboard.
Al norte está la playa de Haouzia, más tranquila y más natural, que suele ser muy apreciada por los aficionados a la pesca.

Dónde comer marisco fresco y gastronomía tradicional maroquí
En esta ciudad de la costa marroquí podemos disfrutar de platos tradicionales, pero también de marisco fresco y pescado a la parrilla, una de las especialidades de muchos de sus restaurantes.
En la zona del puerto y de la playa podemos encontrar marisquerías y locales en los que pedir un sabroso tajín, brochetas, sardinas o calamares recién traídos del mar.
Si buscamos algo más concreto podemos optar por La Grillardière El Jadida, muy valorado por su carne, Vivo El Jadida, uno de los mejores italianos, o Kalaat Naji, con una carta muy variada. También está Bloom Tree que mezcla cocina contemporánea francesa con la marroquí.
No podemos olvidarnos de las cafeterías y de las reposterías como Voilà Paris o Café Sidra, famosa por sus desayunos.
Qué ver en los alrededores: playas ideales para los amantes del surf
A unos 100 kilómetros de El Jadida se encuentra Oualidia, famosa por su laguna, por sus increíbles playas y, sobre todo, por la gastronomía ya que aquí se encuentran una de las mejores ostras del país. Es perfecta para realizar actividades náuticas y también observación de aves en la zona de la laguna.

Más cerca del centro de El Jadida está Azemmour, a unos 17 kilómetros, y que conserva una medina amurallada de origen almorávide y las Ruinas de Tazotas de Doukkala, unas curiosas torres cilíndricas históricas dispersas entre El Jadida y Sidi Bennour.
