Quienes trazaron la Senda del Oso, a finales del siglo XIX, poco podían imaginar el uso que acabaría teniendo esta ruta en el siglo XXI. Así, lo que nació como un tren minero, que prestó servicio durante casi un siglo, hoy es una de las rutas senderistas (y de bicicleta) más espectaculares del norte de España. Eso, con permiso de la ruta del Cares, por supuesto.
Quienes se animen a caminar o pedalear por la Senda del Oso tienen casi 60 kilómetros, entre Tuñón y Cueva Huerta o Ricabo (hay dos ramales), para descubrir la Asturias natural más salvaje. Parajes muy próximos a los que habita el oso pardo, uno de los emblemas naturales del Principado. De hecho, el recorrido pasa junto al llamado Cercado de los Osos, donde habitan desde hace años varios ejemplares de estos plantígrados criados en cautividad.
- Cómo es la Senda del Oso de Asturias
- Ruta del Oso, puntos de interés
- ¿Se pueden ver osos en Asturias?
- La Senda del Oso en bici
- La Senda del Oso con niños
Cómo es la Senda del Oso de Asturias
La Senda del Oso se recorre con la sensación de estar entrando en un paisaje que va cambiando paso a paso. El camino arranca en Tuñón y se abre en forma de Y hacia la Cueva Huerta y Ricabo, sumando en total 59 kilómetros que se reparten en dos ramales de unos 30 kilómetros cada uno.
A medida que vamos avanzando, el sendero va dibujando una ruta cómoda y muy bien señalizada, con la tranquilidad de ir siempre acompañando el trazado por una valla de madera que marca el recorrido y que ayuda a disfrutarlo sin prisas.
Lo que hace especial esta senda es, sobre todo, su ambiente: se avanza entre bosques cerrados, sobre puentes de madera que salvan desniveles de postal y a través de túneles iluminados que atraviesan la montaña y añaden un punto de aventura a la experiencia.
El hecho de que por aquí pasara hasta 1963 un tren minero explica el suave trazado y casi sin pendiente que resulta perfecto para caminar tranquilamente o para pedalear sin demasiada exigencia.
Se trata de una ruta que combina naturaleza, historia y la constante sensación de un recorrido continuo. Precisamente por eso, la Senda de Oso en Asturias atrae cada año a miles de senderistas y cicloturistas.
Ficha
Ubicación: Asturias, con inicio en Tuñón y ramales hacia la Cueva Huerta y Ricabo.
Distancia: Entre 40 y 50 kilómetros en total, divididos en dos ramales.
Tiempo estimado: Entre 1 y 2 jornadas completas, según el tramo y el ritmo.
Dificultad: Fácil a moderada, con trazado suave y poca pendiente.
Ideal para: Senderismo, cicloturismo, familias activas y amantes de la naturaleza.
Recorrido: Ruta en forma de Y desde Tuñón hacia Cueva Huerta y Ricabo, atravesando bosques, puentes y túneles.
Tipo de camino: Sendero bien señalizado, delimitado con una valla de madera, de firme cómodo y apto para la bici.
Mejor época: Primavera, verano y otoño, cuando el paisaje está más verde y la ruta se disfruta con mejor clima.
Ruta del Oso, puntos de interés
A lo largo de los 40 kilómetros de la Senda del Oso se puede disfrutar de la naturaleza más virgen de Asturias. Para ello, existen diversos carteles en los que se explican, de forma detallada, las características geológicas y biológicas de esta zona, plagada de lugares singulares. Algunos de ellos son:
- Tuñón: en este bonito pueblo típicamente asturiano está la iglesia de Santo Adriano de Tuñón. Una joya del Románico (siglos IX-XII).
- Proaza: en esta pequeña localidad es donde se encuentra el cercado que habitan los osos. Como están acostumbrados a la presencia humana es fácil verlos mientras desarrollan las actividades más diversas. Sobre todo, a mediodía, cuando acuden al comedero.
- Embalse de Valdemurrio: en su entorno está una de las áreas recreativas más bonitas y frecuentadas de la Senda del Oso. Aquí hay un centro de alquiler de canoas con las que recorrer el embalse a fuerza de remo.
- Desfiladero de Valdecerezales: trazado a lo largo de millones de años por el curso del río Teverga, impresionan su enormes murallones de roca granítica.
- Museo Etnográfico de Quirós: está situado en parte de lo que fue la antigua explotación minera de esa localidad. En concreto, en los hornos de fundición. Aquí se puede comprender la forma de vida anterior y posterior a la llegada de la minería a la zona.
- Parque de la Prehistoria de Teverga: permite una completa aproximación al Paleolítico Superior a través de las reproducciones de hallazgos arqueológicos en diferentes lugares de Europa.
¿Se pueden ver osos en Asturias?
En toda la Cordillera Cantábrica habitan unos 250 ejemplares de osos pardos. Se trata de animales que se mueven a lo largo y ancho de los bosques y montañas de esta cadena, en busca de alimento y hábitats favorables. Y, desde luego, los montes de Asturias son de sus favoritos.

Pero el oso es un animal esquivo a la presencia humana, así que los avistamientos son realmente extraños. Y mucho más si se pretende que se produzcan de forma casual.
Por ese motivo, la Senda del Oso es uno de los mejores lugares para ver osos en Asturias, viviendo en un entorno muy similar al que estos animales tienen viviendo de forma salvaje.
Sobre todo en el Cercado de los Osos de Proaza, que es una de las paradas más especiales de esta senda.
Se trata de un recinto de semilibertad donde se puede observar al oso pardo cantábrico en un entorno natural, sin la sensación de estar en un zoo. Está ubicado en el concejo de Proaza, muy cerca del área recreativa de Buyera y se puede llegar a pie o en bicicleta desde la propia senda.
La visita convierte la experiencia de esta senda en algo más completo ya que caminas entre el bosque y el río, y luego aparece el cercado como un mirador natural hacia la vida de estos animales.
Históricamente acogió a osas como Paca, Tola y Molina, y hoy sigue siendo uno de los puntos más conocidos de la conservación del oso pardo cantábrico en Asturias.
La Senda del Oso en bici
Recorrer la Senda del Oso en bicicleta es una auténtica delicia. Por las características del recorrido se puede realizar en un solo día (ida y vuelta) o en dos. Lo aconsejable, para disfrutar al máximo de los muchos valores naturales y etnográficos de la zona, es pernoctar en alguno de los pueblos de la ruta y completar el recorrido de vuelta al día siguiente.
La bicicleta facilita que se pueda realizar la ruta completa en un tiempo razonable. Es decir, partiendo desde Tuñón se puede llegar hasta cueva Huerta. Y, una vez allí, deshacer el camino hasta Caranga, para tomar el desvío que conduce hasta Ricabo.
Los desniveles son mínimos (no más del 4%) y toda la ruta está perfectamente señalizada. Eso sí, dado que también se trata de un camino senderista, se recomienda circular con especial precaución. Sobre todo, en los túneles pues, aunque están iluminados, hay ciertos tramos que tienen una visibilidad reducida.
Además, la bicicleta te permite también pararte en algunos lugares para hacer fotos, tomar un picnic o visitar a los osos en Proaza.
Si no queremos cargar con nuestra bici hasta Asturias, hay varias empresas de alquiler en Tuñón y en otros puntos de acceso que ofrecen bicicletas, cascos, sillitas infantiles, remolques y, en algunos casos, hasta servicio de recogida o traslado de vuelta.
La ruta más habitual para los ciclistas es el tramo en descenso desde Entrago hasta Tuñón, o el recorrido Tuñón–Proaza–Buyera, porque permite pedalear con comodidad y aprovechar mejor el paisaje para el camino.
Eso sí, antes de lanzarnos al pedaleo hay que reservar bici con antelación en temporada alta, llevar siempre una mochila con agua y algo de comer y salir temprano, sobre todo en verano, para evitar calor y la afluencia de ciclistas.
Lo mejor es que cada uno elija el tramo que mejor se adecue a sus intereses, a su nivel, o al tiempo disponible y planifique bien la ruta y las paradas.
La Senda del Oso con niños
Las características de la Senda del Oso ya descritas en el capítulo ciclista son perfectamente extrapolables en el caso de decidir recorrer esta ruta con niños. Si se decide cubrir por completo la ruta conviene dividirla en varias etapas (2-3-4), en función de la forma física y la edad de los pequeños. A lo largo del camino existen varias áreas recreativas, con bastantes fuentes, donde descansar y disfrutar del entorno.
Y en los pueblos que se cruzan hay una interesante oferta de alojamientos, aunque conviene reservar con antelación. Sobre todo, durante el verano.
Sin duda, uno de los principales alicientes de realizar la Senda del Oso con niños es contemplar sus caras de asombro cuando ven a los ejemplares de este mamífero que habitan en el cercado de Proaza.
La comodidad del recorrido también permite la contemplación de otras numerosas especies animales y vegetales. Por eso, también es una de las rutas senderistas más interesantes desde el punto de vista de la educación hacia el respeto por el medio ambiente.
