Capital de la región de Pilsen y la cuarta ciudad más grande de la República Checa, la localidad de Pilsen está vinculada, desde 1842, a la elaboración de cerveza clara y refrescante, una bebida que los checos denominan “pan líquido”. Nada más acceder a esta ciudad, hay guiños a los visitantes para que se adentren en el universo de la cerveza Pilsner que se ha hecho célebre en el mundo entero. Por eso, la mayoría de las personas que llegan hasta esta localidad hacen una excursión a la cervecería que dio nombre a esta bebida.
En esta fábrica, hay exposiciones que ilustran al visitante sobre el procedimiento de fabricación de la cerveza de Pilsen, que se elabora en la ciudad desde el siglo XIII. Por eso, son tan populares las rutas de la cerveza, que conducen al interesado por las cervecerías locales.
Pero Pilsen (Praga) no sólo vive de la cerveza, porque también tiene muchos monumentos históricos y una rica vida cultural. Merece la pena descubrir la catedral de San Bartolomé, con la torre de iglesia más alta de la República Checa, o la Gran Sinagoga, la tercera más grande del mundo.
- Historia de la localidad y cómo llegar desde Praga
- Qué ver en el centro histórico de Pilsen
- Museo de las Marionetas
- La fábrica Pilsner Urquell y su museo
- Comer y beber en Pilsen
- Excursiones cerca de Pilsen
Historia de la localidad y cómo llegar desde Praga
La historia de la ciudad de Pilsen (Plzen en checo) comienza nada menos que en el año 1295, año en que fue fundada por el rey Wenceslao II de Bohemia, y debe su fama mundial a Josef Groll, quien inventó la cerveza Pilsner en 1842. Hasta la década de 1830, aquí se producía una cerveza oscura y turbia que no era del gusto de los consumidores. Por eso, contrataron al cervecero bávaro Josef Groll para que experimentase con otras elaboraciones. Hasta que en 1842 creó una cerveza dorada, transparente y fresca bautizada como Pilsner Urquell. En la actualidad, Pilsen se siente orgullosa de su rico pasado cervecero y también de su rico patrimonio cultural, que le hizo merecer en 2015 el título de Capital Europea de la Cultura.
La manera más fácil de ir a Pilsen desde Praga es en una excursión organizada con un guía en español. Además, suelen tener buenos precios. También se puede llegar en tren directo desde la Estación Central de Trenes de Praga. Hay al menos un tren cada hora y tarda aproximadamente una hora y media en completar el trayecto. Eso sí, desde la estación de trenes al centro de Pilsen hay que caminar unos 30 minutos. Otra opción son los autobuses públicos, que parten cada hora de la Estación de Autobuses Florenc. Tardan entre una hora y hora y media, dependiendo del tráfico, para llegar a Pilsen
Qué ver en el centro histórico de Pilsen
Son muchos los atractivos turísticos para disfrutar en Pilsen, especialmente para quienes quieran descubrir esta ciudad con alma cervecera. A continuación, enumeramos algunos de sus grandes tesoros culturales
Plaza de la República
Es el corazón de la ciudad y el punto de partida ideal para recorrer Pilsen. Rodeada de edificios históricos, aquí se encuentra la impresionante Catedral de San Bartolomé, el Ayuntamiento de estilo renacentista, la columna de la peste y tres grandes fuentes de color dorado, cuya instalación generó una gran polémica en 2010.

Catedral de San Bartolomé
Construida en el siglo XIV en estilo gótico, es el templo más alto de Chequia, con una torre que mide más de 100 metros, exactamente 102,6 metros. En su interior, sobresale el altar mayor, rodeado de vidrieras de colores, y la Madonna de Pilsen, una escultura gótica del siglo XIV. Los que quieran tener la Plaza de la República a sus pies, pueden subir 301 escalones hasta llegar al mirador de la torre de la catedral. Es un esfuerzo, pero las vistas lo merecen.

Gran Sinagoga
Con capacidad para más de 2.000 personas, la Gran Sinagoga de Pilsen es la tercera más grande del mundo y la segunda de Europa, sólo por detrás de la de Budapest. Se construyó en 1893 en estilo neorrománico con toques árabes. Sobrevivió a la ocupación nazi y al comunismo porque fue usada en ese momento como almacén y taller de confección. La galería del coro ofrece una bonita vista de sus espectaculares vidrieras.

Parque de Mlynská Strouha
Conocido como ‘la Venecia de Pilsen’, estamos ante un antiguo canal reconvertido en parque, donde el agua crea reflejos de fantasía tanto de día de noche.
Museo de las Marionetas
Situado en la plaza de la República, este museo rinde homenaje a la gran tradición titiritera de Chequia. Aquí se pueden ver marionetas antiguas y modernas, teatrillos en miniatura y personajes clásicos del teatro popular. Es una visita curiosa y con mucho encanto, recomendada tanto para niños como para adultos.
La fábrica Pilsner Urquell y su museo
Un viaje a Pilsen no tendría mucho sentido si no se visita la legendaria fábrica Pilsner Urquell. Está a unos 15 minutos escasos a pie del centro de la ciudad y fue aquí donde nació la primera lager dorada del mundo en 1842. En la actualidad, todavía se puede probar directamente de los toneles de roble que están en estas históricas bodegas subterráneas.
La visita a la fábrica, que se puede reservar con antelación, incluye un recorrido completo por la historia de la cerveza Pilsner y el proceso de elaboración tradicional. Incluye exposiciones interactivas que permiten entender cada etapa del proceso y se pueden ver las emblemáticas bodegas donde se madura la cerveza en barriles de madera. Al final del recorrido, hay una tienda de recuerdos, donde se puede adquirir una lata de cerveza sin filtrar.
Comer y beber en Pilsen
En Pilsen hay una gran variedad de restaurantes para satisfacer todo tipo de paladares. Desde tabernas tradicionales y cervecerías bohemias hasta restaurantes italianos y de alta cocina. También hay establecimientos de cocina mexicana, mediterránea, india y japonesa. Como curiosidad, diremos que el restaurante más popular entre los vegetarianos es Vegetka, que el restaurante más grande de la ciudad es Na Spilce, con capacidad para más de 500 personas, y que U Salzmannu es el restaurante más antiguo de Pilsen.
Para disfrutar de la bebida por excelencia de Pilsen, nada mejor que entrar en el Francis Beer Café, donde se puede saborear una buena selección de cervezas checas, o el Pub Plzen, conocido por su especial sistema de autoservicio de cerveza. Por supuesto, no hay que perderse la visita a la icónica cervecería Pilsner Urquell, para disfrutar de una cata de cerveza y para recordar la cerveza Pilsen de dónde es.
Excursiones cerca de Pilsen
En los alrededores de Pilsen (República Checa) hay espacios curiosos de gran valor histórico que, si hay tiempo, merece la pena visitar. Uno de ellos es el singular jardín japonés creado en 2004 y otro es la Cárcel de Bory, la más célebre de la República Checa, donde estuvieron numerosos presos políticos durante la época comunista. El recluso más famoso fue el intelectual y político Václav Havel, último presidente de Checoslovaquia y primero de la República Checa tras la escisión del país.
