A sólo 70 kilómetros de Marrakech se encuentra un enclave natural único, el Valle de Imlil y Asni, que es la puerta de acceso al Parque Nacional de Toubkal y el Alto Atlas. De hecho, desde aquí se puede ascender a la montaña más alta del norte de África, cuya cima se ubica a 4.167 metros de altitud. Por eso, esta región atrae a muchos amantes del senderismo y del trekking.
- Valle de Imlil y su entorno natural
- Cómo llegar desde Marrakech
- Qué hacer y rutas de senderismo
- Pueblos y visitas en el valle
Valle de Imlil y su entorno natural: pueblos bereberes rodeados de cascadas
El valle de Imlil se encuentra rodeado de unas imponentes montañas que forman parte del Alto Atlas y que dan acceso a la mayor cima de Marruecos y del norte del continente, con más de 4.160 metros de altura.
En el ascenso por este parque natural, el de Toubkal, podemos encontrar preciosas gargantas, cascadas y ríos que bajan hasta las casas bereberes que pueblan el valle y que mantienen la autenticidad de una vida integrada en la naturaleza y en el paisaje.
En ese modo de vida tradicional, resulta imponente la imagen de los bancales de cultivo a diferentes alturas, para salvar el desnivel, los cerezos o los almendros en flor o los bosques de nogales.

Cómo llegar desde Marrakech: un camino hacia el Atlas
La mejor opción para llegar hasta el Valle de Imlil es con vehículo propio o en taxi. Aunque hay autobuses públicos que recorren los 70 kilómetros que separan este enclave natural y Marrakech, la frecuencia es muy escasa y no es un medio muy práctico para los turistas.
Así que mejor optar por una taxi privado o uno compartido, lo que llaman el grand taxi, que se pueden coger desde la estación de Bab er-Rob o Bab Doukkala y que suelen parar en Asni. Desde allí se puede contratar un vehículo local para llegar hasta Imlil.
En este caso, el trayecto de una hora y media aproximadamente sale más económico porque el coste es compartido.
Las otras opciones consisten en alquilar un coche privado, aunque conducir por estas carreteras sin conocerlas no es lo más recomendable, o contratar directamente una excursión organizada de un día o de varios, que incluyen transporte, guía y las comidas.
Qué hacer y rutas de senderismo: rutas para todos los niveles
Del Valle de Imlil nacen algunas de las rutas de senderismo y montañismo más bonitas de Marruecos. Además, hay rutas para todos los niveles y en algunas de ellas puedes hacer noche en la montaña, toda una experiencia para apreciar bien lo que es el Atlas.
La ruta más famosa es, sin duda, la ascensión al Jebel Toubkal, la cima más alta. Se tarda unos dos días y lo ideal es pernoctar en un refugio de montaña donde las vistas son increíbles. Para hacer este itinerario hay que tener buena forma física y sobre todo llevar un equipamiento adecuado, especialmente si lo hacemos en invierno.
Otros caminos más fáciles son los que unen Imlil con Aremd y Sidi Chamharouch. Se trata de un sendero panorámico que alcanza el famoso santuario de Sidi Chamharouch, atravesando algunas zonas pobladas por el camino. Dura medio día por lo que puede ser una buena prueba para aclimatarse a las alturas y, sobre todo, para tener una panorámica del valle. O la excursión al Plateau de Kik, que dura un día y que cuenta con unas panorámicas increíbles.

El paseo más fácil, sin duda, es el que va de Imlil a Ait Souka y Targa Imoula. Se trata de una ruta circular que recorre las aldeas y que permite experimentar la forma de vida bereber.
Hay algunos aventureros que prefieren recorrer todo el Valle de Azzadene y Tizi Oussem, en una ruta que dura varios días y que te lleva por grandes bosques, verdes valles y los pueblos menos conocidos.
En todas estas propuestas hay que pararse de vez en cuando a observar la rica fauna y flora de este parque natural.
Pueblos y visitas en el valle: la ruta de los bereberes
El Valle de Imlil no es sólo famoso por su imponente naturaleza, sino también por la cultura y las tradiciones de los pueblos bereberes que lo habitan desde hace miles de años.
Por eso, una de las cosas que no puedes perderte es la visita a sus mercados, descubrir su arquitectura de adobe o la agricultura en terrazas que han desarrollado para salvar la altura.
En cualquiera de estas localizaciones encontrarás a lugareños que te invitarán a un té mientras te muestran su artesanía o sus productos locales.
Entre los más destacados está Imlil, la ‘capital’ del valle que cuenta con más hoteles, restaurantes y tiendas. De aquí parten la mayoría de las excursiones y rutas de senderismo.

En ese camino a la montaña, uno de los pueblos más visitados es Aremd, que está a casi 2.000 metros de altura. Las vistas son espectaculares, sobre todo si miramos sus casas de adobe y su paisaje agrícola.
Un poco antes, también podemos disfrutar de la hospitalidad de Targa Imoula, una aldea agrícola muy auténtica y tranquila donde merece la pena pararse a observar la vida tranquila de sus habitantes.
Los mejores zocos los encontraremos en Asni y Tahnaout, que son las dos puertas al valle, y donde se reúnen productores y artesanos de todo el Atlas. El de Asni se celebra cada sábado y es uno de los más animados.
