Los fenicios fueron los primeros en descubrir que el mármol de Macael, en Almería, era de una calidad increíble. A partir de ahí, todos los pueblos conquistadores quisieron levantar sus grandes monumentos con este material que ha marcado la historia del asentamiento y de sus vecinos.
- Historia de Macael y su mármol presente en Mérida, la Alhambra…
- Qué ver en el pueblo
- Información de visita: horario, precios…
- Las Canteras de Macael
- Qué ver en los alrededores
Historia de Macael y su mármol presente en Mérida, la Alhambra…
La localidad ha estado ligada profundamente al mármol blanco extraído de la Sierra de los Filabres desde la Antigüedad. Fueron los fenicios los primeros que lo utilizaron para elaborar sarcófagos que se han encontrado en Cádiz.
Luego, los romanos intensificaron su extracción y lo utilizaron en obras tan emblemáticas como el Teatro Romano de Mérida o en otras ciudades del sureste mediterráneo.
Durante la dominación musulmana, entre los siglos X y XV, la explotación del mármol alcanzó su máximo esplendor y el material fue utilizado en grandes construcciones andalusíes, como la ciudad-palacio de Medina Azahara o la Alhambra de Granada, donde adorna el célebre Patio de los Leones con sus 124 columnas.
El prestigio de este material era tal que se le conocía como ‘Al-mulaki’ o ‘El real’ y se exportaba a otras partes del Mediterráneo y de África.
Tras la conquista cristiana de esta región, los habitantes de Macael mantuvieron sus derechos sobre las canteras y desarrollaron una estructura comunal de aprovechamiento que perduró durante siglos.
La industrialización del siglo XIX trajo maquinaria moderna a estas minas y una proyección internacional que ha mantenido viva la importancia de este oro blanco que adorna monumentos y edificios de todo el mundo.
Qué ver en el pueblo: un trozo de la Alhambra y una ruta clave
Lo primero que tenemos que hacer en Macael para entender su historia es seguir la Ruta del Mármol: un recorrido temático tanto por el pueblo como por las canteras donde entender a través de los paneles informativos la importancia de esta actividad para la región. A lo largo del camino hay esculturas al aire libre que explican cómo es el trabajo de la extracción, de los canteros y la historia del pueblo.
Entre estos monumentos destaca la Fuente de los Leones, una reproducción de la ubicada en la Alhambra y un punto de referencia para todos al estar situada en la plaza principal.
Macael cuenta con un Centro de Interpretación del Mármol, un museo interactivo donde se explican las implicaciones históricas, sociales y económicas de este material.
No podemos irnos del pueblo sin visitar la Iglesia de Santa María del Rosario, con una portada de mármol, como tiene que ser, y dar un paseo por el casco antiguo del pueblo, lleno de calles estrechas y casas encaladas de blanco al más puro estilo tradicional de Almería.
Las Canteras de Macael: visitas guiadas y miradores panorámicos
Tras entender un poco el trabajo de los canteros con las esculturas repartidas por Macael, lo mejor es visitar directamente las canteras de mármol blanco. Hay rutas guiadas y espacios interpretativos donde se explica la importancia de este material para Macael y para toda la región y se recorre parte de las canteras activas y también las zonas históricas donde se pueden entender, desde enclaves privilegiados, cómo ha cambiado este trabajo.
Además de visitar el Centro de Interpretación del Mármol no podemos perdernos los miradores desde donde se puede obtener una visión panorámica de las minas y su función.
Entre los más destacados está el Mirador de las Canteras, que es un punto ideal para entender la amplitud de este histórico espacio y hacer fotos del llamado “mar de mármol”. Pero también hay otros espacios naturales en los que las vistas son increíbles, sobre todo al atardecer.
La mejor manera de llegar a estas lomas elevadas es seguir algunas de las rutas de senderismo que parten del pueblo y que recorren zonas próximas a las canteras y al Valle del Almanzora.
Gastronomía y restaurantes locales: unas migas en invierno, el gazpacho en verano
La tradición gastronómica en Macael responde a su propia geografía. Por eso, es muy común en invierno calentar el estómago con una buenas migas almerienses, que incluyen en ocasiones sardinas, o un puchero y dejar para el verano las ensaladas y el gazpacho con los ingredientes que da la huerta.
No podemos olvidarnos del dulce con sus ricas tortas de chicharrones, los suspiros o los mantecados.
Una de las costumbres más curiosas es comer por San Marcos, a finales de abril, el famoso hornazo que incluye un huevo duro que, según manda la tradición, hay que romper en la cabeza del más despistado, aunque para los agricultores era una forma de pedir buenas cosechas.
Entre los restaurantes donde podemos disfrutar de estos ricos platos está Los Membrives, que cuenta con un menú casero muy apreciado, igual que otros bares de tapas como La Frontera. Si buscamos algo más creativo está Moma Espacio Gastronómico, con un ambiente más elegante, o La Marmita, que apuesta por una cocina más innovadora.
Qué ver en los alrededores: una naturaleza rebelde
Los alrededores de Macael destacan por sus paisajes de sierra en los que una naturaleza rebelde se abre con rutas de senderismo y experiencias rurales muy divertidas para toda la familia.
Cerca de aquí encontramos pueblos como Laroya y Albánchez, en plena naturaleza, y el Valle del Almanzora, repleto de los llamados pueblos blancos que tienen un patrimonio natural y etnográfico muy importante y se encuentran a mitad de camino entre la sierra y el río.
Estos municipios son ideales para seguir descubriendo la cultura gastronómica de la región.
