Adentrarse en la comarca cacereña de Las Hurdes es descubrir uno de los territorios más singulares del norte de Extremadura. Sus montañas, profundos valles, pequeños pueblos de arquitectura tradicional y espectaculares meandros forman un paisaje que invita a recorrer la zona con calma.
Durante buena parte del siglo XX, Las Hurdes estuvieron asociadas a una imagen de aislamiento y pobreza que alcanzó una enorme repercusión con el documental Las Hurdes, tierra sin pan, rodado por Luis Buñuel en 1933. Sin embargo, la comarca actual ofrece una realidad muy diferente, con una creciente oferta de turismo rural y numerosas posibilidades para disfrutar de su patrimonio natural y cultural.
Entre sus grandes atractivos destacan el meandro del Melero, las cascadas de la Meancera y el Chorrituelo de Ovejuela, además de pueblos y alquerías que conservan ejemplos de la arquitectura hurdana tradicional. A ello se suma una identidad cultural muy marcada, con tradiciones, artesanía y una gastronomía estrechamente vinculadas al territorio.
- Conoce la comarca de Las Hurdes, en Cáceres
- Los pueblos bonitos de Las Hurdes
- El entorno natural de Las Hurdes. Visitas obligadas
Conoce la comarca de Las Hurdes, en Cáceres
Las Hurdes de Cáceres se sitúan a caballo entre esa provincia y la de Salamanca (Castilla y León), en la vertiente Sur del Sistema Central. Esta cadena montañosa es la responsable de que a la comarca la rieguen cinco ríos (Ladrillar, Los Ángeles, Hurdano, Malvedillo, Ovejuela y Esperabán), que nacen en sus alturas, creando a su paso fértiles valles hortofrutícolas.
En este sentido, Las Hurdes es “hermana” en orografía y paisajes a los cercanos valles del Jerte y La Vera.
Agricultura y ganadería (sobre todo, apicultura) son las principales fuentes económicas de Las Hurdes, aunque en las últimas décadas el turismo se ha convertido en una interesante alternativa. De hecho, cada vez son más las personas que llegan aquí durante puentes, fines de semana y vacaciones, atraídas por los recónditos paisajes de la comarca.
La comarca de Las Hurdes ocupa aproximadamente 500 kilómetros cuadrados y está formada por seis municipios: Caminomorisco, Casar de Palomero, Casares de las Hurdes, Ladrillar, Nuñomoral y Pinofranqueado. Su población ronda los 5.600 habitantes, repartidos entre las principales localidades y numerosas alquerías distribuidas por sus valles.
Los pueblos bonitos de Las Hurdes
En estas 43 localidades de Las Hurdes hay muchas y muy diversas cosas que ver. Prácticamente todos los pueblos y alquerías albergan construcciones realizadas con la característica pizarra de la comarca: la llamada arquitectura negra. Entre los pueblos más interesantes destacan los siguientes:
El Gasco
El Gasco es una de las alquerías más características de Las Hurdes, situada entre montañas y junto al río Malvellido. Sus calles estrechas y sus construcciones tradicionales de pizarra conservan buena parte de la identidad arquitectónica de la comarca. Es, además, el punto de partida para visitar el espectacular Chorro de la Meancera, uno de los saltos de agua más conocidos del norte de Cáceres.

Casares de las Hurdes
Casares de las Hurdes es una de las localidades más representativas de la comarca y destaca por sus paisajes de montaña y su patrimonio tradicional. La música popular tiene aquí un especial protagonismo, sobre todo la flauta y el tamboril, instrumentos muy vinculados a las fiestas y celebraciones hurdanas. Pasear por sus calles y descubrir sus construcciones tradicionales permite acercarse a una de las expresiones culturales más características de Las Hurdes.

Horcajo
Esta pequeña alquería llama la atención por la integración de la arquitectura negra de sus casas con el privilegiado entorno natural que la rodea, justo en la confluencia del río que le da nombre y el torrente que baja de la sierra. Pertenece al municipio de Pinofranqueado.
El Robledo
Esta alquería pertenece al municipio de Casares, y es la localidad más elevada de Las Hurdes (1.100 metros). Varias de sus casas están construidas de acuerdo con la peculiar arquitectura negra de la zona.

Casar de Palomero
Esta localidad preserva sus tres barrios medievales (cristiano, musulmán y judío), una rareza no solo en Extremadura, sino en toda España. Tampoco hay que perderse la ermita de la Cruz Bendita (siglo XVIII), en la calle Mayor.
Sauceda
Pertenece al municipio de Pinofranqueado y su caso urbano se extiende junto al cauce del río Los Ángeles. Éste riega y alimenta los muchos sauces que dan nombre a la localidad. Por otro lado, las casas y edificios públicos de Sauceda son un buen y atractivo ejemplo de la arquitectura hurdana tradicional. Aun así, las mayores bellezas de este pueblo las aporta el medio natural, con las chorreras de Las Buitreras y Las Seriais, así como la piscina natural alimentada por las aguas del propio río.
El Moral
El Moral es una aldea (o un alquería), sí, pero nadie vive aquí desde hace mucho tiempo. El abandono vino provocado, seguramente, por el cambio en las rutas pastoriles. Y lo cierto es que lo que hoy se puede observar es el trazado de una pequeña localidad construida a base de piedra y pizarra, cuyas casas han perdido la techumbre. No obstante la visita a este lugar retrotrae a la forma de vida medieval, que se prolongó en Las Hurdes mucho tiempo después de aquel periodo histórico.
Erias
Esta pequeña alquería preserva su trazado histórico y la característica arquitectura hurdana en la mayor parte de sus construcciones. Entre ellas, destacan el arco, levantado a base de barro y pizarra, que da acceso a la localida tras cruzar un llamativo puente de piedra sobre el río. También la fuente pública, de la que dicen mana agua templada en invierno y fría en verano.
El entorno natural de Las Hurdes. Visitas obligadas
Etnografía y arquitectura popular aparte, Las Hurdes son un lugar que regala espectaculares entornos naturales. Aquí están algunos de los que más atraen al turismo:
Meandro del Melero
Es, sin duda, uno de los paisajes naturales más llamativos del país, con el río Alagón dibujando un círculo casi perfecto. Aunque el meandro, como tal, se encuentra en la provincia de Salamanca, el mejor lugar para contemplarlo es el mirador de La Antigua, en las cacereñas Hurdes.
Cómo llegar: el principal acceso al mirador de La Antigua parte de Riomalo de Abajo. Desde la localidad hay que seguir una pista de aproximadamente dos kilómetros y medio hasta las inmediaciones del mirador. Según las condiciones de la pista y del vehículo, se puede realizar el trayecto a pie o aproximarse en coche. Conviene comprobar su estado antes de iniciar la visita.

Charco de La Olla
Es la más grande de las piscinas naturales que hay en la comarca de Las Hurdes. Alimentado por el río Ladrillar, está en las inmediaciones de la localidad de Las Mestas y, junto a él, existe un antiguo molino de agua construido completamente en piedra.
Meandros del Malvedillo
Observar estas curvas y recurvas del río desde el mirador de El Gasco es algo que no deja indiferente a nadie. Se trata de tres meandros consecutivos en un espacio relativamente pequeño.
Chorro de la Meancera
También conocido como Chorro de la Miacera, se trata de un salto de agua que alcanza los 100 metros de altura. Para admirarlo hay que ir hasta el pueblo de El Gasco y, desde allí, seguir un sendero señalizado y pavimentando de unos 2 kilómetros de longitud. La mejor época para visitarlo es durante la primavera.

Embalse de Pinofranqueado
En medio de un magnífico paraje boscoso, este embalse retiene las aguas del río Los Ángeles y sirve par abastecer de agua potable a cinco localidades de la comarca. Pasear por su entorno a finales de la primavera o principios de verano es una auténtica delicia.
Chorrituelo de Ovejuela
Muy cerca de la alquería de Ovejuela se encuentra el Chorrituelo, una de las cascadas más bonitas de Las Hurdes. Su salto de agua, de aproximadamente 50 metros, desemboca en una poza rodeada de vegetación y paredes rocosas.
Para llegar se puede seguir un sendero señalizado desde el pueblo, con un recorrido de unos cuatro kilómetros entre ida y vuelta, que atraviesa el entorno del río Ovejuela y varios pequeños puentes. La cascada resulta especialmente espectacular tras las lluvias, aunque conviene extremar la precaución si el terreno está mojado o el caudal es elevado.
Mirador de Las Carrascas
El mirador de Las Carrascas, situado entre Riomalo de Arriba y Robledo, es uno de los mejores lugares para contemplar el paisaje montañoso de Las Hurdes. Desde este punto se disfrutan amplias panorámicas de las sierras, los valles y las laderas cubiertas de vegetación que caracterizan el norte de la comarca. Es una parada muy recomendable durante una ruta por sus pueblos de montaña.
