Durante los meses de verano, podrás degustar un menú de 4 platos cuidadosamente elaborado, que incluye un entrante, primer plato, segundo plato y postre, acompañado de un maridaje seleccionado con los mejores vinos de la campiña jerezana.
Esta experiencia está pensada para los amantes de la gastronomía que deseen disfrutar de sabores auténticos combinados con la tradición vinícola de Jerez.
La experiencia no requiere alojamiento en el hotel y ofrece la oportunidad de disfrutar de un viaje sensorial a través del sabor y el vino.