Lo que nació como un pequeño monasterio benedicto en el siglo XII, se fue transformando en el gran Monasterio de Santa María la Real de Oseira, uno de los cenobios más importantes de toda Galicia y que pronto se integró en la orden cisterciense que venía de Francia como reforma estricta de la regla de San Benito.

  1. Historia del monasterio y de la orden cisterciense
  2. Arquitectura del monasterio
  3. Qué podrás ver en su interior
  4. Cómo llegar e información para la visita
  5. Visitas cercanas

Historia del monasterio y de la orden cisterciense: un documento único

El Monasterio de Oseira conserva un documento único que explica exactamente cuál fue el origen de su fundación y los protagonistas implicados. Según se puede leer fue el rey Alfonso VII el que, en el año 1137, donó el terreno a unos monjes benedictinos. Sólo cuatro años después la comunidad se unió a la reforma cisterciense y este cenobio se convirtió en el primer monasterio del Císter en Galicia.

De hecho, a finales del siglo XII se levanta la gran iglesia monástica, que es uno de los mayores ejemplos de arquitectura cisterciense no sólo en Galicia sino también en España.

Este complejo monástico se mantuvo vivo a los largo de los siglos con bastantes altibajos, en función del abad que se hiciera cargo de él, hasta 1835, que se abandonó completamente tras la desamortización de Mendizábal.

El Monasterio de Santa María la Real de Oseira no volvió a la vida hasta 1929, cuando regresó un grupo de monjes cistercienses provenientes de Francia, y se inició una larga restauración que duró décadas.

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Monasterio de Oseira

Arquitectura del monasterio: la monumentalidad del complejo

El Monasterio de Santa María la Real de Oseira es conocido como El Escorial gallego precisamente por la monumentalidad de su diseño. Se trata de un complejo que fue ampliándose a lo largo de los siglos por lo que cuenta con una iglesia cisterciense románica, ampliaciones góticas, un convento renacentista y parte de las salas de estilo barroco.

La iglesia es uno de los lugares más llamativos del complejo puesto que se levantó entre el siglo XII y XIII con planta de cruz latina y siguiendo un románico muy influido por las iglesias de peregrinación, como la catedral de Santiago.

De hecho, cuenta con una girola con capillas radiales que no eran muy típicas en la Orden del Císter pero sí en los santuarios de peregrinación.

El templo ha perdido su fachada medieval, sustituida por un frente de sillería bien trabajada y que usa elementos herrerianos con toques barrocos.

También llama la atención la puerta de entrada, concebida como un arco de triunfo clásico, con pilastras toscanas y remates moldurados, sobre el que emerge el escudo de la corona y tres estatuas de piedra: la Asunción y dos ángeles músicos.

Qué podrás ver en su interior: claustros y salas

El Monasterio de Oseira se organiza alrededor de tres claustros principales. El primero, el de Reglar, es del siglo XVI y está adosado a la iglesia monástica. Se articula en varias dependencias como la sacristía, la sala capitular, el locutorio y dormitorios comunes.

El segundo gran claustro es el de los Pináculos, de mediados del XVI y el mayor de todo el conjunto. A su alrededor se situaban las celdas individuales de los monjes.

El más nuevo es el de la Portería o de los Caballeros, que fue levantado en el siglo XVIII y acoge la hospedería, las caballerizas y las estancias del abad. Se estructura en una planta baja con arcos de medio punto en la planta baja y balcones en los ejes principales.

Otra de las salas más famosas es la de Las Palmeras, cubierta por una bóveda de nervaduras muy compleja arquitectónicamente que parten de columnas delgadas, creando precisamente el efecto de palmeras de piedra.

También podemos visitar la iglesia, que es una joya arquitectónica y también conserva algunas rarezas impresionantes como la Virgen de la Leche, una escultura de piedra de María ofreciéndole el pecho a su hijo; o las pinturas que llenan prácticamente todos los muros en una expresión máxima del horror vacui barroco.

 

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Monasterio de Oseira

Cómo llegar e información para la visita: el recorrido con guía

El camino desde Ourense nos lleva unos 40 minutos por varias carreteras nacionales para recorrer los 37 kilómetros de distancia. También podemos optar por el autobús hasta Cea y luego coger un taxi que nos deje en el monasterio.

Hay que tener en cuenta que el Monasterio de Oseira sólo se visita con guía por lo que deberíamos comprobar los horarios antes de llegar porque se actualizan cada cierto tiempo.

Lo habitual son cuatro pases de visita en invierno de lunes a viernes, a las 10.30, 12.00, 16.00 y 17.30, aunque en verano se suele añadir uno más a las 18.30.

Los domingos y festivos se reduce a tres pases: a las 12.45, después de la misa, y por la tarde a las 17.00 y a las 18.30 horas.

Visitas cercanas: las termas y un castro

Muy cerca de Oseira hay otro monasterio impresionante en mitad de la Ribeira Sacra ya qué está excavado en la roca y está considerado uno de los más antiguos de Galicia: San Pedro de Rocas. Se trata de un conjunto monumental que ya estaba habitado en el año 573. Al lado está la Fuente de San Benito de la que se dice que tiene aguas milagrosas.

Si nos gusta la arqueología, no podemos irnos de la zona sin visitar el Castro de San Cibrao de Lás, una auténtica ciudad que estuvo ocupada desde el siglo II a.C. y que luego fue fuertemente romanizada.

Unos de los tesoros de Ourense son, sin duda, sus termas, como las de Outariz y Canedo, al aire libre y junto al Miño. Son de acceso gratuito aunque hay una parte que es un balneario privado de estilo japonés.