Este espacio de Navarra es una de las reservas naturales más diferentes que podemos encontrar en la zona. Entre frondosas hayas surgen cascadas y pozas con un agua de un intenso azul turquesa en la que la cal disuelta y la luz crean un juego mágico de tonalidades. El nacimiento brota de una pared caliza en la que se forma un anfiteatro de roca impresionante.

  1. Contexto e importancia natural del Nacedero del Urederra, un hayedo mágico
  2. Información y reservas para la visita
  3. Qué podrás ver. Rutas y miradores naturales a lo largo del camino
  4. Qué más ver en la zona: pueblos y naturaleza

Contexto e importancia natural del Naced ero del Urederra, un hayedo mágico

Urederra significa en euskera “agua hermosa” y el nombre no podría estar mejor elegido para este lugar mágico. Entre las 119 hectáreas que conforman la reserva natural desde 1987 en la cabecera del río, podemos encontrar pozas y cascadas en las que la cal disuelta en el agua y la luz que entran dotan al acuífero de un color turquesa intenso más propio de zonas como el Caribe que del norte de España.

El Nacedero recoge agua del acuífero kárstico de Urbasa, que sale a través de una pared

caliza que acaba conformando un anfiteatro rocoso y que ha creado una riqueza natural impresionante de bosques y fauna con un gran valor ecológico y geológico.

Ubicada en Baquedano, en el Valle de las Améscoas, el río Urederra nace tras una caída encadenada de más de 100 metros en cascadas dentro del hayedo muy denso que se une a un rico bosque de ribera entre un microclima húmedo y umbrío.

En nuestro paseo por el Nacedero encontramos, además de hayas, tilos, arces, serbales, fresnos, olmos de montaña, avellanos y bojes, entre otros arbustos.

También hay helechos y musgos que crecen a la sombra húmeda del cañón y que sirven de alimento y refugio para numerosas especies como la nutria europea, la trucha y la madrilla.

Entre las aves que sobrevuelan este espacio verde podemos ver buitres, alimoches, halcones y chovas, que se mezclan con los pájaros más de la ribera como el mirlo acuático, los carboneros y los petirrojos. Es común toparse con algún ciervo, tejones o los rápi

dos gatos monteses, entre la intensa vegetación.

Nacedero del río Urederra
Colorido paisaje otoñal en el urederra fuente, España

Información y reservas para la visita: obligatorio una autorización

La presión turística que sufre este increíble espacio natural ha hecho que, finalmente, se haya establecido un sistema de reservas previas que buscan conservar los hábitats fluviales y forestales, pero sobre todo reducir la erosión, pisoteo y alteraciones en la calidad del agua.

Para conseguir una entrada, que son gratuitas, hay que solicitarlo de forma online en la web oficial, donde también podemos guardar una plaza del aparcamiento de Baquedano, que es de pago. La autorización hay que presentarla el día de la visita.

Normalmente hay tres franjas horarias en el día con unas 500 plazas en total que, en algunos momentos del año, se reducen a 450.

Lo habitual es que pasen 200 personas antes de las 11.00 de la mañana, unas 100 entre las 11.00 y las 14.00 horas, y a partir de ahí el resto.

Qué podrás ver. Rutas y miradores naturales a lo largo del camino

La ruta principal del Nacedero es circular y de unos 6,5 kilómetros, lo que supone unas tres horas de caminata con una dificultad baja. De hecho es perfecta para hacerla en familia y con niños pequeños. Eso sí, hay que utilizar un calzado adecuado.

En el camino nos encontraremos con pozas de agua color turquesa, cascadas sobre el cauce del río de aguas muy claras y fondos calcáreos. También cruzaremos pasarelas de madera y senderos estrechos pegados al río entre hayas, robles, arces y fresnos.

A lo largo de la pista forestal inicial hay varios balcones de madera o salientes señalizados desde los que se pueden ver los saltos de agua de una forma privilegiada. Hay que respetar las barandillas y no salirse del camino para evitar la erosión de la reserva.

Nacedero del río Urederra
Las cascadas y aguas cristalinas, azules, turquesas y verdes del Nacedero del Urederra

Qué más ver en la zona: pueblos y naturaleza

Desde el Nacedero de Urederra es muy fácil llegar hasta el mirador más alto sobre Urbasa: el Balcón de Pilatos. Se trata de un espectacular cortado desde el que se ve todo el valle de Améscoa. Podemos dejar el coche en el aparcamiento de la NA‑718 y también elegir alguna de las rutas que parten desde allí y que recorren el ​Parque Natural de Urbasa‑Andía.

Otra opción es visitar el pueblo de Estella‑Lizarra, una ciudad famosa por su rol en el desarrollo del Camino de Santiago.

El Monasterio cisterciense de Iranzu está ubicado a solo unos minutos y cuenta con una iglesia gótica y un claustro muy bien conservado. Se ubica, además, en un valle muy cerrado y verde, que es una maravilla natural.