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Qué ver en Biarritz, la localidad más elegante del País Vasco francés

Biarritz desprende belleza y glamour. Ubicada al pie de los Pirineos y bañada por el mar, es uno de los destinos más codiciados, junto a San Juan de Luz, del País Vasco francés. Seguramente porque durante mucho tiempo fue uno de los lugares más buscados por la realeza europea. De hecho, fue Eugenia de Montijo quien colocó a Biarritz en el mapa de la Europa elegante. Y no es de extrañar, porque Biarritz es una hermosa localidad que atrae al turismo y a quienes buscan lujo, relajación, cultura y creatividad. Además, el clima es moderado y sus paisajes se distribuyen entre las playas y las montañas. Es todo un regalo de la naturaleza.

Biarritz, la reina del País Vasco Francés

El dramaturgo francés Sacha Guiltry dice que Biarritz es la “reina de las playas”, pero los aficionados al golf aseguran que también es la “reina de los greens”. Y no lo afirman en vano, porque Biarritz alberga nada menos que 16 campos de golf en un radio de 100 kilómetros. Sin olvidar, por supuesto, el título reconocido de “capital europea del surf” o “meca del surf”, ya que fue aquí donde, se cree, nació el surf en Europa. Incluso ponen lugar y fecha al acontecimiento: 1957 en la playa Côte des Basques

En cuanto a espacios naturales, Biarritz sorprende porque ofrece infinidad de paisajes a cual más espectacular, empezando desde la punta Saint-Martin (el Faro) y acabando en la Côte des Basques (Costa de los Vascos), pasando por escalas extraordinarias como la Grande-Plage (Playa Grande), el puerto de los pescadores y el Rocher de la Vierge (Roca de la Virgen). Y no olvides su delicioso Paseo Marítimo, salpicado de bancos para descansar, ver y disfrutar. Tendrás ocasión de comprobar cómo el lujo que desprenden las grandes mansiones de la localidad convive con la relajada cultura surfera.

 

 

Qué ver en Biarritz para disfrutar una estancia de diez

Hôtel du Palais

Lo que hoy es este establecimiento en su día fue la residencia palaciega de verano de la

Biarritz en puesta de sol

Biarritz en puesta de sol

emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III. A mediados del siglo XIX se quedó prendada de las playas de arena dorada y fina de Biarritz y también de sus acantilados, y se construyó este palacete en 1855 en lo que hasta entonces había sido un pueblo ballenero. A partir de aquel momento, Biarritz se transformó en una ciudad balneario y en un codiciado destino de vacaciones. Por eso, el turismo en Biarritz es una de sus principales bazas. Hoy el Hôtel du Palais es uno de los grandes emblemas de la localidad.

Casino Municipal

Es el símbolo Art Decó de Biarritz. Fue construido en 1929 por el arquitecto Alfred Laulhé, junto al Hôtel du Palais. Este espectacular casino de Biarritz también cuenta en sus dependencias con un teatro, una piscina y un restaurante.

Capilla Imperial (Chapelle Impériale)

Se construyó en 1864 como capilla personal de Napoleón III y la emperatriz Eugenia de Montijo. Está muy cerca del Hôtel du Palais y está dedicada a la Virgen de Nuestra Señora de Guadalupe.

Puerto de los Pescadores (Port des Pêcheurs)

Es el espacio ideal para comer pescado y marisco en Biarritz. Aunque no encontrarás a muchos pescadores, sí te cruzarás con muchos turistas que llegan hasta aquí atraídos por los coquetos restaurantes que ocupan las antiguas y pintorescas casas de los pescadores.

Roca de la Virgen (Rocher de la Vierge)

Es el homenaje que Biarritz dedica a “la guardiana de los pescadores”. Al parecer, a finales del siglo XIX, se produjo un milagro protagonizado por un barco que no podía retornar al puerto a causa de una tormenta. De repente, surgió un rayo de luz que le indicó el camino y los pescadores pudieron salvarse. Después, en 1865, levantaron una estatua de la Virgen en la roca. Hoy esta Roca de la Virgen está unida a la tierra a través de un puente (Puente Eiffel) que mandó levantar Napoleón III. Si llegas hasta aquí, disfrutarás de una de las mejores “postales” de Biarritz.

Museo del Mar Aquarium. Situado junto a la Roca de la Virgen, se encuentra este bonito museo y acuario. Se halla en un edificio Art Decó con una larga historia. Si te gustan los mundos marinos, aquí disfrutarás de todos los océanos del mundo, desde el Pacífico hasta el Atlántico, pasando por el mar Caribe y el cabo de Hornos. Hay en total 24 acuarios. También hay un espectáculo de focas y diversos restaurantes con vistas al océano, donde comer las recetas más tradicionales de la zona.

Mercado de les Halles

Si disfrutas con la gastronomía y los productos locales, ésta es una parada obligatoria en tu deambular por Biarritz. Funciona desde 1885 y aquí puedes hacer la compra o tomar un tentempié en cualquiera de los deliciosos locales que jalonan sus instalaciones. Es todo un templo de la gastronomía local en el que se muestran, como si fueran joyas, los productos y especialidades de la región. Encontrarás quesos, verduras y frutas de temporada, ostras, charcutería, pescado recién capturado y el típico pastel vasco. Los establecimientos que rodean el mercado de les Halles también son un punto de encuentro para los que buscan animación nocturna después de cenar. Hay bastantes restaurantes para comer y disfrutar en Biarritz.

Faro de Saint-Martín

Construido en 1834, el faro (“phare”) tiene 74 metros de altura y, si te atreves con sus 248 escalones, puedes subir hasta su parte más alta. En cualquier caso, subas o no, las vistas desde el faro de Biarritz son espectaculares, especialmente si vas al caer la tarde.

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Biarritz

Qué más hacer en Biarritz: un día de playa

Las playas de Biarritz son de fina y dorada arena, por lo que son muy demandadas por los turistas. Además, dicen que sus aguas tienen propiedades beneficiosas para la salud, porque tienen mucho yodo. Las playas más conocidas de Biarritz son:

  • Playa Grande. Es la playa principal de la ciudad. Está literalmente en el centro de Biarritz, junto a la zona comercial y la zona de restaurantes. Antiguamente se la conocía como la “Côte des Fous” (Costa de los Locos), porque era frecuentada por muchas personas enfermas que llegaban aquí atraídas por los efectos beneficiosos para la salud de sus aguas. Ocupa el espacio que va del Hôtel du Palais al centro de congresos Bellevue.
  • Playa Miramar. Está situada entre el faro y el Hôtel du Palais. Suele ser un espacio tranquilo, aunque hay que tener cuidado con las corrientes, sobre todo cuando el mar está agitado. Aquí no se puede practicar surf.
  • Playa Port Vieux. Es pequeña pero bonita. Está situada junto al puerto viejo y está muy resguardada del viento y las corrientes. También está muy cerca de la zona centro de Biarritz. En el siglo XIX, aquí atracaban los barcos balleneros y se descuartizaban las ballenas.
  • Playa Côte des Basques. Es el paraíso de los surfistas. Está custodiada por acantilados y, cuando hay marea alta, la arena se esfuma como por ensalmo. Ten en cuenta las horas de la marea alta, porque es posible que te toque caminar por las rocas.
  • Playa Marbella. Es la continuación de la playa de la Côte des Basques. También es muy demandada por los surfistas y eso que para acceder a la misma hay que bajar escaleras.
  • Playa Milady. Se encuentra en el extremo sur de Biarritz. Aquí abundan las familias con niños, porque se trata de una playa de arena bastante amplia que dispone de aparcamiento en sus inmediaciones y tiene un paseo muy agradable junto al mar.

Restaurantes donde comer bien en Biarritz

Biarritz es una localidad ideal para darse un homenaje gastronómico y comer como un verdadero aristócrata. No hay que olvidar que estamos a un paso de dos grandes mecas del buen comer, como San Sebastián y Bilbao. Así que comer en Biarritz (y bien) te resultará francamente fácil.

Para abrir boca, podemos tomar un tentempié a media mañana en la mítica Pâtisserie Miremont (plaza Georges Clemenceau, 1B) y disfrutar de sus espectaculares vistas al mar. Al parecer, hasta aquí llegaba el rey Alfonso XIII caminando desde el Hôtel du Palais donde estaba alojado.

Si te gustan las ostras, dirige tus pasos hasta Le Bistrot de la Mer (avenida Edouard VII, 17). Tienen una fama extraordinaria por su gran calidad.

Para almorzar de una manera informal, puedes ir a la Trattoria Les Arceaux (avenida Edouard VII, 20), donde podrás tomar una pizza ligera y crujiente o un buen steak tartar. En caso de que busques algo más elegante y sofisticado, reserva en L’Impertinent (Rue d’Alsace, 5) y date un festín con su menú degustación de siete platos.

En cualquier caso, no dejes de acercarte, en algún momento, hasta la zona del mercado de abastos Les Halles, donde hay una gran concentración de bares de pintxos y restaurantes. Allí están, por ejemplo, el Bar Jean (rue des Halles, 5), Le Comptoir du Foie Gras (rue du Centre, 1), Les Contrebandiers (avenida Víctor Hugo, 20) o el Café du Commerce (rue des Halles, 1). No te defraudarán.

Información de interés

Cómo llegar

  • En avión: El aeropuerto de Biarritz-Anglet-Bayona está a 5 kilómetros de la ciudad. Desde el aeropuerto, se puede llegar al centro de Biarritz en el autobús 14 de la línea Chronoplus. El siguiente aeropuerto más cercano es el de San Sebastián (a 36 km).
  • En coche. Biarritz está a 6 km de la autopista A63 que va de Burdeos a España.
  • En tren. La estación de ferrocarril de Biarritz está a 3 kilómetros del centro de la ciudad. La línea de alta velocidad (TGV) entre París y Hendaya tiene parada en Biarritz.

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