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Palacio de Aiete, una residencia de reyes para San Sebastián

El palacio de Aiete y sus jardines son tan espectaculares que bien merecen una visita que permita disfrutar de este conjunto que, desde 2006, está considerado Bien Cultural con la categoría de Monumento. Se encuentra en una de las zonas más exclusivas de la ciudad, entre las vegas del Urumea e Ibaeta. Tiene una superficie de más de 80 hectáreas, que limitan al sur con la variante de San Sebastián, al norte con el paseo de Miraconcha, al este con los trazados ferroviarios de Euskotren y al oeste con las lomas de Lugaritz.

De inspiración neoclásica, el palacio de Aiete fue construido en 1878 por los duques de Bailén, quienes encargaron su diseño al arquitecto francés Adolphe Ombrecht  (autor del palacio de Linares de Madrid) en unos terrenos que eran lugar de paso de los peregrinos del Camino de Santiago. Fue concebido como residencia de verano y en el año 1912 la propiedad pasó a manos de la condesa de Casa Valencia. Unos años después, el Ayuntamiento de San Sebastián intentó comprarlo para ofrecérselo a la reina regente María Cristina con el mismo propósito. Pero no sería hasta 1940 cuando el consistorio se hizo con la propiedad del palacete, tras la venta realizada por los herederos de Emilio Alcalá Galiano. Fue entonces cuando se lo cedió a Francisco Franco y su familia como residencia de vacaciones.

El palacio de Aiete, en San Sebastián, y sus jardines

Palacio de Aiete

Palace Library

Es indispensable dar un paseo por los impresionantes jardines del palacio de Aiete. Tienen una extensión de 80.000 metros cuadrados y fueron diseñados por el jardinero real Pierre Ducasse, quien se formó en Versalles como arquitecto de jardines. El parque se puede dividir en dos grandes zonas. Por un lado, la que ocupa el palacio, en cuyo frente se diseñó un pequeño estanque habitado por cisnes y patos; la capilla y la casa del guarda. Y en la segunda zona se creó una gruta artificial junto a un conjunto de árboles, entre los que hay dos grandes secuoyas y un ejemplar de ciprés de Lawson de 6 metros de diámetro. Es, en resumidas cuentas, un gran pulmón verde para disfrute de los donostiarras. Tiene más de 100 especies de árboles y plantas: araucarias, tilos, abedules, avellanos, fresnos, robles, etc.

En un documento de la época, se puede leer lo siguiente: «…El estilo del jardín que Ducasse plantea en Aiete es una vuelta a la naturaleza, un gusto por el estilo pintoresco con elementos de carácter rústico, es decir, por un jardín paisajista. Así, ofrece un trazado irregular y adaptado al terreno con senderos en curva, estanques sinuosos, palomares, cuevas, puentes, etc. Aprovecha el arbolado existente y añade nuevos ejemplares y plantas exóticas. La masa vegetal crea espacios en fuga y perspectivas que acentúan las sorpresas, y a la vez rompe este bosque creando una gran pradera libre que se abre hacia la visión del mar, que sirve de realce y de propaganda del propio palacio…».

Residencia de jefes de Estado

Otro dato curioso es que hasta que se construyó el palacio de Miramar en 1893, el de Aiete fue residencia de los reyes de España. Primero de Isabel II y después de Alfonso XII, María Cristina y Alfonso XIII. También se sabe que el 27 de marzo de 1889 estuvo alojada aquí la reina de Inglaterra, Alejandra Victoria, y la emperatriz Eugenia de Montijo. También durante la dictadura, Franco quiso mantener en San Sebastián la imagen de ciudad balneario y de vacaciones, y pasó en este palacio, que ya era propiedad municipal, muchos veranos, desde 1940 a 1973. De hecho, se celebraron aquí muchos consejos de ministros y desde Aiete partió también Franco hacia Hendaya para el célebre encuentro que mantuvo con Adolf Hitler. Al parecer, también fue en sus salones donde se tomó la decisión de no participar ‘directamente’ en la Segunda Guerra Mundial.

 

 

Efectivamente, las paredes del palacio de Aiete están cargadas de Historia. El 17 de octubre de 2011 se celebró aquí la Conferencia Internacional de Paz de San Sebastián, un encuentro en el que estuvieron presentes personalidades como Kofi Annan, Gerry Adams y Jonathan Powell, además de representantes de los partidos políticos vascos, los sindicatos y de algunos partidos franceses.

Un complejo para San Sebastián

En 1975, tras la muerte de Franco, el Ayuntamiento de San Sebastián recuperó el palacio y los jardines, y decidió abrirlos para disfrute de todos los donostiarras. Y en el año 2010 rehabilitó el interior del palacio de Aiete para acondicionarlo como sede de la Casa de la Paz y los Derechos Humanos. Además, en los jardines de la zona norte se ha edificado, semienterrada, la Casa de Cultura.

El palacio de Aiete, una visita obligada para niños, ancianos y novios

Visitar el palacio y los jardines de Aiete es obligado si dispones de tiempo en tu escapada turística a San Sebastián. Puedes acceder por cualquier de las cuatro puertas del parque. Para convencerte, te diremos que es el escenario preferido de los novios para los reportajes de su boda. Además, cuenta con una estupenda biblioteca pública, un pabellón de bonsáis, la torre de los cuentos, un restaurante y varias salas de exposiciones.

Es un plan ideal si se va con niños, porque existe un espacio concebido para ellos, el haurtxoko, donde están al cuidado de monitores. También hay un parque de juegos y todos los domingos a las 11 horas hay talleres a los que pueden asistir todos los miembros de la familia. Y las antiguas caballerizas se usan hoy como hogar del jubilado. En cualquier caso, el parque de Aiete es un gran espacio para disfrutar y un testigo del buen gusto que reinaba en San Sebastián a finales del siglo XIX.

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