Medina del Campo se hizo famosa en el siglo XIV por sus grandes ferias que la convirtieron en uno de los centros económicos y comerciales más importantes del país, llenando sus calles de palacios y casonas. Para los Reyes Católicos fue una de sus residencias favoritas y solían pasar mucho tiempo allí. De hecho, Isabel murió en el Palacio Real Testamentario en 1504 y luego fue trasladada a Granada para su entierro.

  1. Qué ver en Medina del Campo
  2. Dónde comer en Medina del Campo
  3. Visitas en los alrededores entre castillos y viñas

Historia de Medina del Campo, un asentamiento desde antiguo

Este pueblo de Valladolid ha sido un asentamiento muy conocido desde la Prehistoria, aunque su crecimiento se produjo como villa ferial en la Baja Edad Media. La primera mención de Medina (ciudad en árabe) es de 1107 ya como un pueblo repoblado a las orillas del río Zapardiel.

Pero es a partir del siglo XIV cuando empieza a tomar auge como un centro neurálgico del comercio peninsular gracias a sus grandes ferias, que atraían mercaderes de toda Europa. Por eso, en 1491, los Reyes Católicos le conceden la categoría de “Feria General del Reino”, lo que acaba de convertirla en uno de los lugares financieros más fuertes del continente.

En esos momentos surgen palacios y casonas, se desarrolla la Plaza Mayor y se refuerza el Castillo de la Mota para la defensa de los intereses de la Corona, ya que Fernando e Isabel utilizan la villa como una de sus residencias favoritas en distintos momentos.

De hecho fue en el Palacio Real Testamentario donde Isabel la Católica entrega su testamento y muere en 1504.

La decadencia de Medina empieza con la Guerra de las Comunidades, en 1520, que acabó con la ciudad en llamas.

Qué ver en Medina del Campo, una historia unida a la Corona

El Castillo de la Mota

Es el gran icono de Medina del Campo al ser una fortaleza del siglo XV, levantada en ladrillo rojo y que fue clave en la vida de los Reyes Católicos. Se erige sobre un cerro que permite vigilar todos los alrededores.

Las primeras defensas son del siglo XII pero la estructura que se conserva en la actualidad es del siglo XIV impulsada por Juan II y Enrique IV de Castilla.

La fortaleza cuenta con una planta trapezoidal, doble cinturón de murallas, un foso y una puerta de acceso levadiza. Lo que más llama la atención es su poderosa Torre del Homenaje. Fue archivo de la Corona de Castilla y hasta prisión de alta seguridad.

Medina del Campo

Plaza Mayor

Se trata de una de las primeras plazas porticadas que se construyeron y una de las más grandes de España en su estilo. Fue construida en la Edad Media justo en el cruce de unas cañadas y aprovechada como escenario de las grandes ferias.

En la plaza nos encontramos con la Colegiata de San Antolín, uno de los grandes templos de Medina que alberga en su torre a la campana María y el tradicional toque del címbalo, un icono en la ciudad.

También encontramos allí el Palacio Real Testamentario, el Ayuntamiento y las Casas de los Arcos y el espacio ferial, donde todavía se celebran el mercado y muchos eventos populares y festivos como la Semana Renacentista.

Palacio Real

La antigua residencia de los Reyes Católicos es famosa porque fue el lugar donde la reina Isabel entregó su testamento y murió. Aunque su construcción se debe a Pedro I, fueron Isabel y Fernando los que lo ampliaron y lo decoraron de forma regia para convertirlo en una de sus residencias favoritas.

De aquel edificio sólo se conservan algunos cuerpos y tapias y lo que podemos visitar ahora es una reconstrucción en la que también se explica el poder de la reina Católica y la historia de Medina.

Iglesias y conventos

Entre los edificios religiosos más importantes encontramos la Colegiata de San Antolín, de estilo góticorenacentista, famosa por su Capilla de las Angustias y la torre con la campana de la villa.

También están el Convento de San José, la segunda fundación de Santa Teresa de Jesús y que ahora conforma una parada de la Ruta de los Místicos, con un pequeño museo sobre la santa que merece la pena, y el de Santa María Magdalena, fundado en 1551, que nació como espacio para mujeres arrepentidas.

Si queremos visitar otros templos estarían la Iglesia de Santiago el Real y la Iglesia de San Juan Bautista, con sus importantes torres, y la Capilla de San Juan de la Cruz y convento de Santa Ana, vinculados igualmente a la primera misa de este místico.

Dónde comer en Medina del Campo, lechazo y vino

La comida más tradicional en Medina del Campo es el lechazo, pero regada por uno de los mejores vinos de España de la Denominación de Origen Rueda. Entre los locales más clásicos está la Taberna Mohíno, con una carta muy castellana y un comedor castizo, y El Horno de la Viña de Rueda, especializado en brasas y con una gran bodega.

También podemos optar por el lechazo asado del restaurante Villa de Ferias, un lugar familiar y perfecto para celebraciones.

Otra opción es quedarse en los alrededores de la Plaza Mayor con locales como Gloria, que combina platos castellanos con algunos más actuales: el Alegría, con raciones muy ricas para tomar en su terraza, o el Bar Casino, muy popular por sus precios.

Visitas en los alrededores entre castillos y viñas

Si nos gusta el vino, tenemos la ruta del Rueda, ya que Medina está en el centro de la DO. Hay muchas bodegas cerca como Emina Rueda, Finca Caraballas o Yllera‑El Hilo de Ariadna, que ofrecen visitas y catas.

También podemos optar por pueblos históricos como Tordesillas, a 30 kilómetros, con el Real Monasterio de Santa Clara y su relación con Juana la Loca. Olmedo, famoso por su iglesia y su balneario. O Arévalo, la “ciudad de los Cinco Linajes”.

Entre los castillo que salen a nuestro paso está el de Montealegre de Campos o el de Íscar, que completan la ruta de las fortalezas más importantes de Valladolid.