Hungría también tiene su particular Versalles. Está a solo 35 kilómetros al noreste de Budapest y se trata del segundo castillo barroco más grande del mundo: el Palacio de Godollo. Fue construido a comienzos del siglo XVIII y, a partir de 1867, pasó a manos de la Corona durante el Imperio Austrohúngaro. Ésta fue la razón por la que se convirtió en la residencia de verano de la realeza. De hecho, fue el espacio más deseado de Sissi emperatriz, quien soñaba con los veranos, porque aquí se sentía más libre que en ningún otro lugar.
El Palacio de Godollo tiene una forma de doble U y está rodeado de un espacio inmenso de vegetación. Tras la Segunda Guerra Mundial, fue ocupado por el Ejército soviético y esta circunstancia motivó su estado de deterioro durante unos buenos años. Hasta que su estructura fue restaurada y, gracias a ello, recuperó su antiguo esplendor. También han recuperado sus colores originales algunas paredes pintadas según la moda del siglo XVIII.
En 1998 se acometió una gran reforma, especialmente del jardín, de la fachada principal y de las pasarelas italianas, que fueron reconstruidas siguiendo el modelo original. Precisamente, ese mismo año, las 26 hectáreas del Parque Inglés, abierto al público, fueron declaradas reserva natural.
- Una historia vinculada a la emperatriz Sissi
- Visitar el Palacio. Horarios, precios y visitas guiadas
- Qué ver en el interior del palacio
- 26 hectáreas de jardines
Una historia vinculada a la emperatriz Sissi
La historia del Palacio de Godollo está unida para siempre a un nombre propio inolvidable: el de la emperatriz Sissi. En realidad, también al de varios reyes húngaros y toda su corte. De hecho, el palacio rezuma historia por todos sus rincones.
También conocido como Palacio de Grassalkovich, el Palacio Godollo recibe el sobrenombre de Palacio de Sissi en Budapest. No es tan grande como el de Versalles ni como el de Schonbrunn, pero tiene mucho encanto. Fue mandado construir por un conde de nombre Antal Grassalkovich, que fue una de las personas más poderosas e influyentes en la aristocracia húngara de mediados del siglo XVIII, quien encargó los trabajos a un constructor de Salzburgo, András Mayerhoffer (1690-1771). Este aristócrata era el presidente de la Cámara Húngara y no escatimó ni un solo céntimo en el diseño del palacio, que, además de capilla privada, tenía un invernadero y su propio teatro barroco. Con el tiempo, este palacio fue el regalo que recibió la Emperatriz Sissí del Estado húngaro tras su coronación, por lo que desde entonces se le conoce como el ‘Palacio de Sissí en Budapest’.

Dicen que este palacio fue el refugio y el espacio de libertad de Sissi emperatriz Budapest. Lo cierto es que aquí se hallaba lejos del estricto protocolo de Viena y del peso de su responsabilidad. Aquí también hablaba húngaro con el servicio, montaba a caballo por los jardines y paseaba sin escolta. Y parece ser que aprendió algunas danzas populares para aproximarse más a la cultura húngara.
Visitar el Palacio. Horarios, precios y visitas guiadas
Hacer una visita al Palacio de Sissi Budapest es muy recomendable. El horario de apertura al público es de 10:00 a 16:00 horas de lunes a domingo, aunque de abril a octubre cierra a las 18:00 horas. La visita se puede hacer de forma particular o mediante un ‘tour’ privado con guía en español, que suele tener una duración de unos 80 minutos. La entrada general cuesta 3.900 florines húngaros, unos 10 euros al cambio, pero hay tarifas reducidas para determinados colectivos.
Llegar hasta aquí es fácil. Desde Budapest se puede llegar al Palacio de Godollo utilizando el tren, el autobús, el coche privado o contratando una excursión guiada. Si se opta por el tren, sólo es necesario tomar el tren suburbano en Budapest-Keleti hasta la estación de ferrocarril de Godollo y caminar a pie, durante unos 10 minutos, por el bonito parque de Alsópark. También hay autobuses públicos desde la terminal de Népstadion hasta Godollo. Y si se prefiere ir en coche, no hay más que seguir las señalizaciones de la carretera M3.
Qué ver en el interior del palacio
Durante el recorrido, el público tiene la oportunidad de conocer algunas de las aproximadamente 100 estancias de la mansión. La más popular es el dormitorio de Sissi, que se conserva, decorado en tonos malva, tal como lo usó la emperatriz. También se puede ver la escalera privada que le permitía moverse por el palacio sin ser vista. Otro lugar especial de la mansión es el despacho de Francisco José I, además del lugar donde fumaba. Se pueden contemplar objetos artísticos e históricos únicos, además de una capilla barroca muy llamativa y bonita. Otro de los espacios preferidos por los visitantes es la zona de los carruajes. Hay muchas cosas que ver y que disfrutar en el interior de lo que algunos califican como el castillo de Sissi Budapest. Además de su exposición permanente, el Palacio de Godollo organiza periódicamente muestras temporales de gran interés. Y también es habitual poder asistir a algún espectáculo ecuestre.

26 hectáreas de jardines

Tras la visita del interior del Palacio de Godollo, es obligatorio pasear por los hermosos jardines que rodean el Palacio de Sissi en Hungría, que se extienden por 26 hectáreas. Hay un enorme jardín de estilo inglés, con senderos y zonas arboladas, con bancos, esculturas y rincones íntimos. Se puede divisar un invernadero de cristal que servía para cultivar plantas exóticas. Y al final del parque, sobre una pequeña colina, hay un pabellón de forma hexagonal que conmemora la coronación de Sissi y Francisco José I como reyes de Hungría.
En la zona de las caballerizas, se criaban los célebres caballos blancos de la corte y hoy, en este espacio, se pueden ver exposiciones sobre equitación, carruajes históricos y otros aspectos de la vida ceremonial. Incluso hay un búnker que se construyó durante la Segunda Guerra Mundial, pero que sólo se puede visitar en ocasiones muy especiales.
