Puede que el barrio de Monti no sea el corazón de Roma, pero al menos sí podemos decir que es su alma. Entre sus antiguas calles se ubicaba en época del Imperio romano la Suburra, es decir, la zona donde vivían los artesanos y la gente del pueblo y donde se mezclaban bares y prostíbulos. Hoy en día sigue siendo un barrio moderno donde encontrar los monumentos más importantes de la ciudad y las trattorias con más ambiente.
- Historia y ambiente del barrio de Monti
- Calles principales y rincones con encanto
- Qué podrás ver dentro de Monti además del Coliseo Romano
- Restaurantes, bares y vida nocturna
- Tiendas y artesanía local
Historia y ambiente del barrio de Monti, el más popular de Roma
Estas calles que hoy constituyen el distrito I de Roma son una de las zonas más antiguas. Su nombre significa Montes, ya que en origen abarcaba tres de las siete colinas que conforman la ciudad: el Esquilino, el Viminal y parte del Quirinal.
En época clásica, en este barrio se ubicaba la Suburra, las calles donde vivían los artesanos, los comerciantes y la gente más humilde. También era un lugar muy vivo con tabernas y prostíbulos.

En la Edad Media, el barrio conservó ese carácter artesanal con sus talleres y comercios y se llenó de pequeñas iglesias que mantienen vivo su aspecto monumental.
Monti ha sabido conservar su aspecto tradicional frente a la modernización y, pese a la despoblación que sufrió en algunos momentos, hoy en día es uno de los barrios más auténticos donde sigue habiendo talleres de artesanos, tiendas de diseños y cafés con encanto.
Además, es el distrito en el que se encuentran los grandes monumentos de la capital y un barrio perfecto para perderse.
Calles principales y rincones con encanto: un lugar para fotografiar a cada paso
En Monti sigue viva el alma de esa Roma con un punto de bendito caos. Vecinos en las plazas, cafés llenos de turistas y la ropa tendida en las ventanas son parte de su encanto. Por eso, para sentir el barrio hay que ir a la Piazza della Madonna, con sus locales y gente sentada en la fuente.
Desde allí, pasamos a la calle de Serpenti, que llega al Coliseo y desde donde se abren esquinas escondidas con las vistas más impresionantes sobre el anfiteatro.

En la Via del Boschetto, una de las más famosas, se encuentran las boutiques de los diseñadores romanos y talleres artesanales, y la Via Urbana es la mejor para encontrar una cafetería alternativa o restaurantes modernos.
Entre las calles de la antigua Suburra, alrededor de Via Baccina y dei Capocci, hay plazas increíbles como la Piazza degli Zingari o callejones adoquinados que se abren a pequeñas iglesias.
Seguro que en nuestro camino pasamos por Via Panisperna, donde se ubican buenos restaurantes y vinotecas, o la Via Cavour, con hoteles y tiendas más modernas.
Qué podrás ver dentro de Monti además del Coliseo Romano
Todo el mundo que visita Roma acaba en Monti, pero no todos lo disfrutan porque muchos llegan, visitan el Foro Romano o el Coliseo y se marchan.
Pero hay que tener en cuenta que estas calles, unas de las más antiguas de la capital italiana, cuentan con algunas joyas arquitectónicas históricas y algunos de los lugares con más encanto.
Además del Parque Arqueológico del Coliseo podemos visitar el Arco de Constantino o el Mercado de Trajano.
En Monti también se encuentra la Basilica di Santa Maria Maggiore, una de las cuatro basílicas papales con espectaculares mosaicos, y la iglesia de San Pietro in Vincoli, que conserva en su interior el famoso famoso Moisés de Miguel Ángel.

Restaurantes, bares y vida nocturna: una cita imprescindible
Entre la Via del Boschetto y la Via Urbana podemos encontrar trattorias que recuerdan ese ambiente tabernero y popular que ha sido Monti desde la Antigua Roma.
Una tarde perfecta debería arrancar en la Piazza della Madonna dei Monti, el corazón del barrio y un espacio lleno de bares y jóvenes sentados en la fuente bebiéndose una botella de vino. Es mágico al atardecer.
Después podemos buscar algún restaurante donde tomar los platos tradicionales romanos como la carbonara o el saltimbocca, como La Taverna dei Fori Imperiali o La Carbonara, un local con 120 años de historia en la misma plaza que suele estar lleno, por lo que conviene reservar antes.
Muy curiosa es una casita de piedra cubierta de hiedra, La Casetta a Monti, perfecta para el aperitivo, o el Alle Carrette, conocido por sus pizzas al horno y algo más económico.
Hay que recordar que Monti es un barrio de bares pero no de discotecas, así que si queremos seguir disfrutando de la noche entre estas calles mejor buscar una coctelería como BlackMarket Hall o Drink Kong, una de las mejores de Roma.
Tiendas y artesanía local, dónde comprar algo diferente
En este barrio encontramos algunas de las mejores calles de Roma para hacer compras alternativas como la Via del Boschetto, con locales de diseñadores locales y talleres de cuero y accesorios. También hay ropa de segunda mano con auténticos tesoros.
Cada fin de semana abre sus puertas el Mercato Monti, perfecto para comprar ropa diferente, con puestos de segunda mano, pero también bisutería, a veces inspirada en la Antigua Roma; objetos de artesanía y diseño local.
Si buscamos más galerías de arte, nuestra calle es Via Urbana con tiendas de cerámica, algunos locales de muebles o decoración, como las lámparas, y talleres donde se puede ver al artista trabajar mientras muestra sus piezas.
