No todo en Benidorm es arena, mar y brisa, aunque cualquier rincón de esta ciudad alicantina está impregnado de estas tres cosas.
El llamado Manhattan español fue en origen un pueblo de pescadores que guarda aún rincones increíbles llenos de historia y tradición en su casco antiguo, un paseo obligado para quienes quieren saber cómo late Benidorm en verdad.
- Qué puedes ver en la zona
- Qué zona compone el casco antiguo de ciudad
- Dónde comer en el casco antiguo de Benidorm
- Historia y orígenes de Benidorm
- Dónde alojarse en Benidorm
Qué ver en el casco antiguo de Benidorm
Las playas de Benidorm son un reclamo por sí solas, pero además el pueblo ofrece algunos rincones, monumentos y miradores que merecen mucho la pena.
Iglesia de San Jaime y Santa Ana
La iglesia está situada en lo alto del cerro Canfali y da paso a tres plazas, dos de ellas hacia el mar, la del Castell y la de Senyoría, y otra más urbana, la de Sant Jaume. Su construcción, entre 1740 y 1780, se debe al hallazgo de la Virgen del Sufragio. Cuenta la leyenda que en 1740 una pequeña barca llegó a la orilla de la playa sin nadie dentro. Las autoridades de Benidorm pensaron que sus tripulantes podrían haber muerto de peste o de otra enfermedad y decidieron quemar la barcaza sin más. Cuando los niños fueron a buscar los clavos y los hierros que pudieran haberse salvado del fuego encontraron la imagen intacta de una virgen con el niño. La Virgen del Sufragio que ahora se venera en este templo.
La imagen ya sólo sale en ocasiones especiales y es una copia la que pasea en procesión por las calles de esta ciudad. Además, en el mes de noviembre se hace una representación muy especial que recrea cómo se recuperó la virgen.

Parque de Elche
Entrando por el paseo de Colón se accede a uno de los parques más famosos de Benidorm, el de Elche o también llamado de las palomas. Es un lugar ideal para pasear en verano o sentarse bajo la sombra de una palmera y tomar cierto respiro del calor de la costa alicantina. El parque tiene una explanada, con una gran fuente, bancos para sentarse y una zona de juegos para los niños. Es aquí donde se realizan muchas de las actividades que animan el verano de Benidorm, como mercadillos y representaciones.
Puerto
El puerto de Benidorm, situado en la playa de Poniente, no tiene mucho calado pero sí cuenta con varios pantalanes donde atracan embarcaciones de todo tipo. Desde aquí salen las excursiones a la isla de Benidorm.
Es una zona muy bonita para dar un paseo hasta el faro y también para tomar algo a cualquier hora del día. Muchos restaurantes se ubican en esta zona y las terrazas se llenan al atardecer para disfrutar de la caída del sol.

Mirador del Castillo o Balcón del Mediterráneo
El Mirador del Castillo, también conocido como Balcón del Mediterráneo, es uno de los rincones más emblemáticos de Benidorm. Situado sobre el cerro Canfali, separa las playas de Levante y Poniente y ofrece unas espectaculares vistas de ambas bahías y del mar Mediterráneo.
Este lugar estuvo ocupado antiguamente por el castillo de Benidorm, una fortificación defensiva que sufrió importantes daños durante la Guerra de la Independencia, a comienzos del siglo XIX. Los cañones que pueden contemplarse en sus alrededores recuerdan aquel episodio histórico. Hoy, sus plazas y miradores forman parte de uno de los paseos más bonitos del casco antiguo.

Carreró dels Gats
El Carreró dels Gats es una de las callejuelas más características del casco antiguo de Benidorm. Su estrecho trazado y su peculiar pavimento de cantos rodados decorados con dibujos recuerdan el pasado marinero de la ciudad. Merece la pena recorrerlo desde la plaza del Torrejó para llegar hasta la iglesia de San Jaime y Santa Ana y continuar después hacia el Mirador del Castillo, desde donde se disfrutan unas magníficas vistas del Mediterráneo.
Qué zona compone el casco antiguo de la ciudad
El casco antiguo se sitúa en pleno centro de Benidorm, delimitado por el Parque de Elche y la Plaza Triangular. La mayoría son calles peatonales, muy tranquilas y llenas de rincones delimitados con arcos llenos de flores, como el Paseo de la Carretera, la calle Alameda o la de Ruzafa.
Uno de los placeres de Benidorm es perderse por estas calles soleadas y disfrutar tanto de las compras que se puedan hacer, puesto que hay muchas tiendas típicas de productos gastronómicos y de artesanía, como tomar una cervecita bien fría.
En el casco antiguo podemos destacar la llamada zona de los vascos, es decir, bares donde se puede comer de pinchos o El Callejón, una zona más típica cuando cae la noche al estar llena de pubs.
Junto al casco antiguo está el puerto, un paseo obligado para ver no sólo los barcos atracados, sino también si queremos disfrutar de otro tipo de restaurantes.

Dónde comer en el casco histórico de Benidorm
La mayoría de las calles del casco antiguo están llenas de bares y terrazas donde tomar algo, pero perdida entre flores y esquinas se encuentra la llamada zona de los vascos (entre Plaza de la Constitución y la Calle de Santo Domingo) donde se puede comer de pinchos recorriendo casi toda la gastronomía del país.
Entre los restaurantes que destacan están La Tapería, la Cava Aragonesa, la sidrería Aurrerá, la Txapela, el Gaztelutxo o la taberna La Antigua, entre otros.
Historia y orígenes de Benidorm
La historia de **Benidorm** como villa se remonta al 8 de mayo de 1325, cuando el almirante Bernat de Sarrià otorgó la Carta de Poblament para favorecer el asentamiento de población cristiana en este enclave de la costa alicantina. Su situación estratégica, entre las actuales playas de Levante y Poniente, llevó a levantar un castillo y otras construcciones defensivas para proteger el territorio frente a los ataques procedentes del mar.
Durante los siglos posteriores, la localidad sufrió diferentes ataques y episodios de despoblación, aunque mantuvo una estrecha relación con la pesca, especialmente con la almadraba y la captura del atún.
La mayoría de sus habitantes se dedicaban a la pesca, concretamente al atún, que se realizaba con almadraba, como en algunos pueblos del sur de España actualmente.
Desde el siglo XIX, muchos visitantes descubrieron las cualidades climáticas de Benidorm para descansar, por lo que se levantó el Balneario de la Virgen, que fue un foco de atracción para el turismo de la época.
Fue el principio del boom turístico que llevó a un rediseño de la ciudad, a un plan urbanístico que apostaba por pisos y pisos cada vez más altos en detrimento de las casas de pescadores.

Una de las figuras clave de la transformación turística de Benidorm fue Pedro Zaragoza Orts, alcalde entre 1950 y 1967 e impulsor de un modelo urbanístico orientado al turismo internacional. Durante su mandato se promovieron importantes cambios en la ciudad, desde su planificación urbana hasta una mayor apertura a las costumbres de los visitantes extranjeros.
Su nombre también está ligado a la conocida historia de la autorización del bikini en las playas de Benidorm, una iniciativa que simboliza el cambio de mentalidad que acompañó al desarrollo turístico de la localidad durante los años cincuenta y sesenta. Aquella transformación contribuyó a convertir el antiguo pueblo marinero en uno de los destinos vacacionales más reconocidos del Mediterráneo.
Dónde alojarse en Benidorm
Benidorm está lleno de buenas opciones para hospedarse. Una de las más lujosas es el Asia Gardens Hotel&Thai Spa, ideal para parejas o familias, que está situado en Sierra Cortina, con increíbles vistas sobre el mar. Sus 309 habitaciones están rodeadas de exóticos jardines, áreas de piscinas asiáticas tematizadas con una decoración en madera y nueve restaurantes tematizados donde se fusionan, entre otras opciones, la cocina asiática, la mediterránea y la internacional.
Además cuenta con un spa impresionante con tratamientos thai y un club infantil para que los más pequeños también tengan su espacio.
Otra elección diferente es el Barceló La Nucía Hills, muy cerca de las playas de Benidorm y del Parque Natural de Sierra Helada. Se distribuye en 94 apartamentos de diseño que cuentan con cocina, amplia zona de baño, comedor y una terraza o jardín para descansar. Además de sus piscinas exteriores, también tiene un spa, gimnasio y cabinas de masaje.
Una de sus atracciones principales es el B-Heaven rooftop bar, situado en la última planta, con vistas al mar.
Muy cerca de este complejo está el Barceló La Nucía Palms. En este caso, las 148 habitaciones cuentan con detalles exclusivos y, en algunos casos, hasta un jardín privado.
Cuenta con spa, piscinas exteriores y varios restaurantes para hacer la estancia mucho más cómoda. También tiene una terraza en alto, recomendada solo para adultos.
Si preferimos seguir en ruta hasta Alicante capital, lo mejor es descansar en el Occidental Alicante, muy cerca del casco antiguo de la capital y del Castillo de Santa Bárbara.
Las 80 habitaciones recién reformadas son un lugar ideal para descansar antes de seguir la ruta por la costa mediterránea.
